La Libertad Avanza (LLA) comenzó a mover sus fichas para las elecciones de 2027 en la provincia de Buenos Aires. El encuentro de concejales realizado el lunes en Avellaneda con la presencia de Sebastián Pareja, presidente del partido en territorio bonaerense, tuvo un mensaje político que fue más allá de la coordinación legislativa: fortalecer el armado territorial, ordenar las diferencias internas y preparar al oficialismo para una doble disputa, la reelección de Javier Milei y la conquista de la Gobernación bonaerense.
Detrás de los discursos y las fotografías, las conversaciones posteriores dejaron trascendidos sobre candidaturas, posibles conflictos internos y las reglas que pretende establecer la conducción para definir las listas. Las versiones recogidas por Política del Sur dibujan un escenario en el que más allá de los nombres que comienzan a instalarse, se avanzó en definir reglas del juego y una estrategia electoral armónica.
Uno de los principales comentarios que circuló entre los participantes del encuentro fue que Diego Santilli estaría prácticamente ungido como candidato a gobernador por La Libertad Avanza.
No hubo una proclamación formal durante la reunión, pero la posibilidad se inscribe en una secuencia de señales políticas que vienen colocando al dirigente entre las principales opciones del oficialismo para disputar la provincia.
La eventual candidatura de Santilli también obliga a mirar hacia el segundo casillero de la fórmula. ¿Quién lo acompañaría en la Vicegobernación?
En ese terreno, los rumores empiezan a abrir diferentes posibilidades. Uno de los nombres que aparece es el de Sebastián Pareja, quien construyó buena parte de la estructura partidaria libertaria en la provincia y conserva una posición central en la organización territorial.
Otra alternativa que comenzó a mencionarse es la diputada nacional Miriam Niveyro una dirigente de confianza de Pareja, oriunda de Almirante Brown y con una fuerte impronta en lo que los libertarios consideran la batalla cultural de la educación.
Su eventual incorporación podría responder a la búsqueda de una fórmula integrada por un hombre y una mujer, aunque por ahora no hay definiciones públicas que permitan confirmar esa hipótesis.
La pregunta política es inevitable: si Santilli encabeza la candidatura, ¿Pareja buscará ocupar la Vicegobernación o preferirá conservar el control del armado político bonaerense con alguien de su riñon? ¿Karina Mliei se inclinará por una fórmula que combine perfiles políticos y territoriales diferentes? Dudas que están lejos de resolverse por ahora.
Lo concreto es que la discusión por la Gobernación bonaerense que empieza a instalarse mucho antes de la campaña formal ya tiene un nombre para encabezar. La definición de la fórmula será una larga negociación sobre el peso de cada sector dentro de La Libertad Avanza.
También habría señalado que espera la aparición de 'carpetazos' y, para mostrar fortaleza, aclaró qué saben qué y con qué se le va a intentar pegar porque tendría identificado de dónde podrían provenir. Esa advertencia, a partir de los antecedentes de Adorni, y antes Espert, hacen germinar la idea de que podría ir alguien de su confianza y libertario puro. Si se busca alguien sin prontuario y con "ficha limpia", el nombre de la browniana toma fuera.
El hecho de que el tema haya aparecido en el encuentro revela que la conducción libertaria contempla un escenario de confrontación intensa a medida que se acerque la disputa electoral.
Pareja conoce las tensiones que atraviesan la construcción política bonaerense. El crecimiento de La Libertad Avanza incorporó dirigentes de distintas procedencias, abrió negociaciones con otros espacios y multiplicó las disputas por los lugares de representación.
En ese contexto, la posibilidad de que aparezcan denuncias, filtraciones o acusaciones forma parte de las preocupaciones que circulan en el armado. Incluso, en el encuentro hubo un especial cuidado para no haya medios ni personas ajenas a la construcción libertaria.
La reunión tuvo una fuerte impronta territorial. Los coordinadores seccionales Luciano “Lucho” Olivera, por la Primera Sección Electoral, y Fabrizio Martínez, por la Tercera, acompañaron a Pareja en una convocatoria orientada a reforzar la organización y alinear a los concejales con los objetivos electorales de 2027.
Según pudo saber este medio, los coordinadores expusieron el trabajo que se viene realizando en sus respectivas secciones y arengaron a los dirigentes para profundizar la construcción política.
El mensaje fue directo: la prioridad es fortalecer La Libertad Avanza en cada distrito, consolidar los equipos y trabajar para que Javier Milei consiga la reelección presidencial, sin perder de vista el objetivo de ganar la provincia de Buenos Aires.
No se trata de una diferencia menor. Para el oficialismo, la provincia representa el desafío territorial más importante de la próxima elección. Allí deberá enfrentar a una estructura peronista con presencia municipal extendida y, al mismo tiempo, demostrar que el crecimiento electoral del mileísmo puede traducirse en organización permanente y capacidad de gestión.
