Por: Federico Cedarri
La construcción de una coalición opositora en la provincia de Buenos Aires se encuentra acechada por distintas complejidades, lo que no permite despejar el horizonte hacia el 2027.
En rigor, y como adelantó PDS, las controversias que viene desarrollándose en el ámbito del Congreso Nacional donde si bien el PRO viene acompañando sin derrapes los distintos paquetes que envió el gobierno, hay tirantez con la presentación del Presupuesto 2027y la poda en los fondos de discacidad que el gobienro prometió restituir
No obstante, y pese a los desaguisados que rodean a la relación política, los principales referentes bonaerense se concentran por estos días en lograr limar asperezas y avanzar resueltamente en la concreción de una conjunción opositora.
El Gobierno apuesta un pleno en octubre para avanzar con la derogación de las primarias o en su defecto volverlas no obligatorias para complicar al peronismo: el PRO aún no resolvió si va a apoyar la movida en el Congreso Nacional.
Al macrismo también le molestó la exclusión de los distritos bonaerenses del régimen de zona fría que logró aprobar el mileísmo en el Senado.
Los amarillos pretenden mantener su identidad a nivel provincial: no quieren ser partenaire del karinismo y además pretenden tener plena injerencia en el armado electoral.
Si bien Cristian Ritondo exclama a los cuatro vientos que debe avanzarse en la construcción de un espacio electoral conjunto con el mileísmo, en el macrismo duro quieren que se mantengan las primarias y amenazan con mandar a la cancha un candidato para competir con Diego Santilli.
Pese a su pasado amarillo, al "Colo" ya lo consideran como parte de la estructura mileísta: la decisión del karinismo aceptando que Sebastián Pareja no será el candidato a gobernador es un claro indicio de la apuesta por el actual jefe de gabinete. Pese a esto, es apreciado por el PRO ya que lo consideran alguien que apuesta al diálogo y que conserva buenas relaciones con el ritondismo.
La distancia entre el actual jefe de gabinete y Mauricio Macri se ha ampliado en los últimos meses: “Mauricio quiere ponerle límites al mileísmo, para que no se queden con todo”, analiza ante PDS una fuente parlamentaria bonaerense.
Además, el PRO quiere dejar vigente la instancia de primarias porque aspira a sumar a la presunta alianza electoral al radicalismo abadista y a una docena de alcaldes boina blanca: el radicalismo también juguetea con la posibilidad de mandar un candidato a participar de una primaria.
Si bien el mileísmo prometió que no piensa pisar los distritos que maneja el PRO para no incomodar a sus potenciales socios, no ocultan su intención de monopolizar el manejo de la probable alianza electoral en la provincia. “Están negociando y en esa instancia aparecen todas las opciones sobre la mesa, aunque creo que va a haber alianza y se buscará incorporar a sectores del radicalismo”, explica el cuadro de situación un parlamentario violeta a este medio.
Lo que sí se ha resuelto puertas adentro en el elenco libertario, es que el candidato a la gobernación bonaerense será Diego Santilli.
Los sondeos que se conocen y pululan por las distintas oficinas del parlamento provincial muestran que el colo es el candidato más votando con mucha distancia respecto a los demás candidatos. Pero cuando se realiza la sumatoria de candidatos del peronismo quedan prácticamente empatados o en el margen del empate técnico.
Otra pelea será la definición de quién acompañará a Santilli en la fórmula, y pese a que el parejismo pretende incluir a su jefe en el PRO le bajan el pulgar. “Ya está Santilli como el candidato libertario, no puede ser toda la fórmula violeta pura”, se queja una fuente amarilla.
En el medio de esta disputa, aparece el bullrismo bonaerense que pese a que se encuadra orgánicamente dentro de LLA tiene gestos de independencia: la actual senadora nacional podría impulsar para acompañar en la fórmula a Santilli a Diego Valenzuela.
Hay otras voces libertarias que manejan la chance de que sea una mujer y sueltan el nombre de la mediática Florencia Arietto. “Lo primero que hay que resolver es la consolidación de la alianza con el PRO y después empezar a sumar radicales, ls discusión por las candidaturas viene al final de la construcción”, reconocen en el campamento violeta bonaerense.