Por: Diego Lanese
A seis meses del cierre de su planta en la localidad de San Fernando, los trabajadores de FATE se movilizaron para sostener su defensa de los puestos de trabajo. Con un festival en Plaza de Mayo, los despedidos apuntaron no sólo a la empresa de la familia Madanes Quintanilla, sino además al modelo libertario, que abrió indiscriminadamente las importaciones y condenó a muchas industrias –como la del neumático –a una crisis sin precedente.
El caso afecta especialmente al distrito del norte del conurbano bonaerense, ya que son 900 empleos los perdidos, además de las actividades indirectas que se vieron afectadas. Es que cuando cierra una gran empresa, en la zona se produce una especie de “terremoto social”.
En el sur del gran Buenos Aires, el caso de Tenaris Siat puede ser similar en importancia, ya que lo que están en juego son más de 150 empleos. Los dos casos son emblema de la crisis laboral que se vive en estos días, y que un informe reciente asegura que genera una disparidad en la zona metropolitana del AMBA. Es que los datos muestran que de un lado y otro de la General Paz, el impacto de los indicadores es muy distintos.
En materia de desempleo, en territorio bonaerense duplica la tasa que en suelo porteño, algo que se ve con mayor claridad en materia de pobreza e indigencia: la provincial es el triple. Además, hay una marcada diferencia de género en los datos laborales y sociales.
Los datos del primer trimestre del año en materia dl mercado del trabajo fueron recopilados y analizados por el Instituto de Estudios y Formación (IEF), entidad perteneciente a la CTA Autónoma. A partir de información del INDEC, se analizaron cómo impactan la desocupación, la pobreza y la indigencia en la zona del AMBA, y las marcadas diferencias entre la Ciudad y a provincia de Buenos Aires.
En este sentido, el reporte al que tuvo acceso Política del Sur estableció que en los aglomerados urbanos del AMBA la tasa de actividad y la tasa de empleo “se encuentran en niveles similares a los del promedio nacional”. Aun así, ello se explica por “un marcado contraste entre la situación de la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del gran Buenos Aires, con mayores niveles de actividad y empleo en el ámbito de CABA”.
Una de las diferencias muy marcadas se da en cuanto a la presión sobre el mercado de fuerza de trabajo. “Mientras que el gran Buenos Aires tiene una de las tasas de desocupación más altas del país, en la CABA este nivel se encuentra por debajo del promedio nacional”, explicó el reporte. En cuanto a las personas que ya tienen un empleo pero buscan otro trabajo, denominado técnicamente “ocupados demandantes de empleo”, “nuevamente la CABA muestra mejores valores que el promedio nacional, mientras que los partidos del conurbano se ubican en la media nacional”.

La información oficial registrada por el IEF también permite dar cuenta de la cantidad de asalariados registrados en el sector privado en cada provincia y su evolución reciente en el tiempo.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires “se perdieron cerca de 132.100 puestos de trabajo”. En la provincia esta caída “estuvo levemente por encima del retroceso experimentado a nivel nacional, mientras que en la ciudad fue algo menor en términos relativos”.
El deterioro del empleo registrado durante la gestión del gobierno de Javier Milei “agravó el estancamiento que la ocupación formal muestra a nivel nacional a lo largo de la última década”. Tanto la Ciudad como la provincia de Buenos Aires “acompañaron este comportamiento, aunque en el caso de la primera fue de mayor intensidad en términos relativos”.
En cuanto a la pobreza y la indigencia en el AMBA también muestran una situación muy diferencia en la CABA y en los partidos bonaerenses que forman el AMBA. En la ciudad ambas variables “se encuentran dentro de las más bajas de todo el país, mientras que por el contrario en los partidos del gran Buenos Aires se ubican por encima”.
Los datos son contundentes: Mientras la tasa de pobreza porteña es del 9,8 por ciento, la bonaerense es del 32, 6 por ciento, mientras que la indigencia es del 2,6 por ciento en CABA y del 8 por ciento en provincia. Casi cuatro vez más. Estos porcentajes implican que en los aglomerados urbanos del AMBA “4.586.040 personas viven en hogares cuyos ingresos son insuficientes para adquirir una canasta básica de bienes y servicios, mientras que 1.130.367 de ellas lo hace en hogares cuyos ingresos no alcanzan para comprar una canasta básica alimentaria”.
Como sucede en casi todos los conglomerados del país, en materia laboral en el AMBA existe una importante brecha de género, a partir de una diferente en la inserción en el mercado entre varones y mujeres. En la región, la diferencia entre la participación de hombres y mujeres en el mercado laboral “en términos generales es similar a la existente a nivel nacional, aunque en niveles levemente superiores”.
Según el IEF, la división sexual del trabajo ha llevado a las mujeres a “asumir la mayor parte de las responsabilidades no remuneradas relacionadas con el cuidado del hogar y la familia”. Ese trabajo “reduce el tiempo disponible para emplearse en puestos de jornada completa, lo que genera que sus ingresos sean inferiores a los de los hombres”.
Además, la doble jornada (trabajar fuera y dentro del hogar) “limita su acceso a beneficios laborales como bonificaciones, premios salariales o ascensos”. Esto genera, en muchos casos, que dentro de un mismo espacio de trabajo, las mujeres “cobren menos que los hombres aunque realicen las mismas tareas, lo que se conoce como brecha salarial”.
De esta forma las mujeres suelen ser contratadas en empleos asociados al cuidado y asistencia, como la educación, la salud o la administración pública, sectores esenciales para el funcionamiento de la sociedad, pero con los salarios más bajos en comparación con otros trabajos, lo que “profundiza la desigualdad económica entre hombres y mujeres”. Este fenómeno se llama segregación horizontal.
Informe "Análisis de la dinámica laboral y empresarial en Argentina", con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo actualizados a mayo 2026.
— Centro CEPA (@ctroCEPA) August 14, 2026
Principales conclusiones:
🔹Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, se redujo la cantidad de empleadores en 30.633 casos… pic.twitter.com/BUPGJmdS1d
El impacto de estas diferencias puede verse todos los días con conflictos abiertos en los distritos de la región, que vienen afrontando la pérdida de puestos laborales ininterrumpidamente desde que Javier Milei es presidente. En 27 meses, a marzo pasado, en la provincia d Buenos Aires se perdieron 85.299 puestos registrados, lo que representa el 25 por ciento del total de los empleos de ese tipo destruidos a nivel nacional, según datos del Centro CEPA.
La zona más golpeada es el gran Buenos Aire: allí, la desocupación es 1,9 superior al promedio, pero para los jóvenes el índice directamente se duplica: llega al 15 por ciento. Los conflictos se siguen multiplicando, y se espera que sean muchos más, teniendo en cuenta que según cálculos de la CGT, en el país se cierra unas 70 pymes por días, lo que hace pensar que en los siguientes trimestres del año los datos sean aún peores.