Los empleados de la planta II de la ex Cresta Roja, operada por Wade de Granja Tres Arroyos, cortaron los tres accesos al establecimiento desde las 5 de la mañana, en el distrito de Esteban Echeverría. Denuncian que la empresa les debe cuatro meses de sueldos e indemnizaciones, y que los registros oficiales muestran como si hubieran cobrado, lo que les impide acceder a prestaciones de ANSES. Los trabajadores iniciaron este martes 13 de octubre un bloqueo total de los tres portones de acceso al establecimiento ubicado en El Jagüel, en ese distrito del sur del conurbano bonaerense.
La protesta, que comenzó alrededor de las 5 de la mañana y se extendería hasta las 18 horas, fue decidida ante la falta de respuestas sobre su situación laboral: denuncian despidos, cuatro meses de salarios adeudados e indemnizaciones impagas en medio de la crisis que atraviesa la empresa. Un encargado del sector de empaque explicó que la medida busca impedir el ingreso y egreso de vehículos ante la ausencia de soluciones concretas por parte de la empresa y de los representantes sindicales.
Trabajadores de la ex Cresta Roja bloquean la planta de El Jagüel por cuatro meses de salarios adeudados y despidos que en ARCA figuran como pagos. #InfoGremiales #periodismosindical https://t.co/iumL1Wvs1q
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El trabajador también denunció una situación que calificó como “insólita”: los registros oficiales de ARCA figuran como si a los 450 despedidos se les hubiera pagado la indemnización, cuando en la práctica no recibieron “un peso”. “La indemnización tampoco nos la pagaron. Figura en ARCA como que a todos les pagaron la indemnización, a las 450 personas que despidieron. A todos nos figura como que nos pagaron la indemnización, pero no nos pagaron un peso”, afirmó. Esta inconsistencia, según explicó, les genera dificultades para acceder a prestaciones de ANSES, ya que figuran como si continuaran percibiendo ingresos y realizando aportes, lo que les impide cobrar determinadas asignaciones por superar los límites establecidos.
Durante la mañana, los manifestantes también impidieron la salida de mercadería del establecimiento. “Salían los jefes de planta con mercadería para vender, porque ellos están vendiendo los pollos que tienen acá en las cámaras”, denunció el encargado de empaque. Respecto de la continuidad de la protesta, señaló que aún no habían definido cuánto tiempo permanecerían en el lugar. “No sé si nos vamos a quedar o nos vamos en un rato o mañana seguimos, todavía no sabemos nada de eso”, expresó.
El conflicto en la planta de El Jagüel se produce luego de que finalizara el período de conciliación obligatoria en el marco de la crisis laboral que atraviesa Wade Tres Arroyos, la firma que controla la ex Cresta Roja. La situación se enmarca en un contexto de profunda crisis del sector avícola, que en los últimos meses dejó cientos de despidos y suspensiones en distintas plantas de la región. Los trabajadores cuestionaron la ausencia de acompañamiento del sindicato: “Le mandamos mensaje ayer y no contestaban, los delegados tampoco, y ante esa incertidumbre tuvimos que concurrir a la empresa y empezar a cortar los portones”, relató el empleado.
El contexto de la protesta es la grave crisis del Grupo GTA, que opera la firma y varias otras plantas, como Granja Tres Arroyos. Pilar y Esteban Echeverría quedaron unidos por un conflicto que golpea una necesidad básica de cualquier hogar trabajador: saber si el empleo continúa y cuándo se cobra. Los despidos que motivaron la intervención provincial en Granja Tres Arroyos y Wade alcanzaron a establecimientos de ambos distritos. La negociación de septiembre dejó compromisos de reincorporación y pagos cuyo cumplimiento resulta decisivo para conocer la situación del personal.
Esta madrugada Granja Tres Arroyos: con la intervención de la policía, los camiones ingresaron a la planta y se levantó el acampe Hubo un amplio despliegue policial tras la denuncia radicada por la empresa en la Fiscalía. Los operarios despedidos se retiraron pacíficamente. https://t.co/Pdksh38rI3
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El Ministerio de Trabajo bonaerense informó que el conflicto comprendía a 450 trabajadores de Esteban Echeverría, 50 de Pilar y 700 de Capitán Sarmiento. Las cifras corresponden a aquella instancia y no constituyen un recuento actualizado de personas despedidas. En una audiencia con las empresas y el Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires, la cartera dispuso una conciliación obligatoria por quince días hábiles, con posibilidad de extenderla otros cinco. La medida contemplaba la reincorporación de los trabajadores mientras se desarrollaban las conversaciones.
En tanto, la Justicia comercial avanzó con la inhibición provisoria de bienes de Granja Tres Arroyos y empresas del grupo, en medio de denuncias de vaciamiento, embargos y protestas por sueldos impagos. La situación se agrava mientras se define la competencia judicial y se multiplican los reclamos de trabajadores en distintas plantas.
“Quiebra” y “concurso” son términos que, en la historia industrial argentina, suelen aparecer cuando una empresa entra en su fase más sensible: en este caso, Granja Tres Arroyos volvió a quedar en el centro de la escena por una crisis patrimonial y laboral que escaló con rapidez y ya compromete a varias plantas del grupo.
La Justicia comercial dictaminó la inhibición provisoria de bienes de Granja Tres Arroyos y de firmas vinculadas al holding, en un contexto atravesado por denuncias de vaciamiento, embargos y protestas de empleados que reclaman cuatro meses de salarios adeudados, además del aguinaldo, y enfrentan la ratificación de despidos luego de fracasar la conciliación obligatoria.
La medida busca preservar esos activos mientras se define la cuestión de competencia y evitar “su eventual afectación en perjuicio de la masa de acreedores y trabajadores”, según quedó asentado en la resolución del juez Germán Páez Castañeda. El magistrado también sostuvo que la empresa deberá aclarar y acreditar el destino y la disponibilidad de esos fondos, y explicar de qué modo su existencia se compatibiliza con lo expresado respecto de las dificultades para atender regularmente las obligaciones laborales. En el expediente, además, surgió la referencia a otra cuenta en Eurobanco por casi 16 millones de dólares, lo que refuerza las dudas sobre la verdadera liquidez del grupo.