Por: Diego Lanese
En diciembre del 2019, la interna de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) llegó a su punto máximo. Para pedir la renuncia de su secretario general Roberto Fernández, choferes de la Agrupación Juan Manuel Palacios tomaron la sede porteña del barrio de Constitución del gremio.
Encabezados por su líder Miguel Bustinduy, la multitud generó destrozos, y obligó al titular de la entidad a esconderse en la terraza del edificio. Los efectos de esta situación fueron contrarios a los reclamos. No sólo el “gallego”, como se conoce al histórico conductor de la UTA, logró una contundente reelección, sino que el poder de la agrupación opositora se fue diluyendo.
La pandemia y la crisis de subsidios posterior a la salida del Frente de Todos puso a los choferes en una situación dramática, y en los últimos meses se estuvo al borde del paro en la zona del AMBA y el interior. La semana próxima, cuatro lista incluyendo la tradicional del oficialismo buscaban la conducción de un gremio clave, con capacidad de paralizar el transporte público y complicar la actividad en cualquier momento.
La sorpresa en este caso es la cantidad de listas habilitadas, ya que los estatutos suelen ser bastante restrictivos. Pero un dirigente opositor logró postergar hasta diciembre los comicios por diversas irregularidades. Pese a esto, Fernández pidió respaldar al oficialismo, cuyas proyecciones le da un nuevo triunfo. Un grave incidente en Mar del Plata involucra a candidatos oficialistas, que según los testimonios amenazaron con armas de fuego a integrantes de una de las listas opositoras.
Los comicios de la UTA serían entre el 7 y el 8 de octubre. El actual secretario general, Roberto Fernández, busca revalidar por quinta vez su cargo al frente del gremio, que conduce desde hace 18 años, cuando reemplazó al actual histórico líder de los colectiveros, Juan Manuel “Bocha” Palacios.
A diferencia de las últimas tres veces, Fernández se enfrentará a un escenario inédito: competirán otras tres listas que buscarán desplazarlo. Se trata de Maximiliano Escriba, líder de la seccional Mar del Plata, una de las cinco jurisdicciones que el oficialismo perdió en 2022; Alberto Patiño, actual secretario de Organización que se desprendió del oficialismo como hizo alguna vez Bustinduy, y Claudio Gómez, con respaldo de agrupaciones clasistas de adentro y afuera del gremio.
El Escriba quien logró la postergación judicial, que puso en duda la transparencia del proceso electoral. La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala I, reprogramó los comicios para el jueves 17 y viernes 18 de diciembre de 2026 y dispuso una serie de medidas para garantizar el desarrollo del proceso bajo nuevas condiciones de control. El pedido fue realizado por los apoderados de la Lista Negra, que hoy se posiciona como la principal oposición al oficialismo.
De acuerdo con el fallo, las agrupaciones podrán volver a presentarse y deberán atravesar nuevamente las etapas correspondientes a la oficialización de las listas. Al mismo tiempo, la resolución establece pautas específicas para evitar que se repitan situaciones que fueron cuestionadas durante el proceso.
🚨 Golpe a las elecciones de la UTA: la Justicia las suspendió y fijó una nueva fecha
— Radio 10 Mar del Plata 105.5 | Miramar 101.7 📻| (@radio10mdq) September 30, 2026
Las elecciones nacionales de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), previstas para el 7 y 8 de octubre, fueron suspendidas por la Justicia.
La Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del… pic.twitter.com/sdcpDeQi2e
La resolución también contempla las situaciones particulares de distintas listas seccionales de la Lista Negra, cuya oficialización había sido objeto de conflicto judicial. Esto marca que hay un desarrollo territorial logrado en estos cuatro años, cuando cinco seccionales lograron victorias opositoras. El estatuto original de la UTA establece que la lista ganadora a nivel nacional se queda con las conducciones locales, pero en 2022 se decidió ceder esa cuestión, habilitando la construcción que hoy se postula como alternativa al oficialismo.
Escriba es secretario general de la Seccional Mar del Plata y desde 2018 mantiene una disputa con la conducción nacional encabezada por Roberto Fernández. Este año decidió llevar esa oposición al plano nacional y competir por la conducción de la UTA al frente de la Lista Negra. En una reciente entrevista, había definido su posición sin matices: “Siempre fui opositor a Roberto Fernández, desde 2018 hasta la fecha”.
Según explicó, después de haber ganado la elección de la Seccional Mar del Plata, consideró que era el momento de disputar la conducción nacional del gremio. Su plataforma tiene como principales ejes el salario, la obra social y la seguridad de los trabajadores. Escriba cuestionó particularmente que los aumentos salariales se otorguen mediante sumas no remunerativas y planteó que esos montos deberían incorporarse al salario básico.
Las casi dos décadas de conducción de Fernández, que tiene 82 años, logró sostenerse en el poder pese a los avances opositores, que cuestionaron su figura respecto de la situación de los choferes, en especial en material salarial. En el último trimestre, la UTA viene de acordar un aumento salarial del 10,5 por ciento para los choferes de corta y mediana distancia en AMBA.
En septiembre, sin contar viáticos, el salario básico quedó en 1.707.175 pesos. La UTA tiene alrededor de 70 mil afiliados en todo el país y conserva un alto poder de fuego al momento de instrumentar medidas de fuerza por su capacidad para paralizar el transporte público, algo que hace clave al gremio tanto para la CGT como para las organizaciones del sector.
Actualmente, Fernández es ladero de Omar Maturano, del gremio de los maquinistas de trenes, en la conducción de la UGATT, la cámara alternativa del transporte público, que se desprendió de la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte) por disidencia en la conducción, que había quedado en manos de Sergio Sasia (Unión Ferroviaria)pero que luego renunció.
En la actualidad, Fernández cortó vínculo con la central obrera, y dejó de participar de las reuniones, expulsado de la mesa chica. Su último enfrentamiento fue con Hugo Moyano, enojado porque su hijo Pablo agitó la lista opositora en dos elecciones.
🚌 GRAVE DENUNCIA EN LA UTA: Choferes opositores amenazados con armas. "Nos hacen volver a las páginas más oscuras de nuestra historia sindical", aseguró Juan Cruz Mastromarin, dirigente de @utamardelplata en #FichaLimpia.
— Radio 750 Mar del Plata | FM 96.5 (@fm965mdp) September 30, 2026
Escuchá en nuestra web y compartí. pic.twitter.com/frVXnroWqk
En las últimas elecciones de la UTA, realizadas en 2022, los Moyano respaldaron abiertamente al principal rival de Fernández, Miguel Bustinduy, a quien también le atribuían una presunta participación en la toma. Fernández se impuso otra vez, mientras que Bustinduy se retiró de la UTA y se refugió en la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA), el gremio alternativo de los colectiveros que integra la CTA Autónoma y al que arribó con el grueso de los choferes del Grupo DOTA.
Antes de la suspensión, la tensión fue creciendo a medida que se detectaban maniobras respecto de los comicios. No bastó la relativa apertura del estatuto, que se interpretó como un gesto de buena voluntad del oficialismo, para aliviar el clima de enfrentamiento. Incluso, la Lista Negra denunció que tres integrantes de su espacio fueron amenazados con armas de fuego en Mar del Plata. De acuerdo a un comunicado emitido al respecto, los dirigentes dijeron que fueron “interceptados, increpados y amenazados” por miembros de la lista oficialista de esa localidad.
Según dijeron, el responsable fue Sergio Portales, candidato a secretario general en esa sección, quien le “apuntó y amenazó de muerte” a los integrantes de la lista de escriba, que firmó el documento con la denuncia pública.