Por: Juan Bautista Vega
La educación volvió a quedar en el centro de la discusión política y sindical, la secretaria general de SUTEBA, María Laura Torre, trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de las escuelas, cuestionó el rumbo que tomó el Gobierno de Javier Milei y, al mismo tiempo, marcó una diferencia política con la administración bonaerense de Axel Kicillof.
La dirigente puso el foco en una discusión que excede el salario docente y se mete de lleno en el debate sobre el modelo de Estado. En una extensa entrevista con el programa Clave Política de la UNLZ, Torre fue contundente al señalar: “Para nosotros no es lo mismo Milei que Kicillof”.
Uno de los tramos más duros de la entrevista estuvo dedicado al Gobierno nacional y a las consecuencias que, según Torre, está teniendo el recorte de recursos sobre las escuelas.
La secretaria general de SUTEBA cuestionó que la discusión educativa quede reducida a los resultados de las evaluaciones internacionales y reclamó poner sobre la mesa las condiciones materiales en las que funciona actualmente el sistema.
“Cuando hablamos de la desinversión, en serio decimos que ha caído como nunca desde la democracia hasta acá”, sostuvo.
Y profundizó su diagnóstico: “Hemos vivido gobiernos, situaciones de financiamiento, pero este es brutal”.
Torre puso especialmente el foco en el impacto que tuvo la eliminación del incentivo docente sobre los ingresos de los trabajadores de la educación.
“No solamente porque impacta fuertemente en el salario de todos los docentes, que no es un tema menor”, manifestó.
En ese sentido, detalló: “Cuando nos sacaron el incentivo, estamos hablando hoy con dos cargos que es más de 300.000 pesos, es mucha plata en este contexto”.
La discusión, para la dirigente, no termina en el salario. También incluye infraestructura, programas educativos, libros, formación docente y políticas destinadas a sostener las trayectorias escolares.
El cuestionamiento de Torre al Gobierno nacional también tuvo una dimensión ideológica.
La dirigente vinculó las políticas impulsadas por Milei con la denominada “batalla cultural” y advirtió que detrás de la discusión presupuestaria existe otra disputa: cuál debe ser el rol del Estado en la educación.
“En un proyecto donde lo que dice Milei es la batalla cultural, ojo con eso”, planteó.
Torre también cuestionó el debate alrededor de una eventual “ley de libertad educativa” y las propuestas vinculadas al homeschooling.
“Ya el Estado deja de ser responsable y garante de la educación, sino que pasa a ser subsidiario”, sostuvo.
Y lanzó otra definición sobre las consecuencias que, a su entender, podría tener ese cambio de paradigma: “Esto va, y chau, escuela técnica”.
La dirigente consideró que algunas de las propuestas que aparecen en el debate nacional no contemplan las características sociales de la provincia de Buenos Aires.
“Es inimaginable que esto pase en Lomas de Zamora, en Bunge, en Fiorito, en La Matanza”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que existe una distancia entre los modelos que se plantean desde determinados sectores y la realidad cotidiana de buena parte de las familias bonaerenses.
“Hay un sector, una elite muy pequeña de la sociedad que tiene el homeschooling ya”, manifestó.
Y fue todavía más contundente al describir a quiénes, según su mirada, benefician las políticas impulsadas desde el Gobierno: “Quienes están gobernando están gobernando para ellos”.
Los resultados de las pruebas PISA también ocuparon un lugar importante durante la entrevista.
Torre no negó las dificultades que atraviesa el sistema educativo ni rechazó la necesidad de evaluar. Por el contrario, reconoció que los resultados son preocupantes, pero cuestionó las conclusiones que se extraen de ellos cuando se desconoce el contexto.
“Los resultados muestran una caída importante en matemática, en lectura, en ciencias”, reconoció.
Sin embargo, pidió evitar análisis que responsabilicen directamente a los docentes.
