Pasaron más de diez años desde aquel brutal ataque que terminó con la vida de Ariadna Giselle Sona, la joven de 18 años asesinada en El Jagüel, y ahora, después de un largo recorrido judicial, la condena contra Marcos Ezequiel Maciel quedó firme.
El asesino había sido condenado en agosto de 2017 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora a prisión perpetua, al ser considerado responsable del femicidio de Ariadna y del abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.
La sentencia estableció que el 2 de diciembre de 2015, en inmediaciones de las vías del ferrocarril Roca, a la altura de la Ruta 205 y la calle Tilcara, Maciel intentó abusar sexualmente de la joven, pero ante la resistencia de ella, la atacó con un cuchillo y le provocó múltiples heridas, además de graves lesiones en la cabeza. Ariadna permaneció internada durante varios días y finalmente murió.
El fallo de primera instancia fue contundente: el tribunal consideró acreditado que se trató de un homicidio cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, además de considerar que el asesinato estuvo vinculado con el intento de abuso sexual y con la intención de procurar la impunidad.

En octubre de 2018, la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense rechazó el recurso presentado por la defensa y confirmó la sentencia. Años después, el expediente llegó a la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.
El máximo tribunal bonaerense, en una resolución del 24 de septiembre de 2021, rechazó los planteos de la defensa y mantuvo la condena a prisión perpetua. La Corte sostuvo, entre otros puntos, que había quedado acreditada la violencia de género y la agravante del homicidio cometido para procurar la impunidad y luego de no haber podido concretar el abuso sexual.
Para su familia, que desde el primer día reclamó justicia, el cierre judicial representa el final de una espera que comenzó aquella noche de diciembre de 2015.