César Trejo, ex combatiente de la Guerra de Malvinas y docente de la Universidad Nacional de Lanús (UNLA), advirtió a Política del Sur que una sociedad anglo-israelí se apresta a explotar el petróleo en las Islas Malvinas, mientras las autoridades nacionales entregan los recursos a los países que apoyan la ocupación.
Mencionó la falta de decisiones económicas y políticas en relación a las islas y recordó los acuerdos geopolíticos y económicos existentes con países como Estados Unidos, Israel, Canadá, Inglaterra, Australia y Sudáfrica. “Mientras saquean nuestros mares en el Atlántico Sur, nuestra riqueza ictícola y se aprestan a explotar el petróleo en una asociación anglo-israelí, les damos a todos los países que apoyan esta ocupación las concesiones mineras, el negocio de los seguros, la administración de la cuenca del río Paraná y tantas otras cosas que son los recursos estratégicos de la Argentina”, advirtió.
En ese sentido, subrayó que es necesario proteger la industria argentina porque “no hay posibilidad de una Argentina con empleo, con justicia social, con salarios dignos, si no es a través de la industria y el desarrollo científico tecnológico". Eso es soberanía. Y lo que está haciendo este Gobierno es destruir todas esas herramientas”, cuestionó.
En este escenario, valoró las repercusiones, que continúan hasta hoy, por el partido contra Inglaterra, en el marco del Mundial 2026. “Es lógico que el pueblo argentino, que no es un pueblo que tiene vocación de esclavos, sino de hombres y mujeres libres, reclamen a través de Malvinas, no sólo la recuperación de ese territorio amado y soñado, usurpado, sino también que pongan en Malvinas la soberanía plena en todas las dimensiones de la Argentina", planteó.
"No queremos ser un país de esclavos, ni un país sometido, queremos ser un país de hombres y mujeres libres y construir la independencia. Y eso es lo que pasó cuando derrotamos nuevamente a la selección inglesa de fútbol. No era un partido más”, expresó Trejo. “El mundo ya sabe que hubo instancias donde la Argentina fue ejemplo de nación para todos los pueblos del sur del mundo que no quieren ser esclavizados y demás. Para el pueblo era mucho más que un partido de fútbol y el pueblo interpreta claramente. Lo que pasa es que hay una acefalía en la conducción política del campo nacional”, apuntó Trejo.
Destacó, asimismo, que “la causa de Malvinas es una causa que atraviesa toda la historia”. Trejo repasó la historia de la ocupación de las Islas tras la declaración de la independencia argentina y precisó que “es un conflicto heredado de España".
Con respecto al concepto de la “desmalvinización”, el veterano consideró que es la utilización por parte de Gran Bretaña del conflicto “por otros medios”. “Es lo que mejor saben hacer los británicos a lo largo de su historia. Ya han ganado más territorios y han dominado más lugares en el mundo, no solo con su armada, sino fundamentalmente con su poder blando y ahora, con las nuevas tecnologías”, planteó Trejo.
“Enrique Oliva, un gran maestro que cubrió la guerra de Malvinas bajo el seudónimo de François Lepot, para Clarín, decía que Inglaterra lo que hacía primero cuando iba a conquistar un nuevo territorio, una nueva colonia, era organizar a la oposición porque así, se garantizaba la gobernanza”, detalló el docente. Y explicó que a partir de 1852 se consolidó un acuerdo económico entre Argentina e Inglaterra, “un proyecto de integración subordinada de nuestros territorios al Imperio Británico” que convirtió al país en una “semicolonia británica” prácticamente hasta la Segunda Guerra Mundial.
Continuando con su análisis, Trejo planteó que luego de la dictadura cívico-militar de 1976, “ninguno de los gobiernos que se sucedieron tuvieron una verdadera política de Estado para la recuperación de Malvinas” y sostuvo que las “condiciones geopolíticas mundiales de poder” convierten a la Argentina en un país débil, periférico que no puede reunir las condiciones para ser un país totalmente soberano, en todos los aspectos. Y remarcó que ningún dirigente político hasta ahora “tuvo una política” sobre el conflicto de Malvinas y que no puede agotarse únicamente en la diplomacia.