miércoles 14 de octubre de 2026 - Edición Nº2870

Gremiales | 15 oct 2026

PRECARIZACION LABORAL

Convenios por empresa, la alternativa que plantea el Gobierno para aplicar la reforma laboral

La idea la deslizó el ministro de Descentralización ante empresarios, para poder avanzar con las principales propuesta de la Ley de Modernización laboral. Para los gremios, se trata de una “simple especulación política”. A siete meses de la aprobación de la normativa, se sigue destruyendo trabajo formal.


Por: Diego Lanese

Esta semana, la secretaría de Trabajo comenzó a enviar notificaciones a unos 400 gremios, para comenzar a rediscutir sus convenios colectivos. La medida es parte de la reforma laboral aprobada por el gobierno, que busca adaptar los acuerdos vigentes a las principales propuesta de la nueva ley, que cambia varios aspectos centrales del mercado del trabajo.

El temor de los gremios es que se intenten precarizar las condiciones de los nuevos convenios, y en las primeras negociaciones se logró evitar la pérdida de derechos y beneficios, como sucedió en el rubro alimentación. Ante esto, resisten las convocatorias, o pactan con las cámaras empresariales mantener las principales características de los acuerdos, algo que genera malestar en el oficialismo.

Para salvar esto, desde el Ministerio de Descentralización del Estado proponen una alternativa a los empresarios: los convenios por empresa. Así lo propuso el titular de la cartera Federico Sturzenegger en un reciente encuentro, previo a la convocatoria de la oficina que comanda Julio Cordero. El nuevo intento de imponer la reforma laboral choca con los resultados reales de la norma: en siete meses no se creó trabajo formal, más bien todo lo contrario.

En una reciente reunión con empresarios en Córdoba, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, pidió a los presentes que avancen en un tema polémico: los convenios colectivos por empresa. “La Ley de Modernización Laboral tiene un tema que me gustaría traer a la mesa, que es la posibilidad de tener convenios por empresa.

Por supuesto que lo tienen que arreglar con los trabajadores, pero tienen ustedes un espacio para sentarse con sus trabajadores y decir: vamos a hacer un convenio por empresa”, sostuvo “el coloso”, que de esta manera intenta avanzar contra una de las características del modelo sindical y laboral del país: los acuerdos por rama de actividad.

Ya en julio de este año, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) presentó una iniciativa similar para realizar acuerdos por provincias, lo que puso en alerta al Sindicato de Camioneros. Desde siempre, los gremios rechazan esta posibilidad porque consideran que este tipo de negociaciones “más chicas” debilita el poder de discusión de los trabajadores y los deja en una posición de desventaja ante las patronales. “No está inventando nada”, cruzaron a Sturzenegger desde distintos sectores sindicales.

“En principio, lo que dice Sturzenegger no es cierto, porque en la Argentina se firman convenios por empresa”, aclaró Pedro Wasiejko, referente industrial de la CTA de los Trabajadores. Ante la consulta de Política del Sur, el titular de la FeTIA recordó que “el SMATA tiene convenio por empresas, por supuesto uno por rama, pero no es una cuestión anormal”.

Pese a esto, Wasiejko destacó que “los principales convenios son por rama de actividad, y en algún momento se debería avanzar en convenios por empresas que tienen actividades en diferentes lugares, para poder mejorar la capacidad de negociación de los trabajadores, pero eso no se llegó a discutir”.

Para el dirigente, los dichos de esta semana en la Bolsa de Comercio de Córdoba “se usan como propaganda política”. Además, Wasiejko consideró que “no es tan sencillo armar este tipo de acuerdos, porque primero hay dos partes que negocian, y ninguna de esas dos partes puede obligar a la otra a firmar nada”. Además, el referente de la CTA de los Trabajadores marcó que “el convenio por rama de actividad fue el resultado de luchas de la clase obrera, y nació en Estados Unidos en la década del 30, para evitar que la General Motors pudiera imponer un convenio para cada planta del país”.

