La concejal Patricia Werenicz del bloque de La Libertad Avanza en Lanús denunció que debido a la visita del dirigente kirchnerista Máximo Kirchner, el pasado martes 27 de octubre, le negaron la entrada al edificio del Concejo Deliberante. En diálogo con Política del Sur, la edil dio más detalles de lo ocurrido.
Werenicz explicó que el dirigente se iba a presentar en el Microestadio de Lanús, que se encuentra emplazado justo enfrente del Concejo Deliberante, por lo cual la calle fue cortada y vallada, impidiendo el ingreso de los concejales. “Lo que hicieron fue cerrar el paso de 9 de Julio y empezar a montar un escenario, diferentes postas y toda una barricada en 9 de julio como para que los vecinos no pasen”, detalló.
Werenicz precisó que arribó al Concejo Deliberante durante la mañana, cerca del mediodía mantuvo reuniones con vecinos y cuando, por la tarde, cuando quiso regresar a las oficinas, ya no logró atravesar el vallado. “Estaba el secretario de seguridad, Sebastián Castillo, le pedí por favor entrar, que necesitaba terminar de hacer unos proyectos en el Concejo Deliberante. Me miró y me cerró la puerta en la cara”, denunció.
Destacó que también había vecinos “con el documento en mano” pidiendo ingresar a sus casas y tampoco les permitieron el paso.
“No estamos en contra de que se hagan diferentes movidas políticas porque se hicieron siempre y se van a seguir haciendo. Pero eso no puede perjudicar la libre circulación o que ninguna persona pueda entrar a su lugar de trabajo. El problema es cuando también se usan cuestiones municipales para garantizar temas particulares o cuestiones partidarias”, remarcó Werenicz, quien comentó que hubo mayor presencia de agentes de Seguridad Ciudadana en las inmediaciones del evento para garantizar su desarrollo.
Asimismo, la concejal señaló que si este tipo de eventos perjudican la libre circulación o la vida cotidiana de los vecinos, como parte de la oposición, tienen que intervenir. Adelantó que desde el bloque de LLA, presentarán un pedido de informes para saber si la organización de este evento contaba con las autorizaciones correspondientes para cerrar las calles. “No estamos hablando de un evento a nivel municipal o algo que debería llevar adelante una gestión, sino de que era partidismo político y que elegían a quién beneficiar y a quién perjudicar. Ese es el problema”, subrayó.
“Lo ideal sería que los derechos de unos no estén por sobre los otros o por lo menos garantizar que quienes están alrededor de este evento podamos seguir con nuestra vida normal y no nos veamos perjudicados. Por lo menos mantener esos niveles de cordura”, finalizó Werenicz.