Víctor Grosi, secretario general del SITRAIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines), cuestionó duramente a la dirigencia sindical y, particularmente, a la UOCRA por su respuesta frente a la crisis que atraviesa la industria de la construcción. En diálogo con Política del Sur, sostuvo que la pérdida de empleo y el avance de la precarización están vinculados no solamente al rumbo económico del Gobierno nacional, sino también a “las complicidades” de quienes deberían representar a los trabajadores.
“Ni los empresarios, ni los grandes empresarios de la obra pública defendieron la industria, ni la UOCRA, el sindicato que dice ser mayor, defendió a los trabajadores. Esto es la entrega absoluta”, afirmó Grosi, quien viene cuestionando desde hace tiempo a la conducción del principal gremio de la construcción desde su posición al frente del SITRAIC.
En ese sentido, apuntó directamente contra la dirigencia sindical y sostuvo que el problema de los trabajadores de la construcción está atravesado por “la complicidad de la dirigencia que supuestamente representaría a los trabajadores de la industria de la construcción”. A esto sumó el rol de los empresarios del sector, a quienes acusó de respaldar “el verso del superávit fiscal”.
Grosi también señaló particularmente a los empresarios vinculados a la obra pública, a quienes responsabilizó por la pérdida de puestos de trabajo producida a partir del cambio de rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. “Son los que dejaron 130.000 trabajadores en diciembre del 23 sin trabajo”, remarcó.
El titular del SITRAIC sostuvo además que esta situación se replica en distintas regiones del país y mencionó la pérdida de miles de puestos laborales en el sur vinculados a la construcción de una represa. Frente a este escenario, manifestó su preocupación por el deterioro de las condiciones laborales y sociales de las nuevas generaciones: “El deterioro de los jóvenes trabajadores cada vez es peor”.
Para Grosi, la crisis del sector tiene como una de sus principales causas el plan económico y político implementado por el Gobierno nacional, al que vinculó con la caída del consumo, la recesión y el ajuste. Sin embargo, insistió en que la principal preocupación para los sindicatos no está únicamente en las decisiones de Milei, sino en las “complicidades” que permiten que esas políticas avancen.
“Los que desde el discurso se muestran opositores, en las Cámaras le votan las leyes”, cuestionó. En esa línea, sostuvo que el ataque a las condiciones de vida de los trabajadores y la situación particular de la construcción —donde afirmó que el trabajo no registrado alcanza al 70%— están vinculados a las decisiones del Gobierno y a “la condescendencia y la complicidad de quienes han permitido estos avances”.
El dirigente también cuestionó el modelo sindical vigente y consideró que los trabajadores se encuentran condicionados por una dirigencia más preocupada por preservar sus propios intereses que por enfrentar la crisis. “Los trabajadores están siendo secuestrados por una dirigencia sindical que está preocupada por su caja, no por liberar a los trabajadores de esta situación”, afirmó.
En ese marco, Grosi sostuvo que los trabajadores son “los únicos” que pueden “parar este desastre”, aunque planteó como condición la existencia de “democracia y libertad sindical”. Y volvió a cargar contra la dirigencia gremial: “Hay un modelo sindical que ha fracasado de mínima, para no decir que traicionó. Este es el impedimento que tenemos los trabajadores frente a semejante ataque y a la despolitización”.
Por último, el secretario general del SITRAIC cuestionó también el esquema económico general y advirtió sobre la salida de capitales y el endeudamiento. “Lo que marcan los números es que el nivel de exportaciones fue de 100.000 millones de dólares anual y acá no queda un dólar”, sostuvo, y vinculó ese escenario con el endeudamiento, la fuga de capitales y la compra de dólares por parte de privados.
“Este esquema es el del ajuste permanente. Con el poder político absolutamente en manos del presidente porque si no, no se entiende”, concluyó.
Me parece que así queda mucho más periodística y con un conflicto claro desde el título: Grosi contra la dirigencia sindical, con la UOCRA como blanco principal. Además, no queda como una nota genérica sobre “la crisis de la construcción”, sino como una declaración política de un dirigente del sector contra el gremio rival y contra el modelo sindical.