Wasiejko se refiere al conflicto que tuvo lugar entre el 30 de diciembre de 1936 y el 11 de febrero de 1937 en la fábrica automotriz, a partir de una huelga de brazos caídos del sindicato United Auto Workers (UAW), que logró la representación exclusiva de los trabajadores y el acuerdo laboral. En el país, agregó el dirigente, “en la década del 50 se fortalecieron los convenios por rama de actividad, y el ministro no entiende nada de las relaciones en el mundo del trabajo, o entiende y usa estos dichos como elementos de propaganda”.

Que la reforma laboral habilite los convenios por empresa y que la Secretaría de Trabajo llame a renovar unos 800 acuerdos antes de fin de año hizo pensar en un aluvión de intentos de romper con los acuerdos por rama de actividad. Pero en estos meses no pasó, por eso el pedido a los empresarios de Sturzenegger.

En este tiempo, en un rubro donde se intentó esto fue en la marina mercante. Una empresa, la española Conaspesa, comenzó en abril de este año a reclutar trabajadores de forma individual, a través de correos electrónicos, buscando eludir las condiciones laborales vigentes del convenio del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).

Esto generó el rechazo y la solidaridad de todos los sindicatos del sector. Para Mariano Moreno, secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, la situación de la pesca en general y del langostino en particular “es muy compleja”, en especial por “la necesidad y la urgencia que tiene la gente para salir a trabajar, que ante la crisis que se vive decide obviar algunas cosas que en otros momentos eran impensadas para los trabajadores”.

En su momento, Moreno apuntó directamente al titular de Conarpesa: “Hay un aprovechamiento nefasto que hacen estos personajes, y el ensañamiento que tienen en este caso con el SOMU, se aprovechan de la situación y quieren sacar ventaja”. La reacción gremial fue contundente: el SOMU seccional Puerto Madryn denunció formalmente a Conarpesa ante la Secretaría de Trabajo por “presiones, extorsión y violación de los acuerdos colectivos, instando a los trabajadores a no firmar”. Por esto, la mayoría de los trabajadores terminaron rechazando las firmas individuales al desembarcar.

Estos intentos buscan imponer los principales aspectos de la reforma laboral, que a siete meses sigue destruyendo empleo asalariado registrado del sector privado, que acumuló 14 meses consecutivos de caída y perdió 12.716 puestos de trabajo en julio respecto de junio (-0,2 por ciento), según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) difundidos este lunes. Con este resultado, el mercado laboral formal privado se consolida como el sector más golpeado por la crisis económica y ya acumula 134.034 puestos destruidos en lo que va del año, una contracción del 2,2 por ciento que no encuentra piso.

La caída del empleo formal privado contrasta con la evolución del sector público, donde se recuperaron 4.723 empleos (+0,1 por ciento) en el año, aunque frente a julio de 2025 se perdieron 22.681 (-0,7 por ciento). Los puestos en casas particulares mostraron un incremento de 2.159 (+0,5 por ciento), mientras que el monotributo sumó 58.778 inscriptos en el último año (+2,7 por ciento).

El relevamiento también mostró que, si bien en agosto el empleo privado formal se mantuvo estable en los principales aglomerados urbanos por segundo mes consecutivo, la falta de creación de puestos respondió principalmente al bajo nivel de contrataciones. La contracción del empleo formal privado se extendió a buena parte de la economía.

En la comparación mensual, ocho ramas de actividad redujeron sus plantillas, tres mostraron aumentos y otras tres permanecieron estables. La construcción encabezó las bajas, con una caída del 0,6%, seguida por la intermediación financiera (-0,4 por ciento). La industria manufacturera, el comercio, el transporte y los hoteles y restaurantes registraron retrocesos del 0,3% en cada caso.

En términos interanuales, la industria manufacturera registró una contracción del 4,4 por ciento, la intermediación financiera cayó un 4,8 por ciento y el comercio retrocedió un 3,4 por ciento.

 

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