Por: Federico Cedarri
El mileísmo bonaerense afina la estrategia política en clave electoral que llevará adelante en la provincia de Buenos Aires, territorio que considera indispensable en la lógica de retener el poder nacional.
Los diputados y senadores provinciales violetas, en su mayoría bajo la égida de Sebastián Pareja, admiten que será indispensable en esta ocasión marchar hacia una alianza amplia que no solo contenga al PRO: también aspiran a reclutar radicales abadistas, intendentes centenarios y vecinalismos como el passaglismo. No obstante, descuentan que tendrán que ceder posiciones y admiten que deberán conformarse con que el mileísmo sea la columna vertebral de esa construcción electoral.
En rigor, el parejismo tiene como objetivo gobernar a partir de diciembre de 2027 la provincia de Buenos Aires, aunque hay cierta resignación a que no sería en principio un candidato puro el que encabece la oferta electoral.
La buena sintonía entre Karina Milei y el jefe de gabinete Diego Santilli quedó en evidencia con el traspié por la ley de tierras en el Senado Nacional. La secretaria presidencial pidió a todos los funcionarios que cualquier iniciativa antes de llegar al Congreso Nacional pase por las manos del "Colo".
Ese espaldarazo asoma, sin dudas, como un apuntalamiento crucial para que Santilli finalmente se calce el traje de candidato a gobernador: el mileísmo intentará colar a Pareja en la fórmula para la gobernación, aunque hay otras opciones que comienzan a emerger como la mediática Florencia Arietto.
También analizan puertas adentro en la conducción libertaria bonaerense que esta vez deben incluir a los rebeldes jorgemacristas que en 2025 jugaron por fuera como el juninense Pablo Petrecca, aún a sabiendas de que en caso que haya una Paso provincial es posible que el macrismo duro quiera enfrentar en una primaria a Santilli.
“Nos tragaremos los sapos que haya que tragar esta vez, pero es necesario para poder ganar y que la provincia no siga gobernada por el populismo”, sentencia ante PDS un parlamentario parejista.
Por el momento, y más allá de estas especulaciones políticas que salen a la palestra, desde el parejismo se baja línea para que por el momento no se hable de nombres ni candidaturas hasta que haya certezas concretas sobre si finalmente habrá o no desdoblamiento electoral en la provincia. “Un adelantamiento electoral adelanta los tiempos y las definiciones”, se sinceran cerca de Pareja.
Por ahora, el objetivo del mileísmo bonaerense pasará por reforzar el armado territorial sobre todo en el conurbano bonaerense y en particular en la Tercera Sección electoral donde consideran que está centrada la clave de la elección bonaerense.
También, los parlamentarios mileístas ajustan la agenda parlamentaria. Son rotundos en oponerse sin ambages a las reelecciones indefinidas de los intendentes, y desestiman de cuajo cualquiera acuerdo con el axelismo para apoyar esa iniciativa a cambio de la instauración de la boleta única de papel en el sistema electoral.
Entre la propuestas que intentarán que sean tratadas por los Cuerpos legislativos en el segundo semestre encontramos la solicitud de que la policía bonaerense incorpore las pistolas taser; mayor presupuesto para seguridad; prohibición efectiva de celulares en las unidades carcelarias e insistirán con visibilizar la situación en el OMA en conjunto con las demás fuerzas opositoras.
En lo que tiene que ver con la iniciativa que ha tomado vigor en los últimos meses de unicameralidad de la Legislatura bonaerense, se convino que sea uno de los ejes de la campaña electoral. Vale recordar que hace unos meses el bullrista Héctor Gay presentó de manera unilateral un expediente de unicameralidad que molestó de sobremanera a Pareja y generó incordio con el titular del bloque Agustín Romo: el ahora diputado nacional había ordenado presentar la propuesta en el marco de un paquete de reforma política.
Esos chispazos derivaron en que tanto el jefe del armado provincial como la mismísima Karina Milei le bajaran el pulgar a Romo y buscarán instalar en el máximo sillón del bloque al platense Juanes Osaba. Sin embargo, hasta el momento el sanmiguelense resiste porque conserva el guiño de la mayoría de los diputados para seguir al frente la bancada mileísta en la Cámara Baja provincial.