Leyenda del deporte argentino y campeón mundial de boxeo, Jorge Castro o mejor conocido como “El Roña”, se descompensó en el Bingo de Morón y a pesar de ser atendido por los médicos falleció en el lugar. Las primeras informaciones aseguran que Castro sufrió una baja de insulina dentro del cuadro de diabetes que el campeón mundial padecía ya hace muchos años.
Con una carrera envidiable por cualquier deportista de élite, “El Roña” debutó en un ring profesional en 1987 y desde ese momento participó en 144 combates, en los cuales salió victorioso en 130 oportunidades (90 por nocaut), empató en 3 y cayó solo 11 veces. La gloria absoluta la consiguió 12 de agosto de 1994 en su país luego de derrotar al norteamericano Reggie Johnson y consagrarse campeón de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo.
Aunque ese combate fue el que le otorgó el título, quizás el más recordado se dio pocos meses después. El 10 de diciembre de ese mismo año, el argentino tuvo que defender la coronación ante el estadounidense John David Jackson que sin dudas, en su momento, que era uno de los mejores del mundo. La pelea fue cuesta arriba para el nacido en Santa Cruz que fue superado en la mayoría de los rounds, pero en el noveno “El Roña” sacó un zurdazo sorpresivo y noqueó al norteamericano para defender el título y consagrarse una vez más. Ese golpe, fue bautizado por el mismo boxeador como “La mano Dios”, haciendo referencia al gol de Diego Maradona en el Mundial de 1986.
Y aunque todo pareció desmoronarse en junio de 2005 cuándo “El Roña” sufrió un accidente automovilístico, que le generó un colapso pulmonar y múltiples fracturas, en 2006 volvió al ring para comenzar a cerrar su carrera deportiva y finalmente el 27 de enero de 2007 se retiró del boxeo profesional luego de derrotar al paraguayo José Luis Herrera.
Castro en el último tiempo estuvo fuertemente ligado a la labor social. El ex boxeador manejaba cuatro comedores solidarios en el distrito de Lomas de Zamora y le brindaba mercancía a otros 10 repartidos en distintas zonas. Desde el lado deportivo, “El Roña” levantó su propio gimnasio en Temperley dónde también ha brindado charlas abiertas para los más jóvenes con el objetivo de introducirlos en el mundo del boxeo y dónde se hacían ollas populares.
La muerte del "Roña" Castro deja una huella que trasciende su trayectoria en el boxeo argentino. Su vínculo con los comedores comunitarios y el trabajo solidario formó parte de una faceta de su vida marcada por la asistencia a personas en situación de vulnerabilidad. Así, su legado queda asociado tanto a su recorrido deportivo como a su labor social, dos dimensiones que marcaron su historia y su relación con la comunidad.