Por: Federico Cedarri
El radicalismo bonaerense transita los albores del año electoral atravesado por las desconfianzas internas. La precaria tregua acordada en junio pasado entre los distintos sectores desembocó en una lista unificada para la conducción del Comité Provincia que no terminó contribuyendo a una solución de fondo al internismo.
De hecho, luego de asumida la presidencia del mayor ente partidario bonaerense por el abadista Emiliano Balbín los bloques legislativos continúan por cuerda separada en la Legislatura bonaerense y nada indica que esta situación pueda ser revertida en el corto plazo.
En Diputados, Diego Garciarena preside un espacio con la monzonista Silvina Vacarezza y el tandilense lunguista Matías Civale; mientras que Alejandra Lordén encabeza el llamado territorialismo radical, de fuerte ligazón con más de una docena de alcaldes centenarios: la acompañan en el bloque el fernandista trenquelauquense Valentín Miranda y la dorreguense Priscila Minnaard.
En el Senado bonaerense, en tanto, el único bloque con sello efectivo centenario es el que conduce la abadista Nerina Neumann. La fernandista Natalia Quintana se unió al bloque Hechos de los hermanos Passaglia, que en la Cámara Alta preside el platense Marcelo “chuby” Leguizamón.
Vale recordar que los tironeos centenarios vienen desde hace tiempo, durante los cónclaves que llevaron a la resolución de una lista única para el Comité Provincia se resolvió crear una nueva vicepresidencia para darle lugar al fernandismo y de paso salvar la unidad: el nuevo cargo lo ejerce el ex alcalde de Ayacucho Pablo Zubiaurre.
Como informó PDS, la Convención Centenaria es presidida por el evolucionista platense Pablo Nicoletti: el órgano en cuestión tiene la función específica de aprobar la plataforma electoral y la política de alianzas que lleve adelante el partido.
Como hecho reluciente que desnuda que el internismo no ha menguado, durante las deliberaciones de la Convención el fernandismo retiró sus convencionales porque no se le asignó representatividad en la Junta Electoral partidaria. En medio de este tembladeral es que el partido de Alem deberá sumergirse en el diseño de una estrategia electoral que lo vuelva a posicionar en el tablero político bonaerense como una alternativa de poder.
El mileísmo, por su parte, ya avisó que esta vez quiere ser amplio y cavila una alianza de la que también forme parte el radicalismo abadista. Desde el sector que encabeza el actual senador nacional nunca han ocultado la intención de construir una espacio opositor al kirchnerismo, una versión vintage de lo que fue Juntos por el Cambio con la incorporación de los libertarios.
En el 2025, ante la decisión partidaria de confluir en la alianza de centro Somos Buenos Aires, el armado del marplatense eligió jugar con boleta corta en su pago chico mostrando su desacuerdo con lo establecido por los órganos de contingencia que manejaban entonces el partido. Por este motivo, será complejo que el radicalismo en pleno pueda desembarcar en un experimento como el que imagina el abadismo.
En rigor, tanto el loustocismo y en mayor medida los sectores ligados al fernandismo, donde ha recalado actores que anteriormente jugaron con Facundo Manes, ya avisaron que no cuenten con ellos para ser parte de un armado provincial que incluya a los violetas.
Habrá que ver cómo juegan en esta ocasión los alcaldes centenarios enrolados en el foro de intendentes: se mueven de manera autónoma y muchos deslizan por lo bajo que sin una oferta electoral potente será difícil retener los distritos que manejan.
Recuerdan que en el 2025 cuando resolvieron ser parte de la alianza de centro Somos. algunos de ellos terminaron en un poco decoroso tercer lugar en sus terruños producto de la polarización de peronistas y libertarios, con las consecuencias respectivas en los Concejos Deliberantes.
En concreto, las chances de que el radicalismo vuelva a concurrir partido a las elecciones de 2027 recobran nuevamente vigor. El abadismo se encuentra predispuesto a avanzar en un acuerdo electoral con los amarillos y hasta con Sebastián Pareja si le prometen que no pisarán los armados propios en los distritos que gobiernan.