“Los docentes de la provincia de Buenos Aires, a los docentes no les pasa nada diferente, quizás a los docentes de todo el país, porque la educación está inmersa en un contexto muy difícil que estamos viviendo”, explicó.
La dirigente también recordó el impacto de la pandemia y cuestionó determinadas comparaciones internacionales.
“También hacer determinadas evaluaciones sin poner en escena que tuvimos dos años de pandemia, bueno, es casi arbitrario cualquier análisis o cualquier resultado”, afirmó.
Torre aclaró que SUTEBA no se opone a evaluar. “Nosotros no podemos estar en contra porque es parte de nuestro trabajo cotidiano, la evaluación es algo cotidiano”, sostuvo.
Pero reclamó discutir qué se está midiendo y bajo qué parámetros.
“Primero hay que conocer con qué instrumentos se mide”, señaló.
Y cuestionó las comparaciones homogéneas entre países con realidades profundamente diferentes: “De golpe un instrumento enlatado, que mide por igual a los niños y niñas de China, de Finlandia, de Perú y de la República Argentina”.
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el impacto de la situación económica y social sobre las escuelas.
Torre cuestionó que muchas veces se coloque sobre los docentes la responsabilidad de resolver problemas que exceden ampliamente la tarea pedagógica.
El ausentismo fue uno de los ejemplos. “¿Qué pueden hacer los docentes si los chicos quizás faltan por otras cuestiones que exceden a la escuela?”, preguntó.
Y enumeró algunas de esas situaciones: “Faltan porque no tienen plata para viajar, o porque los padres no lo pueden llevar, o porque tienen que trabajar”.
“Me parece que excede a la labor del docente”, afirmó.
La dirigente planteó así una mirada sobre la escuela como institución atravesada por la crisis social.
“Hay una corresponsabilidad social y de la familia, y hay otra parte que nosotros desde las escuelas la hacemos”, sostuvo.
Y dejó una frase que resume su diagnóstico sobre las condiciones en las que trabajan actualmente los docentes: “Hay mucho para hacer y a veces a la escuela la dejan sola”.
Torre también cuestionó algunos de los discursos que responsabilizan a los maestros por los problemas educativos.
“Yo a veces escucho discursos de los docentes son lo más importante, bueno pagame bien”, ironizó.
Pero inmediatamente señaló la contradicción que observa en otros discursos oficiales: “Después escucho otro discurso que dicen no, porque los docentes faltan y porque tienen que tener un premio”.
La crítica alcanzó directamente al Presidente.
“Escuchar al presidente de la Nación las barbaridades que dice, habla de sus docentes”, afirmó.
También apuntó contra la conducción de la Secretaría de Educación: “Tenemos un secretario de Educación que salió en la tele por primera vez o segunda vez, nunca pisó una escuela pública y hablaba de sus docentes”.
En el mismo sentido, denunció el desmantelamiento de programas educativos.
“Sacaron, borraron todos los planes, desinvirtieron no solamente en el programa Conectar Igualdad”, sostuvo.
Y agregó: “No han invertido absolutamente nada en libros, en infraestructura”.
La relación con el gobierno bonaerense fue otro de los capítulos políticos de la entrevista.
Torre recordó que el vínculo de SUTEBA con los gobernadores nunca estuvo exento de conflictos.
“Cuando estuvo Scioli, nosotros hicimos, por recordar, entre varias de las cuestiones, 14 días de paro”, recordó.
Sobre aquella etapa sostuvo que “la situación venía muy grave en términos salariales, en términos de infraestructuras, había un caos”.
También cuestionó la gestión de María Eugenia Vidal y sostuvo que “cuando estuvo Vidal la situación se agravó”.
El cambio, según su lectura, se produjo con la llegada de Kicillof.
“Cuando inició la gestión Axel Kicillof para nosotros fue una caricia porque veníamos muy mal, sino porque aparte hizo escuelas a la sobra”, afirmó.
Más allá de las dificultades de transcripción de ese tramo de la entrevista, Torre fue clara al reivindicar la inversión en infraestructura de la gestión provincial.
