"Capitán" volvió a aparecer después de varios días de angustia para su familia. El gato de 11 años había sido robado de la puerta de su casa y su desaparición quedó registrada por una cámara de seguridad.
"Se lo regaló a la novia, como compensación por que le había apuñalado a su gato, pero ella lo echó. Entonces, lo tiró a la calle", contó Karina, la dueña de la mascota, en diálogo con Política del Sur.
Según explicó, fueron a buscarlo y lograron dar con él, poniendo fin a la incertidumbre que atravesó la familia desde el momento del robo.
El caso había tomado estado público luego de que una cámara de seguridad registrara el momento en que un hombre se llevaba al gato, una mascota que convivía desde hacía 11 años con su familia y que necesitaba cuidados especiales por sus problemas de salud.
Tras la denuncia, el sospechoso fue detenido y, según había contado Karina, se negó a declarar y no reveló qué había hecho con el gato. La investigación también quedó vinculada a las sospechas de otros vecinos, que denunciaron la desaparición de sus mascotas y señalaron al hombre por presuntamente robar gatos para venderlos a templos umbandas.
Sin embargo, las versiones sobre el posible destino de los animales deben ser investigadas y no constituyen, por sí mismas, una prueba de que hayan sido utilizados en rituales.
Para Karina y su familia, el hallazgo de Capitán representa un alivio después de días de desesperación y de una búsqueda que movilizó a vecinos y proteccionistas.