jueves 09 de julio de 2026 - Edición Nº2773

Gremiales | 9 jul 2026

ANALISIS

Milei y su ofensiva final contra el Estado: Se plantea un “government shutdown”

El presidente adelantó que presentará una ley para “cerrar el gobierno” si no hay presupuesto, un concepto que suele usarse en los Estados Unidos. Así, podría paralizar la administración pública, e incluso despedir personal. En medio de esto, el Ministerio de Desregulación quiere cesantear al 10 por ciento de los estatales antes de fin de año.


Por: Diego Lanese

En su primera presidencia, en 2019, el presidente de Estados Unidos Donald Trump sufrió el cierre de gobierno o “government shutdown” más largo de la historia, durante 34 días, por falta de acuerdo en la Cámara de Representantes, que en ese momento estaba dominada por los demócratas.

Este mecanismo existe en el país del norte y se activa cuando el Congreso no aprueba las leyes de financiamiento necesarias para mantener el funcionamiento de la administración federal.

En esos casos, las agencias y demás organismos públicos suspenden las actividades consideradas no esenciales, mientras que los servicios indispensables continúan operando con personal reducido hasta que se aprueba un nuevo presupuesto. El personal no debe presentarse a las tareas, Y tampoco cobra.

El último antecedente se registró entre octubre y noviembre del año pasado, cuando la administración de Trump permaneció bajo un cierre parcial durante 43 días, que supero al primero en extensión pero este no fue tan drástico. La idea de aplicar un mecanismo similar en la Argentina fue confirmada por el propio presidente Javier Milei, quien afirmó que trabaja en un sistema inspirado en el sistema de Estados Unidos para impedir que “se siga gastando cuando se agoten las partidas presupuestarias”.

Esto, afirman muchos de los análisis, sería un nuevo ataque al Estado nacional, ajustado y licuado en estos años de gestión libertaria. Este nuevo avance se completa con los planes oficiales de reducir un 10 por ciento la plantilla de empleados públicos antes de fin de años, lo que dejaría sin trabajo a 27 mil estatales.

En una entrevista, el presidente Milei adelantó que su gobierno trabaja en un proyecto para implementar un mecanismo de “shutdown”, o cierre del Estado inspirado en el modelo que rige en Estados Unidos cuando se agotan las partidas presupuestarias aprobadas, y se prohíbe al gobierno de turno usar dondos para mantener las funciones.

En este sentido, el mandatario explicó que la iniciativa busca establecer un límite automático al gasto público: “Estamos trabajando en el armado del ‘shutdown’ del Poder Ejecutivo, en realidad de la política”, afirmó. Al detallar el alcance de la propuesta, sostuvo: “Cuando te agotás el presupuesto no se puede gastar más y se apaga el Estado”.

En Estados Unidos, este mecanismo fuerza a detener una gran cantidad de servicios y funciones consideradas no esenciales. Así el gobierno se queda sin autorización para poder desembolsar dinero y cubrir todas sus funciones. Desde mediados de los años 70, cuando el Congreso consolidó su poder presupuestario, esta situación se ha repetido periódicamente en Estados Unidos. Desde 1976 a la fecha, ya van 21 veces que se producen cierres del gobierno por falta de acuerdo en el Congreso.

El más largo fue en 2019, durante el gobierno de Trump y duró 34 días. En 1995, durante el gobierno de Bill Clinton, el cierre duró 21 días. En 1978 la administración de Jimmy Carter sufrió un cierre durante 17 días corridos, pero un año antes había tenido uno de 12 días, dos más de 8 días y un año después tendría otro de 11. En total Carter tuvo cinco cierres en su único mandato, totalizando 56 días de “shotdown”. La administración Obama tuvo en el 2013, cuando se discutía sobre el Obamacare, un cierre durante 16 jornadas.