“Nunca tuvimos la inversión en infraestructura como la que tuvimos en el gobierno de Kicillof”, sostuvo.
También destacó el funcionamiento de las paritarias: “Tenemos paritarias, pero no solamente salarial, tenemos paritarias que atañen también a la salud laboral, las condiciones laborales, a la evaluación, etcétera, etcétera”.
Pero la secretaria general de SUTEBA se ocupó de dejar en claro que esa valoración no significa ausencia de reclamos.
“Ahora si vos me decís es todo color de rosa, no, la verdad que no, no es todo color de rosa”, aclaró.
Y recordó: “Hace un mes atrás creo hicimos un paro en la provincia de Buenos Aires”.
La diferencia, insistió, está en la posibilidad de diálogo. “Hay tensiones y hay tensiones, pero es un gobierno que escucha”.
La definición terminó funcionando como una suerte de síntesis política de toda la entrevista.
Torre explicó que la situación bonaerense debe ser analizada en el marco de la disputa con el Gobierno nacional y de los recursos que Nación dejó de transferir a las provincias.
“Es un gobierno que aparte está absolutamente apretado por el ajuste brutal que está ejerciendo el gobierno de Milei”, afirmó.
Y agregó: “Porque si uno mira, es la provincia elegida”.
La dirigente sostuvo que, por ese motivo, el análisis sindical no puede desligarse del escenario político general.
“Entonces, cuando nosotros discutimos, siempre lo enmarcamos en el contexto político y social que estamos viviendo”, explicó.
Fue entonces cuando volvió a la frase que atravesó toda la entrevista:“Para nosotros no es lo mismo Milei que acá en Kicillof. No son todos lo mismo”.
Lejos de plantear que el sistema educativo no necesita modificaciones, Torre sostuvo que existe una discusión pendiente sobre su funcionamiento y sus contenidos.
“La educación siempre necesita ser debatida e ir transformándola”, afirmó.
Pero planteó que una eventual reforma no puede ser diseñada exclusivamente desde el poder político.
“Creo que tiene que ser un debate muy amplio, que tiene que ser política de Estado”, sostuvo.
Y marcó un límite respecto de la participación docente: “Estoy segura que con los docentes solos no alcanza ese debate, sin nosotros tampoco, ojo, pero la sociedad necesita ser parte de ese debate también”.
Torre también cuestionó la discontinuidad de políticas de formación docente.
“Nosotros teníamos un plan nacional de formación permanente, situado, en servicio, todo eso se borró”, denunció.
Y dejó planteada una pregunta sobre la responsabilidad estatal: “¿Dónde estuvo la formación como responsabilidad del Estado?”
La discusión, según su mirada, deberá incorporar además los cambios sociales y demográficos que atraviesan a la provincia.
Uno de ellos es la caída de la natalidad.
“Hoy estamos en la provincia de Buenos Aires discutiendo, ya desde fines del año pasado y avanzando fuerte en este año, ¿qué implica la baja de la natalidad?”, explicó.
Y propuso no necesariamente leer ese fenómeno como una amenaza: “¿Cómo golpea, y lo vemos, si lo vemos como un problema o lo vemos como una oportunidad para avanzar en poder y pensar en un nivel inicial mucho más robustecido y distinto?”.
En definitiva, Torre planteó que la discusión educativa que viene será inseparable de la disputa política entre Nación y Provincia, pero también de una pregunta más profunda: qué lugar ocupará el Estado en la educación pública.
Su posición quedó expuesta sin demasiados matices: cuestionó el ajuste del Gobierno nacional, rechazó el corrimiento del Estado como garante del derecho a la educación, defendió el papel de los docentes y reivindicó el diálogo con la administración bonaerense.
Y, en medio de ese escenario, dejó una definición política difícil de pasar por alto: “Para nosotros no es lo mismo Milei que Kicillof. No son todos lo mismo”.