Por: Federico Cedarri
La potencial eliminación de las PASO (primarias abiertas, simultáneas y obligatorias) en el ámbito del Congreso Nacional condiciona de sobremanera las disposiciones sobre la confección del calendario electoral en la provincia de Buenos Aires.
Como ya informo oportunamente PDS, esta vez no habría desdoblamiento en la Provincia ya que el gobernador bonaerense Axel Kicillof apuntaría a elegir todos los cargos en un mismo día para de esta manera impulsar su eventual candidatura presidencial. Lo que si se debe determinar una vez que el Congreso defina que pasa con las instancias de primarias nacionales es que ocurrirá con esa herramienta en la provincia.
Vale recordar que la ley provincial está atada desde 2009 a la nacional por lo que si se derogase finalmente esta última, tal cual es el propósito libertario, la Legislatura bonaerense deberá tomar cartas en el asunto para su continuidad distrital.
En rigor, si hubiese consenso entre distintas fuerzas de la oposición y el oficialismo para la continuidad de las primarias en provincia, el Parlamento bonaerense debería en primera instancia sancionar una nueva normativa que institucionalice la PASO. En ese caso, el Estado bonaerense deberá asumir los costos de la realización de las primarias.
En el año 2025 la Legislatura suspendió por única vez las primarias en la provincia, pero la ley sigue vigente por lo que se aguadará que ocurre finalmente a nivel nacional.
En el oficialismo, pese a los permanentes desajustes internos, advierten que sí están de acuerdo en que continúen las Paso para dirimir de una vez por todas la pulseada entre axelistas y cristinistas.
En el Senado bonaerense, el oficialismo cuenta con una mayoría propia de 24 bancas, por lo que no tendría a priori inconvenientes en refrendar la continuidad de la herramienta en la provincia. También podría acompañar la continuidad de las primarias en la Cámara Alta el bloque dialoguista de Unión y Libertad.
En la Cámara Baja, el peronismo la tiene más complicada, ya que está a siete votos de la mayoría simple por lo que deberá buscara aliados para sostener las primarias en territorio bonaerense.
En lo que respecta a la oposición parlamentaria tanto LLA como el PRO se han abroquelado en el rechazo a la continuidad de las primarias: son partidarios de que cada partido se haga cargo del costo económico de la elección interna.
El radicalismo abadista coincide con sus aliados parlamentarios de la Coalición Cívica en que debe habilitarse una instancia de elección primaria, aunque estarían de acuerdo en que no sean obligatorias y que los espacios que tengan un solo candidato no concurran.
El fernandismo en tanto mira con simpatía la continuidad de las primarias, pero también plantearían su rechazo a la obligatoriedad.
Los bloques de Nuevos Aires y Unión y Libertad podrían eventualmente acompañar la continuidad de las Paso, sin embargo los dos espacios dejan supeditada una resolución final de acuerdo a lo que acontezca en el Congreso Nacional.
El passaglismo si bien rechaza la instancia de primarias propone una discusión integral que contemple la separación definitiva del calendario electoral de la provincia del nacional: platean la necesidad de discutir las temáticas que atañen a los bonaerenses de manera separada.
Los dos legisladores de la izquierda se muestran partidarios de rechazar la instancia de PASO.
Lo que finalmente acontezca en el Congreso Nacional en el próximo mes de octubre, cuando posiblemente quede zanjada la discusión respecto a la continuidad o no de las primarias, tendrá su correlato inmediato en la provincia.
El axelismo espera una definición nacional para finalmente determinar si impulsará una nueva ley de primarias para la Provincia. La chance de un adelantamiento electoral pierde fuerza cada día, debido a que si se mantienen las primarias en la provincia los bonaerenses deberán ir a votar en demasiadas ocasiones.
Todo este panorama de indefiniciones alertó a la Corte Suprema de Justicia que no quiere sorpresas en el año electoral y pide que los cambios al sistema electoral bonaerense queden establecidos este año. De hecho, presentó un expediente en ambas Cámaras parlamentarias para flexibilizar los tiempos de presentaciones de alianzas y candidatos.