jueves 29 de febrero de 2024 - Edición Nº1912

Avellaneda | 1 jun 2020

PANORAMA POLÍTICO

Un frente en busca de una conducción

Tras la derrota en los comicios de 2019, el radical Luis Otero no termina de convertirse en el líder del Juntos por el Cambio avellanedense, a pesar del aval de su partido. Mientras tanto, la senadora nacional Gladys González aparece abocada a su rol de legisladora y lejos de la comandancia local.


La aparición del Coronavirus y la necesidad de una cuarentena sanitaria logró que varios sectores políticos que parecían antagónicos comenzaran a acercarse. Fue así que en Avellaneda, el intendente kirchnerista Jorge Ferraresi había convocado en marzo y abril a representantes de Juntos por el Cambio, con el objetivo de crear una mesa de trabajo para coordinar acciones frente a la nueva pandemia.

El Intendente extendió la invitación no sólo al bloque de concejales de Juntos por el Cambio en el Concejo Deliberante local, sino también al dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) Luis Otero. El abogado y experiodista del Grupo Clarín había sido rival de Ferraresi en las elecciones de 2019, como candidato a la jefatura comunal por el frente macrista.

“Otero quedó como referente seccional y provincial”, afirmaron desde el radicalismo de Avellaneda a Política del Sur, señalando que se había resuelto armar la mesa de Juntos por el Cambio en el distrito para trabajar luego de la derrota electoral.

“Habíamos hecho un plan de trabajo, articular las comisiones de trabajo y los concejales”, explicaron, y añadieron que a pesar de la cuarentena, se sigue dialogando de manera virtual.

Sin embargo, este medio consultó a voces del macrismo, quienes plantearon un escenario post electoral diferente. Según indicaron, las fuerzas que componen el frente están esparcidas con sus distintos referentes, pero sin un “debate” posterior a la derrota. “En ningún momento Juntos por el Cambio se juntó para debatir si estuvimos bien o mal, si el candidato sumó o no”, protestaron.

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El candidato inesperado

Otero era más conocido por su rol como periodista y por acciones como abogado que por su militancia en la Juventud Radical de Avellaneda. A comienzos del año pasado se presentaba como una incógnita, incluso en su partido, por su indefinición sobre participar o no en la ejecutiva de 2019.

La referente de mayor peso del macrismo de Avellaneda era la senadora nacional Gladys González. La dirigente oriunda de Bolívar fue candidata a intendenta de Avellaneda en 2015 y era una apuesta segura para el 2019.

Finalmente, en marzo Otero se decidió a ser candidato. La propia González lo felicitó vía Twitter. Con la postulación del radical, se respondió a un reclamo de mayor protagonismo en el frente del partido centenario.

En un área como la Tercera Sección Electoral, donde la UCR no tiene el peso que posee en el interior bonaerense u otras provincias y el peronismo kirchnerista tiene su bastión electoral, Avellaneda tenía a un dirigente instalado y con renombre dentro y fuera del distrito.

Al ser un candidato propio del radicalismo, el partido centenario obtuvo el control del armado de la campaña en Avellaneda y también de la listas.

“Se entendió que Gladys se corriera, pero no que el PRO también lo haya hecho. Hubo una entrega total al radicalismo en las listas”, señaló una voz del frente. Desde el macrismo sólo explicaron que fue la decisión de la conducción y que la acataron.

“Fue todo muy rápido. Pasamos de que Gladys era la candidata segura a que era Otero, entonces hubo algún cortocircuito”, explicaron desde la UCR, que consideró natural que haya habido cruces entre las fuerzas del frente e incluso dentro del siempre convulso radicalismo.

La derrota electoral del macrismo de Avellaneda se materializó en las primarias de agosto y en las generales de octubre. Tanto González como Otero obtuvieron resultados similares: 31,19 por ciento en 2015 y 32,92 en 2019. La primera de las contiendas, cabe señalar, fue la que depositó a Mauricio Macri en la presidencial y a María Eugenia Vidal en la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

“Este fue un partido de entrenamiento para mí”, expresó Otero a este medio. Inmediatamente después de la derrota electoral a manos de Ferraresi, el periodista y abogado buscó ser electo como Defensor del Pueblo local.

Sin embargo, el partido por la Defensoría también lo perdió y esta quedó en manos del Daniel García, exconcejal del PRO que, tras rechazar la conducción de González, pasó a respaldar a Ferraresi.

Conducción se busca

Si bien un sector de los concejales del PRO le responde a González, otras fracciones de Juntos por el Cambio la observan abocada a su rol en la Cámara alta, más que en la comandancia local. “No hay conducción en Avellaneda, por lo menos en lo que representa el PRO, no hubo una sola reunión, un solo análisis de la derrota”, protestaron.

Desde el radicalismo no supieron precisar si está en los planes de Otero competir en las elecciones partidarias del Comité Avellaneda, que se tienen que realizar este año. Ante la pandemia, no hay precisiones sobre su realización, aun cuando el partido centenario se jacte de su afición a estas.

“Otero no tiene una condición de construir unidad. Últimamente lo veo más activo, tirando lazos hacia los sectores del frente. Veremos si eso se sigue consolidando”, analizan desde un sector del macrismo, quienes le endilgan al exconductor de Canal 13 una vocación de conducción que exceda los límites del Comité radical.

Mientras González aparece abocada al Senado, Otero participa en actividades virtuales con dirigentes de Juntos por el Cambio, como el ex vicegobernador bonaerense y titular de la UCR de la Provincia, Daniel Salvador; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y la exministra de Seguridad y actual presidenta del PRO, Patricia Bullrich. Estos dos últimos se muestran como los referentes de las alas dialoguistas y duras dentro del frente macrista.

Con lo cual, el eventual rearmado de Juntos por el Cambio de Avellaneda y el acuerdo respecto de un liderazgo, está también a la espera de que suceda lo mismo en el frente en el orden nacional y provincial.

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