En ese escenario, Olivera y Martínez aparecen como piezas relevantes de la estrategia de Pareja: sostener la presencia territorial, coordinar a los referentes y evitar que las diferencias locales terminen debilitando la construcción provincial.
Listas de La Libertad Avanza: consenso en los distritos y sin “paracaidistas”
Otro de los puntos que dejó el encuentro, de acuerdo con los trascendidos recogidos por Política del Sur, fue la intención de establecer reglas más claras para la conformación de las listas electorales de La Libertad Avanza en 2027 en cada municipio.
La idea sería que los acuerdos se construyan primero en cada distrito y que las nóminas consensuadas sean elevadas posteriormente a la conducción provincial. Si existe un consenso local y la propuesta cuenta con el respaldo necesario, la intención será respetarla y evitar modificaciones de último momento.
En otras palabras, el mensaje apunta a limitar la aparición de los llamados “paracaidistas”: candidatos que llegan desde afuera, sin trayectoria ni trabajo político en el distrito, y que terminan ocupando lugares en las listas por decisión de las conducciones superiores.
La promesa de respetar los acuerdos locales busca dar previsibilidad a los concejales y dirigentes que vienen trabajando en el territorio. También intenta reducir las tensiones que suelen aparecer cuando se acerca el cierre de listas y comienzan las negociaciones por los lugares expectantes.
Sin embargo, el mecanismo todavía plantea una incógnita central: ¿qué ocurrirá cuando el consenso del distrito choque con los acuerdos que la conducción provincial haya establecido con otros partidos o sectores políticos?
A diferencia de lo que sucedió en los dos procesos electorales previos, ahora esos compromisos también deberán respetarse. Por eso, la regla que empieza a circular no supone necesariamente una autonomía absoluta de los distritos, sino una búsqueda de equilibrio entre los acuerdos territoriales y las decisiones estratégicas de la conducción bonaerense.
La reunión también habría incluido referencias a una campaña de afiliación en las calles, con mesas destinadas a sumar nuevos integrantes al partido. La intención es ampliar la base de militantes y consolidar una estructura que pueda sostener la presencia libertaria más allá de las campañas electorales y sin depender de la estructura de otros partidos para asegurar "la defensa de los votos", el día de los comicios.
A eso se suma el pedido de compromiso a los concejales, militantes, y la necesidad de avanzar en equipos de gobierno con proyección provincial.

El desafío es evidente: La Libertad Avanza necesita convertir el respaldo que aún mantiene Milei en una organización capaz de competir en los municipios, sostener bloques legislativos y presentar equipos preparados para asumir responsabilidades de gestión.
La idea es que si bien mucho depende de cómo le vaya al Gobierno y, dato no menor, de si el peronismo sigue dividido en Buenos Aires o logra la unidad. El armado bonaerense ya no puede descansar exclusivamente en la figura presidencial.
Para disputar la Gobernación y las intendencias se necesitan dirigentes con presencia territorial, acuerdos locales, cuadros técnicos y una estructura que pueda responder a las demandas de cada distrito.
Ese es uno de los sentidos políticos del encuentro de Avellaneda: empezar a transformar una consigna electoral en un esquema de organización con vistas a 2027.
En Avellaneda también apareció en las conversaciones la renuncia presentada por Pareja cuando todavía ocupaba un cargo nacional, antes de asumir como diputado, que fue rechazada por Milei, con el claro intento de confirmar el apoyo al armador libertario
Su peso territorial, su relación con la estructura partidaria y su vínculo con el núcleo de decisión nacional lo convierten en un actor difícil de excluir de la negociación.
El encuentro, en el que, según se informó oficialmente, participaron cerca de 400 ediles de los 135 distritos, dejó una fotografía de unidad y una bajada de línea hacia los concejales.
Santilli aparece como el hombre para la Gobernación; Pareja conserva un papel central en la construcción territorial y su eventual lugar en la fórmula es materia de especulación. Niveyro surge como una alternativa posible; y la conducción busca establecer reglas para que los acuerdos locales no sean desplazados por decisiones de último momento.
Al mismo tiempo, la advertencia sobre los carpetazos muestra que el oficialismo espera una campaña de alta confrontación, mientras la afiliación y la preparación de equipos de gobierno aparecen como parte de una estrategia para ampliar su capacidad política.
La incógnita es si La Libertad Avanza logrará mantener la cohesión necesaria para transformar ese armado en una candidatura competitiva. Porque ganar la provincia no depende únicamente de la popularidad presidencial ni de elegir un candidato conocido: también exige resolver las tensiones internas, sostener acuerdos territoriales y construir una alternativa de gobierno.
Por ahora, el mensaje de Pareja y de los coordinadores fue de movilización y disciplina. Las candidaturas, las alianzas y la eventual fórmula siguen abiertas, pero el encuentro dejó en claro que el mileísmo ya empezó a disputar el 2027 y que la batalla bonaerense será uno de los capítulos centrales de esa estrategia.