sábado 31 de julio de 2021 - Edición Nº4064

Sociedad | 4 jun 2021

SEXO EN PANDEMIA

Simular el orgasmo: El mito de siempre llegar al final

En su columna semanal, la licenciada Silvina Lizarraga cuenta que detrás de esta práctica muchas mujeres ocultan desconocimiento de su propio cuerpo y placer, y recuerda que el orgasmo “no debe ser una carrera”.


En materia de simulaciones a la hora del sexo, el imaginario popular apunta a la mujer, aunque como ya explicó la semana anterior la licenciada Silvina Lizarragalos hombres también pueden simular placer”.La simulación más común es que la mujer finje que la pasó bien, y el hombre se lo compra”, explicó la especialista respecto al hecho que la mujer simule. En el debate, la pregunta fundamental es el por qué se cae en esto. “Primero, por cumplir lo que el otro espera”, dijo Lizarraga, en su columna semanal del programa radial de Política del Sur.  

 

Uno de los puntos por lo cual la mujer no alcanza el orgasmo es que no se conoce, no sabe qué le gusta en materia de sexualidad. “Ese es un punto muy importante, hay que hablar de lo que nos pasa, decir qué estamos sintiendo”, recalcó. Además, en muchos casos el orgasmo está “infravalorado: “Comenzamos a correr una carrera para llegar a ese final, y empezamos a pensar en cuántos orgasmos se tendré, en lugar de disfrutar el recorrido”. “Se cree que para que una relación sexual sea exitosa es llegar al final, y puede pasar que alguien la pase muy bien sin alcanzarlo”, agregó.

 

Estas exigencias que se generan en torno al orgasmo hace que las parejas no se conecten, y pone en duda y presiona a las personas. “Se desvían del encuentro, del placer y del disfrute”, recalcó la especialista. En este punto, en muchos casos las personas recurren a la masturbación, porque “es más fácil encontrarse con uno que encontrarse con el otro”. En tanto, muchas veces la simulación se emparenta a un problema físico, sino más bien con la conexión con uno mismo. “La mayoría de las veces pasa por lo psicológico”, recalcó Lizarraga.

 

Hay cuestiones externas que pueden influenciar, como algunas pastillas anticonceptivas, que en mujeres quita las ganas. “El diálogo sexual es muy difícil, pero es el primer paso que hay que dar para encontrarse con el otro. La sexualidad es de dos”, aclaró. Como concejo, recalcó “nunca hablar en la cama, o en el momento que estoy teniendo relaciones. No hay que contaminar el momento. Hay que decir que tenemos un problema, no uno, sino los dos”. “Todo problema expuesto sobre la mesa es más fácil abordarlo, si lo guardamos atrás de la simulación seguirá creciendo”, concluyó.

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