Maria Reghenzani, jueza civil y comercial de Avellaneda, habló en Política del Sur sobre el caso de su marido, el ginecólogo Diego Clementi, quien actualmente está cumpliendo la prisión domiciliaria, luego de que la Justicia lo encontrara penalmente responsable de abuso sexual. La magistrada precisó que está solicitando permiso para poder asistir una cirugía oncológica de urgencia.
“Tenemos un familiar muy allegado que está cursando un cuadro muy grave, justo de la especialidad que maneja mi marido. Son muy pocos los médicos que se encuentran especializados en lo que es cirugía oncológica y él se ve impedido de poder asistir aunque sea científicamente en su materia a esta persona, porque está acá en casa inhibido”, contó Reghenzani.
La jueza repasó brevemente el juicio y las acusaciones contra el doctor Clementi, cuestionando el accionar de la Justicia, que, a su criterio, aplicó “mal” la normativa de género, que indica que “cuando la mujer dice algo, hay una presunción de credibilidad porque son hechos que ocurren dentro de la intimidad”. También recordó que la defensa del ginecólogo presentó cuatro peritajes médicos que “establecieron que Diego (Clementi) realizó práctica médica y que de ningún modo fue abuso”; sin embargo, planteó que “Casación tiene facultades para revisar las cuestiones de hecho y de derecho y de analizar la prueba y no lo hizo”.
En este marco, Reghenzani comentó que junto al doctor Clementi, realizaron un planteo ante el juez a cargo de la causa, solicitando que el ginecólogo, que se encuentra inhabilitado para ejercer la profesión de por vida, pueda “supervisar o formar un equipo de de médicos con conocimientos específicos para este caso complejo”. La jueza detalló que se trata de “una pariente que confía plenamente” en el doctor. “Estamos a la espera de que el juzgado nos conteste, pero como siempre los tiempos judiciales son eternos y la vida de la gente está en juego”, alertó.
“Estamos pidiendo que por favor le permitan a Diego por lo menos supervisar el equipo que puede ocuparse de la operación quirúrgica complicada de oncoginecología que presenta mi cuñada. La verdad que estamos atravesando una situación terrible, muy triste y muy dolorosa, que no se la deseo a nadie. Y encima con esta imposibilidad de que Diego pueda atenderla justamente en lo que más sabe”, lamentó.
Finalmente, la magistrada, mencionó que incluso antiguos compañeros médicos del ginecólogo “lo están llamando y le están pidiendo que por favor regrese, que las pacientes se están muriendo”. “La gente se muere porque no hay médicos y a los jueces no les importa. Ha llegado a un punto de desidia judicial, que yo no lo puedo entender realmente”, manifestó Reghenzani.