Por el momento, Milei ni nadie del oficialismo brindaron precisiones sobre el contenido del proyecto ni cuándo será enviado al Congreso, aunque remarcó que el objetivo es “incorporar un mecanismo que limite el gasto del Poder Ejecutivo una vez agotadas las partidas presupuestarias”. Fuentes consultadas por Política del Sur vinculadas a los gremios estatales marcaron que la idea “es una bravuconada más” del presidente, que “desprecia el Estado”, como cuando se calificó como “un topo” que viene a destruirlo desde adentro.

Además, remarcaron que la Constitución de Estados Unidos “tiene previsto este mecanismo, pero la nuestra no, porque expresa claramente que el estado debe brindar derechos fundamentales a la gente. No se puede apagar por un capricho presidencial”. Lejos de esto, Milei ratificó que buscará junto con el “apagón del gobierno” modificar la carta orgánica del Banco Central para “revertir más de 90 años de decadencia”. “Vamos a prohibir taxativamente el financiamiento del fisco: va a estar penado por ley”, aseguró en declaraciones radiales.

Este sería un nuevo golpe al Estado nacional ya muy golpeado por la motosierra que despidió más de 70 mil estatales, y una licuadora que fuerza renuncias y retiros voluntarios por la caída de los ingresos. Esta semana, por ejemplo, comenzó a circular una versión que desde el Ministerio de Desregulación tiene un nuevo plan de ajuste del empleo público, que podría terminar con 27 mil cargos en toda la administración estatal antes de fin de año.

Con el despido de personal de la CNEA y otras dependencias, la gestión libertaria avanza en su desguace de espacios públicos que incluso generan superávit.  Los últimos casos muestran la brutalidad del ataque, que las versiones indican que se mantendrá y profundizará. Es que la idea del ministro desregulador Federico Sturzenegger es reducir un 10 por ciento la planta actual, que afectará a unos 27 empleados públicos. La versión fue confirmada por fuentes cercanas a la cartera que comanda “el coloso”, que ya había sido anticipada en el inicio del año, pero que se mantuvo “en suspenso”.

“El plan se anunció a comienzos del 2026, pero recién ahora se ejecutará con decisión, como parte del paquete que busca completar la transformación del estado”; le dijo a Política del Sur una de estas fuentes. Si bien los detalles todavía no terminan de definirse, se estableció que los primeros que sufrirán este nuevo ataque serían los organismos descentralizados. Además, un nuevo informe afirma que la sub-ejecución del presupuesto en muchos de estos espacios completa la compleja situación. 

Esta nueva tanda de despidos genera expectativa entre los trabajadores y los gremios, que ya analizan las formas de resistir, como sucedió en la CNEA, donde los delegados con apoyo de la conducción nacional de ATE amenazaron con un paro, lo que abrió un canal de diálogo. Pero el avance libertario es muy fuerte, y afecta a casi todo el Estado.

Hubo retiros voluntarios en todos lados”, le confirmó a Política del Sur otra de las fuentes consultadas. Como referencia de esto, se recordó lo sucedido en el rubro atómico, cuando hace unos días atrás “no le renovaron los contratos a aproximadamente 100 empleados”. “Probablemente se replique esta maniobra en otros organismos, eso es lo que pudimos saber, sin mucho detalle”, agregó la misma fuente consultada.

Según lo informado por algunos operadores del Ministerio de Desregulación, que mantienen contactos con algunos dirigentes sindicales estatales, las primeras cesantías podrían llegar en estas semanas, y serían unas 6 mil, como parte de los contratos no renovados por parte de varias dependencias.

Hasta el momento no nos enteramos de que eso vaya a pasar, ya que hubo una reducción con los retiros voluntarios, algunos despidos y jubilaciones”, admitieron fuentes consultadas. Sobre el impacto de nuevos despidos, se  aseguró que “entendemos que no deberían continuar reduciendo; de ser así se van a ver afectados los controles en todo el país, por el momento no tenemos ninguna certeza de que vaya a suceder”.

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