domingo 16 de enero de 2022 - Edición Nº1138

Gremiales | 30 jun 2021

CRISIS SANITARIA

Protestas de Sanidad: qué hay detrás de la puja distributiva en la salud privada

Esta semana los trabajadores de clínicas y sanatorios realizarán paros por turnos por la falta de oferta salarial para este año. Las empresas dicen que están “al borde del colapso”, y le “tiran la pelota” a las prepagas, que presionan por suba de cuotas.


Por: Diego Lanese

Este jueves y viernes, los trabajadores de la Sanidad realizarán paros por turno para reclamar que las empresas del sector concreten un aumento salarial, en el marco de la paritaria del 2021. Luego de al menos dos encuentros frustrados, la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA) lanzó un plan de lucha para reclamar por la suba salarial, y denunció que la cámara que nuclea a los establecimientos sanitarios intenta “suspender” la negociación salarial. De hecho, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) le pidió formalmente al ministro Claudio Moroni que suspenda la discusión, ante lo “imposibilidad” de hacer frente a los incrementos. En el sector afirman que existe una puja por los recursos de un sector que mueve millones, y que una posible reforma del sistema de salud podría poner a disposición del Estado. Las prepagas se suman a la ofensiva por lograr subas de cuotas.

 

En plena pandemia, el paro de los trabajadores de clínicas y sanatorios preocupa en la Casa Rosada, que ven con alarma cómo se tensa la discusión. Las partes no lograron avances del jueves pasado, por lo cual se anunció el plan de lucha para esta semana, con los paros por cuatro horas por turnos para este jueves y viernes. “Los míos ponen el cuerpo y muchos pusieron la vida. Están estresados, cansados y sin vacaciones. Desde ya estamos recargados de tareas. Así que no hay ninguna justificación para que no tengamos aumentos”, le dijo a Política del Sur el titular de ATSA Zona Sur, Sergio Oyhamburú. La decisión de parar sigue en pie, aunque algunos esperan una movida de la cartera laboral para evitarlo.

 

Leer más: Oyhamburu consideró “demencial” el intento de suspender la paritaria del personal de Sanidad

En FAPS insisten en la necesidad de “aumentar el valor de las prestaciones” para afrontar este incremento, que según el gremio ronda el 45 por ciento. La entidad –creada en diciembre del 2020 para potenciar la postura de los establecimientos privados –busca consenso en todo el sistema para salir de esta encrucijada, para lo cual realizará hoy miércoles un encuentro virtual con prestadores de todo el país.  Las clínicas le apuntan a las obras sociales y a las entidades estatales, en especial el PAMI, para que “solventen” este incremento. También a las prepagas, aunque en ese caso hay intereses cruzados: muchas de estas empresas son dueñas de sus clínicas. Por eso, buscan una alianza estratégica para frenar el avance sindical.

 

Informe interno

 

Por estas horas, el sector hizo circular un informe que analiza la estructura de la salud privada, y busca fomentar el argumento de las empresas de no poder dar el aumento que reclama Sanidad. Incluso habla de un inminente “colapso”, y se suma al pedido de prepagas de aumentar cuotas, para poner encadenar el incremento de prestaciones y así el pago de salarios. Con la firma del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), este trabajo asegura alerta que “en un contexto en el que el Covid-19 no cede, resulta extremadamente riesgoso activar ese conflicto (el sindical) y simultáneamente plantear una reforma del sistema de salud que es totalmente inconsistente”. El análisis asegura que “desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández en diciembre de 2019, las cuotas de las prepagas se actualizaron 26 por ciento, mientras que los salarios aumentaron 63 por ciento y la inflación acumulada, medida por el INDEC, fue de 71 por ciento desde que asumió el Frente de Todos”.

“Seguramente el gobierno busca, como con el resto de los controles de precios, morigerar las presiones inflacionarias y eludir la antipática decisión de reconocer aumentos que impactan en el presupuesto de las familias. Pero generar semejante desfase de precios, en el particular contexto de la pandemia, es extremadamente riesgoso”, afirmó el informe, al que tuvo acceso Política del Sur. Estos datos, asegura IDESA, “muestran que las autorizaciones de ajuste de cuotas a las prepagas, que luego se traducen en aumento de aranceles para los prestadores médicos privados, han ido muy por detrás de los salarios que los prestadores deben pagarles a sus trabajadores y de la inflación”. Esta situación, afirman, se empeoró con la situación de pandemia, y el aumento de internados por coronavirus, y que la capacidad instalada “de piso normal (que representa el 80 por ciento de la actividad médica) está subutilizada por los protocolos para la prevención del Covid-19”.

 

Alianza con prepagas

 

Con este informe, el sector privado buscó frenar el reclamo de los trabajadores, y sumar a las prepagas en su estrategia dilatoria. En el sector sanitaria dicen que los números son correctos, pero parciales, porque no recuerdan lo que sucedió durante la gestión Mauricio Macri. “En los cuatro años de macrismo, las cuotas subieron por encima de la inflación, varios puntos”, le confirmaron a Política del Sur fuentes consultadas. En el 2019, el último año de gestión, de autorizaron subas mensuales, que llegaron hasta unos 13 puntos por arriba del IPC. “En ese momento no bajaron las cuotas o realizaron aumentos extraordinarios en los sueldos”, se quejaron las fuentes.

 

Cuando el gobierno asumió, congeló las cuotas de las prepagas, y luego autorizó un solo aumento, del 10 por ciento para el primero cuatrimestre del año. Ante esto, un grupo de empresas fueron a la justicia, para pedir que se autorice un aumento de emergencia de casi 10 puntos, un pedido apoyado por el sector privado. Pero el juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario porteño Pablo Cayssials rechazó la medida cautelar, aunque aceptó dar trámite a la causa iniciada por las compañías. Cayssials declaró la competencia del fuero para resolver en la causa iniciada por un grupo de prepagas contra el Estado Nacional. “En atención a que la presente causa fue iniciada como medida cautelar autónoma, requiérase a la demandada que en el término de 5 días produzca el informe”, que establece la ley.

 

Junto con la vía judicial, las prepagas exploran una vía política, a través del Congreso nacional. Para eso, desde la Unión Argentina de Salud (UAS), otra de las entidades formadas para potenciar los reclamos. Las autoridades, que encabeza el mediático Claudio Belocopitt, le pidieron formalmente al presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa que convoque “de manera urgente” a una reunión a fin de poder transmitir en forma directa la “gravísima situación que atraviesa el sector”. La UAS pidió que para este encuentro se cite a las máximas autoridades del Ministerio de Salud de la Nación y de la Superintendencia de Servicios de Salud. En la carta, que tiene una copia enviada nada menos que a la vicepresidenta y titular del senado Cristina Fernández de Kirchner, la entidad pidió que a la reunión se cite a “las máximas autoridades del Ministerio de Salud de la Nación y de la Superintendencia de Servicios de Salud y a sus equipos, para que ratifiquen o rectifiquen lo que han concluido en sus informes que acreditan que la situación técnica de atraso es gigante y la sustentabilidad ha dejado de ser una opción para los organizadores”. La idea, afirman, es discutir además la posible reforma del sistema, que se nombró desde el gobierno de manera informal y que es rechazada por el sector privado.

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