jueves 20 de agosto de 2026 - Edición Nº2815

Gremiales | 20 ago 2026

CRISIS DE INGRESOS

Los gremios se movilizan por el endeudamiento: “La situación es acuciante”

Este jueves habrá una jornada de protesta frente al Ministerio de Economía, para pedir medidas respecto de esta situación, que crece dramáticamente. Un informe vincula la baja de los salarios con la realidad de millones de familias. Desde el gobierno insisten con desligarse de la situación.


Por: Diego Lanese

El círculo podría sintetizarse de la siguiente manera: un trabajador pide un préstamo personal en un banco para afrontar sus deudas, se retrasa en el pago, para completar sus ingresos saca dinero de una billetera virtual, la cual desinstala cuando no puede pagar, recurre a una financiera cuando el banco les cierra las cuentas, hasta que agobiado y sin alternativas consigue efectivo de un prestamista barrial.

El final de esta operatoria es incierto, la persona trabaja más para salir de este atolladero de deudas y préstamos, y se expone a las sanciones del sistema financiero y los aprietes por su condición de moroso. Esto padecen en distintos niveles más de 5.500.000 personas en la Argentina de Javier Milei, según los datos que circulan.

Desde hace tiempo gremios y movimientos sociales piden una salida a esta crisis, que desde la CGT llamaron “pandemia de endeudamiento”, mientras en el gobierno se desligan de la cuestión. Las declaraciones de funcionarios y del mismo presidente muestran tal grado de desapego a la cuestión, que diversos sectores decidieron salir a la calle a reclamar. En medio de este clima de incertidumbre, un informe vincula directamente las deudas con la crisis de ingresos, producida por los bajos salarios y el aumento de algunos gastos de los hogares, comenzando por los servicios públicos.

Los gremios reciben todos los días pedidos de ayuda, y en muchos casos lanzaron préstamos blandos para salvar los casos más dramático, pero dicen que sin ayuda oficial el esfuerzo no alcanza.

Este jueves 20 de agosto, la CGT, las dos fracciones de la CTA y movimientos sociales se movilizarán al Ministerio de Economía, junto al nuevo actor de la dinámica social en la era libertaria: los endeudados. La protesta, que tendrá como escenario las puertas del palacio de hacienda, para reclamar algún tipo de ayuda a las millones de familias en situación de crisis por las deudas acumuladas. Según los datos del Banco Central de la República Argentina, 5.500.000 de personas tienen situaciones de endeudamiento de distinto grado, con una morosidad en alza.

Ese número se refiere a los que tomaron préstamos en los circuitos oficiales (con tarjetas de crédito, billeteras virtuales, préstamos personales), lo que significa que la cantidad total de endeudados que no están pudiendo pagar sus préstamos es mayor: a los datos oficiales falta sumar los que han pedido dinero en circuitos informales (a vecinos, a prestamistas de barrio, incluso a circuitos vinculados al narcotráfico).

Según el último Monitoreo de Opinión Pública elaborado por la consultora Management & Fit, más del 50 por ciento de las familias argentinas asegura atravesar alguna dificultad en materia de ingresos que en más de la mitad de los casos les impide llegar a fin de mes, y un 71,9 por ciento de esos hogares se ve obligado a tomar alguna clase de endeudamiento, tanto en el sector financiero formal como en el informal. Estos últimos son especialmente golpeados por los sistemas irregulares de prestamistas, según la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).

Lejos de la “cuestión entre privados” que despliegan desde el oficialismo para sacarse cualquier responsabilidad o medida, para muchos analistas el vínculo entre deuda y la crisis de ingresos que produjo la estrategia de usar el salario como ancla inflacionaria es incuestionable. Un reciente trabajo del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) atan de forma ineludible estas dos cuestiones.

Según la entidad, en la actualidad los ingresos que se pagan en el mercado laboral –formal e informal –confirman que “tener empleo no garantiza llegar a fin de mes”. El ingreso promedio de los ocupados medido por el instituto “fue de 1,08 millones de pesos, pero cae a apenas 524 mil pesos entre los cuentapropistas informales y a 700 mil pesos entre los asalariados informales”. Además, resaltó el reporte al que tuvo acceso Política del Sur, el 17,5 por ciento de los trabajadores “gana menos que el salario mínimo, proporción que alcanza al 24,4 por ciento entre las mujeres”.

Frente a ingresos que no alcanzan, resaltó el informe, los hogares “profundizan sus estrategias de supervivencia: 4 de cada 10 personas viven en hogares que tuvieron que gastar sus ahorros, el 18,7 por ciento recurrió a préstamos de familiares o amigos y el 17,3 por ciento a bancos o financieras”. Además, más de la mitad utiliza “tarjetas de crédito o compra fiado”. Quienes no pueden afrontar el pago de las cuotas en las entidades formales recurren a las billeteras virtuales, y cuando estas se hacen insostenibles –a partir de tasas que superan cualquier lógica de mercado –recurren a los préstamos informales, incluso a bandas cuasi delictivas.

Esta relación entre los bajos salarios y el endeudamiento es lo que fue empujando a estas familias primero a visibilizar su drama, agrupándose en algunos espacios que salieron a pedir ayuda, y luego con la marcha de este jueves, donde centrales obreras y movimientos sociales recogen el guante de esta problemática.

En este contexto, en muchos distritos los gremios locales son la primera barrera de contención ante la desesperación de los trabajadores. En este sentido, las entidades municipales comenzaron a armar pequeñas carteras de recursos para salvar las realidades más angustiantes. Así se lo confirmó a Política del Sur el titular de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), Hernán Doval, que vienen siguiendo con alarma el tema.

“Hay un gran nivel de endeudamiento, muchos compañeros vienen y les tenemos que dar un préstamo para que vayan a cancelar deudas con usureros, con billeteras virtuales”, explicó Doval. El dirigente calificó de “acuciante” la situación, y la vinculó ineludiblemente a que “muchos distritos tiene los salarios muy retrasados”. “Cobrar 300 mil, 400 mil pesos, no tiene ninguna lógica”, agregó.

El sector público es uno de los más complejos en materia de deudas. Así lo estableció un reciente informe de ATE, que reveló que casi 9 de cada 10 trabajadores estatales permanecen endeudados y que una parte importante recurre al crédito para afrontar gastos básicos. La encuesta relevó a trabajadores del Estado Nacional (47,8 por ciento), Estado Provincial (41,7 por ciento), Estado Municipal (5,8 por ciento), Empresas Estatales (2 por ciento) y otros ámbitos (2,7 por ciento), cuyo promedio de edad es de 45 años.

Por eso, el Frente de Gremios Estatales se sumará a la jornada de lucha del 209 de agosto, como parte de las acciones que viene realizando para confrontar con la política de ajuste libertaria. “No lo tenemos medido el endeudamiento de los judiciales, pero seguramente que hay muchos compañeros endeudados, hay que tener en cuenta que los ingresantes judiciales de 16 provincias están debajo de la línea de la pobreza”, sostuvo Matías Fachal, titular de la Federación Judicial Argentina (FJA), y referente de este frente.

En diálogo con Política del Sur, el dirigente recalcó que “la falta de negociación colectiva en muchas provincias, las paritarias planchadas o que no se reabren, los salarios que no alcanzan, rubros no remunerativos ni bonificables, hacen que esta situación esté cada vez más extendida y además más agudizada”.

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