La investigación por la estafa que terminó con la muerte de Merlín Díaz sumó nuevas denuncias que vuelven a poner bajo la lupa de la Justicia a Marta Noemí Mitrovich, la mujer detenida en Salta después de permanecer más de siete meses prófuga.
Según la nueva denuncia en su contra, a la que accedió Política del Sur, la acusada utilizó una identidad diferente para acercarse a sus víctimas y repetir una modalidad basada en supuestos trabajos espirituales.
En uno de los documentos policiales, Mitrovich se habría presentado como “María Catalina” ante un hombre de la Ciudad de Buenos Aires. El denunciante aseguró que la mujer le pidió 500 dólares en efectivo para realizar un supuesto trabajo espiritual.
El denuciante entregó el dinero y, siempre de acuerdo con su declaración, la mujer envolvió algunos papeles junto con una prenda personal y colocó todo debajo de su cama. Luego le habría indicado que debía esperar entre tres y cuatro días hasta que ella regresara para completar el supuesto ritual.
El damnificado intentó comunicarse entonces con una conocida de la sospechosa. Según consta en la denuncia, recibió como respuesta que se quedara tranquilo porque la mujer “era de fiar”. Poco después, habría sido bloqueado de WhatsApp.

La denuncia fue radicada en agosto de 2025 en la Comisaría Vecinal 4-A de la Ciudad de Buenos Aires por el delito de estafa y otras defraudaciones.
Otra presentación incorporada a la investigación aporta un nuevo episodio. El denunciante aseguró que el 20 de junio pasado reconoció a la mujer mientras vendía bijouterie sobre la avenida Sáenz, en inmediaciones de Perito Moreno.
Según su relato, decidió acercarse para reclamarle el dinero. En ese momento, la mujer habría intentado convencerlo de que no la denunciara y le habría dicho que iba a devolverle el dinero.
El hombre aseguró que la sujetó del brazo para evitar que se retirara y que posteriormente la mujer intentó escapar. La presentación quedó registrada en la Comisaría Vecinal 4-B, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°35.
La conexión con el caso de Merlín Díaz aparece en el mecanismo utilizado para generar el engaño. La peluquera de Ingeniero Budge había sido convencida de que sobre ella pesaba una supuesta maldición y que necesitaba una “limpieza espiritual”.
Días después, según la reconstrucción de la causa, las mujeres involucradas lograron que entregara sus ahorros, alrededor de 14 millones de pesos, con el argumento de que debían realizar una limpieza sobre el dinero.
Merlín nunca recuperó sus ahorros. La investigación sostiene que, después de advertir que había sido víctima de una estafa, la joven atravesó una situación emocional crítica y terminó quitándose la vida.