El microestadio de Lanús fue escenario este martes de un multitudinario acto del peronismo en homenaje a Néstor Kirchner, al cumplirse 16 años de su fallecimiento. Con el intendente local, Julián Álvarez, como anfitrión y Máximo Kirchner como principal orador, la convocatoria tuvo un fuerte contenido político, con un mensaje hacia la interna del justicialismo: la necesidad de preservar la unidad y evitar que las divisiones vuelvan a condicionar las posibilidades electorales del espacio.
“Teniendo a Cristina, que no nos vuelva a pasar lo mismo”, fue una de las definiciones centrales del diputado nacional, quien recordó la fragmentación del peronismo en las elecciones presidenciales de 2003, cuando el justicialismo concurrió a las urnas con tres candidaturas.
La referencia funcionó como una advertencia hacia los distintos sectores del movimiento en medio de las discusiones por la conducción y la estrategia electoral.
El encuentro contó con la participación de numerosos intendentes y referentes territoriales, en particular dirigentes vinculados a la Liga de los Intendentes bonaerenses. Entre ellos estuvo el jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín. La presencia de los jefes comunales le dio volumen político a una convocatoria organizada por Álvarez, referente de La Cámpora, en uno de los distritos centrales de la Tercera Sección Electoral.
La reivindicación de Cristina Fernández de Kirchner atravesó el discurso de Máximo, que destacó la voluntad de la expresidenta de continuar representando a los argentinos y de mantener el vínculo con la militancia, incluso en un escenario adverso.
“Cristina los quiere, quiere caminar los barrios con ustedes, en donde hay desesperanza ella quiere caminar junto a ustedes”, expresó el diputado ante los militantes. En otro tramo, sostuvo: “A Cristina no la pueden quebrar, tiene la vocación de representar a los argentinos”.
Las definiciones reforzaron el lugar que el kirchnerismo le asigna a la expresidenta en la reconstrucción del peronismo y en la discusión sobre su futuro político. Para Máximo, su figura constituye una referencia central para evitar una nueva dispersión del espacio y construir una alternativa al gobierno de Javier Milei.
En ese sentido, el recuerdo de 2003 adquirió una lectura directa sobre el presente. “Hace 24 años, un congreso del peronismo no lograba ponerse de acuerdo y el peronismo marchaba a una elección con tres listas. Recuerdo para que tengamos la inteligencia en el presente, teniendo a Cristina, que no nos vuelva a pasar lo mismo”, manifestó.
Máximo: "Acá en el microestadio de Lanús hace 24 años el peronismo no lograba ponerse de acuerdo y marchaba a una elección con tres listas. Tengamos la inteligencia en el presente para que teniendo a Cristina no nos vuelva a pasar lo mismo". https://t.co/LLvAvjnFhS
— Todo Negativo (@TodoNegativo) October 27, 2026
El planteo se produjo en medio de las diferencias que atraviesan al PJ bonaerense y de las discusiones sobre el liderazgo del movimiento. Sin mencionar en esas definiciones una salida concreta para la disputa interna, Máximo puso el acento en la necesidad de reconocer el peso político de Cristina y evitar que las diferencias entre los sectores terminen debilitando al conjunto.
El diputado también apuntó contra el Presidente por el deterioro de los ingresos y las dificultades que enfrentan los trabajadores para llegar a fin de mes.
“Los argentinos no merecen estos salarios de miseria”, afirmó Máximo, quien cuestionó la actitud del mandatario frente a la situación económica de la población. “El presidente se ríe de que nuestro pueblo no llega a fin de mes”, lanzó.
Las declaraciones vincularon la reivindicación del legado kirchnerista con las dificultades económicas actuales. El planteo del legislador apuntó a contraponer la situación de los trabajadores con el rumbo del Gobierno nacional y a colocar la pérdida del poder adquisitivo en el centro de la discusión política.
La crítica también buscó darle contenido social al llamado a la unidad: más allá de las diferencias internas, el peronismo enfrenta el desafío de construir una propuesta que vuelva a representar a los sectores golpeados por el ajuste y las dificultades para sostener sus ingresos.
El homenaje al expresidente fue otro de los ejes de la jornada. A 16 años de su fallecimiento, Máximo reivindicó la responsabilidad política que atravesó la trayectoria de su padre y su disposición a afrontar conflictos para defender sus convicciones.
“A Néstor lo atravesó toda su vida la responsabilidad, eso significa soñar y dar las peleas que hay que dar en favor de nuestro pueblo”, expresó.
La definición sintetizó el sentido que el kirchnerismo buscó imprimirle al acto: recuperar la figura de Néstor como referencia de una política comprometida con la transformación de la realidad social y la defensa de los intereses populares.
La convocatoria en Lanús combinó así el homenaje al expresidente con una señal hacia el interior del peronismo. Con Julián Álvarez como anfitrión, Máximo como principal orador y una nutrida presencia de intendentes bonaerenses, el kirchnerismo volvió a poner a Cristina en el centro de su estrategia política y llamó a evitar que las divisiones internas vuelvan a imponerse sobre la construcción de una alternativa nacional.