Por: Federico Cedarri
La definición de la continuidad o no de las PASO (primarias abiertas simultáneas y obligatorias) a nivel nacional va concatenado a un posible desdoblamiento electoral en la provincia de Buenos Aires.
No sólo el peronismo está expectante a lo que acontezca finalmente en el Congreso Nacional en lo que respecta a las primarias, sino también que la cuestión tiene en vilo al campamento libertario bonaerense.
En estos días trascendió que pese a las presiones de los intendentes que son parte del Movimiento Derecho al Futuro, el gobernador bonaerense Axel Kicillof tendría decidido que se vote en la Provincia el mismo día que la elección nacional, aunque con modalidades distintas.
Esta elección tendría el carácter de concurrente, porque se llevaría adelante en dos cuartos oscuros, y persigue la intención de mover el aceitado aparato del peronismo bonaerense en una sola jornada en la cual se elija presidente, gobernador e intendentes, lo que se traduciría en poner toda la carne en el asador.
Vale aclarar que el kirchnerismo se opone de manera rotunda a la opción de adelantar los comicios, el argumento que esgrimen es el mismo que en el 2025: contribuiría a provocar un alineamiento espontáneo del antiperonismo para la elección nacional. Además, los seguidores de la ex presidenta sostienen que toda la estrategia electoral debe estar atada al proyecto presidencialista.
Los alcaldes ligados al axelismo insisten en que un hipotético desdoblamiento podría ayudar a capitalizar mejor el rechazo social al presidente que las encuestas que manejan manifiestan de manera más rotunda en las barriadas del conurbano, donde no se percibe la buena performance de los números de la macroeconomía que el gobierno nacional exalta.
De igual manera, aquellos intendentes arguyen que el peso territorialista del peronismo en el Gran Buenos Aires podría emerger como decisivo para retener la provincia en un esquema de adelantamiento electoral, donde las cuestiones provinciales quedarían al tope de la agenda electoralista.
De hecho, con ese propósito es que estos jefes comunales axelistas también empujan en la Legislatura bonaerense el proyecto de relección indefinida que impulsa en el Senado la larroquista Ayelén Durán, y que por el momento se encuentra en la comisión de Legislación General que maneja otro kicillofista, Germán Lago.
Los intendentes insisten, además, en que un resultado como el del 2025 donde el peronismo apabulló a LLA por 14 puntos de distancia potenciaría con fuerza las chances de Axel Kicillof en la presidencial de octubre.
Hay una particularidad, los libertarios tomando en cuenta el antecedente de 2025 también estarían mirando con agrado un posible desdoblamiento: los mueve como objetivo supremo la relección de Javier Milei. Los violetas entienden, al igual que el cristinismo, que el adelantamiento electoral en Buenos Aires los podría ayudar posteriormente en el aglutinamiento del voto antikichnerista para intentar ganar la elección presidencial en primera vuelta.
Aún a sabiendas de que podrían perder la provincia de Buenos Aires: “Hoy lo que único que importa es la reelección del presidente Milei, todo lo demás se subordina a esa estrategia y el riesgo kuka sigue más vigente que nunca para aglutinar el voto útil”, analiza ante PDS un referente parlamentario violeta.
Otra de las cuestiones que empujarían a Kicillof a desechar por ahora la idea de un desdoblamiento, que viene desinflándose con el trascurrir de los meses, es que si se garantiza la permanencia de las Paso los bonaerenses deberían ir a votar en demasiadas ocasiones lo que generaría saturación.
Si finalmente el mileísmo no lograse su cometido de voltear las PASO nacionales, las mismas se deberían realizar en la provincia en el mes de agosto. Recordemos que las primarias bonaerenses están atadas por ley a la normativa nacional sancionada en el año 2009.
Y en el hipotético caso de que el mileísmo consiga su propósito de eliminar las primarias a nivel nacional, existe pleno consenso entre las principales fuerzas políticas bonaerenses para mantener la herramienta. El peronismo necesita imperiosamente de las primarias para poder zanjar una interna cruenta que amenaza a cada paso con desmadrarse.
En caso de adelantarse las elecciones bonaerenses se deberían realizar antes de las PASO nacionales: a eso habría que sumarle la jornada de las presidenciales y un hipotético ballotage.
Todos estos matices atentan en este momento contra un eventual desdoblamiento electoral en la provincia pese al reclamo sostenido de los intendentes alineados con el proyecto presidencial de Axel Kicillof.
En lo que tiene que ver con el jefe de gabinete Diego Santilli, la eliminación de las PASO se constituye en la prueba de fuego para granjearse definitivamente el apoyo de los hermanos Milei a su candidatura a gobernador bonaerense.
El Colo está decidido a jugar en la Provincia y por lo bajo se desliza que inclusive ya estaría comenzando a armar equipos programáticos para el lanzamiento de una eventual candidatura.