jueves 06 de mayo de 2021 - Edición Nº3978

Provincia | 15 abr 2021

Segunda ola de Covid-19

Oficialismo y oposición se cruzaron por la decisión de suspender las clases presenciales

El Presidente decidió volver por 15 días a la educación virtual para mermar la circulación de personas en la vía y el transporte público.


De las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández en la noche del miércoles, la suspensión de las clases presenciales en los tres niveles educativos fue, por lejos, la más criticada de todas.

Es que desde la oposición se peleó con uñas y dientes por recuperar las clases presenciales, un reclamo que se mantuvo desde mediados del 2020 hasta los inicios de este, cuando finalmente se anunció que comenzarían en marzo, como ocurrió.

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Desde los gremios docentes como la FEB o UDOCBA, manifestaron la necesidad de suspender la presencialidad desde inicios de abril, lo que los diferenció de sus pares del SUTEBA, que apostaron por mantener las clases en el aula, pero apoyaron la medida del Gobierno porque entienden que tiene que ver con la globalidad de la situación.

Se puede continuar de modo virtual, sabiendo que no es de la misma calidad que presencial, se le suman las restricciones a la nocturnidad, evitando las actividades recreativas en lugares cerrados, aunque sabemos del impacto que genera en el sector cultural”, dijo a Política del Sur la senadora del Frente de Todos y dirigente del SUTEBA, María Reigada.

 

En ese sentido, la legisladora de La Matanza, manifestó que las medidas adoptadas por Fernández apuestan a “frenar la circulación y continuar con la vacunación en estos días, y ver cuáles van a ser los impactos de las decisiones anteriores todavía estamos con los números de contagios que vienen de cuando no había restricciones”.

Es que desde el oficialismo entendieron que los contagios no se dan en las escuelas porque el protocolo redactado y aplicado funciona, según consignaron, pero el problema está centrado en la circulación de las millones de personas entre docentes, auxiliares, estudiantes y familias que se trasladan hacia los establecimientos.

 

“Evitar la concentración en los medios de transporte es una forma de no aportar a mayores casos. Habría que analizar de qué manera impactar sobre el tema del transporte, para que no se generen esas hacinaciones que vemos cada día”, marcó Reigada y, con un palito a la oposición manifestó que las cacerolas las tenían preparadas desde antes de que Alberto hablara, hasta fue Patricia Bullrich para ver si convocaban más gente, pero no pasó, ahí sí había una verdadera burbuja”.

Todas las miradas ante el imprevisto anuncio del Presidente apuntaron al ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, ya que había dicho unas pocas horas antes que la presencialidad no estaba puesta en duda para el Gobierno.

 

Desde la oposición salieron con toda la fuerza a criticar ese “desencuentro” entre el Presidente y el Gabinete, dado que claramente no hubo un acuerdo previo entre los equipos para tomar esa decisión clave.

Creo que el ministro Trotta necesita de la mirada federal y, evidentemente, Soledad Acuña estuvo presionando muy fuerte. Si hablamos de AMBA hay que entender que se trabaja de manera coordinada, no puede ser que Acuña le quiera imponer al resto del Conurbano bonaerense su ideología, que es esta de no atender a los sindicatos ni a la comunidad educativa, como tampoco privilegiar la vacunación de los docentes”, apuntó Reigada.

 

En ese plano, desde Juntos por el Cambio viraron las miradas a loa sindicatos docentes y por consiguiente, a su figura más fuerte, Roberto Baradel, como los responsables de influir en el Presidente para que tome la medida de suspender las clases en las escuelas.

Los y las docentes aceptaban la presencialidad, pero hubo que analizar la generalidad de las medidas. Vimos la expresión ‘ganó Baradel’ expresada por la oposición, y eso me llena de orgullo, porque por su rol tiene una mirada internacional y nacional de la situación, dentro de la CTA lo que planteamos es una discusión más amplia y tratar de frenar la circulación del virus”, concluyó Reigada.

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