miércoles 16 de septiembre de 2026 - Edición Nº2842

Opinión | 13 ago 2026

REUNIÓN RESERVADA PARA EVITAR SER ESPIADOS

Qué se dijo en la cumbre de Kicillof, Massa y Máximo: habrá aprietes en el PJ

Mientras públicamente el peronismo acordó defender las PASO, puertas adentro comenzó a discutirse algo bastante más ambicioso. Son tres las estrategias que se acordaron: candidatos, reglas de juego y gobernadores. La pregunta que dejó la reunión es quién será capaz de sobrevivir a la medición.


Por: Ricardo Carossino

La reunión sin foto, fue sorpresiva. Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner volvieron a sentarse juntos, esta vez acompañados por gobernadores y jefes parlamentarios del peronismo, en una reunión que se extendió durante horas y que tuvo como conclusión pública la defensa de las PASO frente a la reforma electoral impulsada por Javier Milei.

La cumbre rápida, secreta, que se extendió por más de tres horas, se dio en el marco de la confirmación del embargo del departamento de San José 1111 donde está detenida Cristina Fernández y ofició como puntapié inicial para la campaña con vistas al 2027 y participaron además, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán, Gustavo Melella y Gerardo Zamora, junto al diputado Germán Martínez y el senador José Mayans.

Pero esa fue solamente la parte visible. Política del Sur consultó fuentes directas que participaron del encuentro y confiaron a este medio que la discusión tuvo un objetivo bastante más ambicioso: ordenar la futura competencia interna antes de que otros empiecen a ordenarla por ellos. “Queremos evitar que aparezcan candidatos que son bancados por el establishment, para que sean candidatos nuestros”, fue una de las definiciones que circularon durante la reunión.

La idea que comenzó a tomar forma es concreta: que todos los dirigentes con aspiraciones salgan a jugar, construyan volumen y sean medidos. No habría, al menos por ahora, un candidato ungido de antemano.

“La idea es poder medir a nuestros candidatos para saber qué tan posicionados están”, explicó una de las fuentes La Cámpora y añadió que se trazaron reglas de juego sobre los límites de las críticas y chicanas internas para que todo se enmarque en un debate político y no personal.

El mecanismo tendría dos resultados posibles. Si uno de los candidatos consigue una ventaja clara sobre el resto, se intentaría construir una unidad alrededor del dirigente mejor posicionado. Si, en cambio, la diferencia es estrecha, la definición quedaría en manos de una PASO, explicó el secretario de un ministro bonaerense.

“Si hay mucha diferencia entre el primero y el segundo se hará un esfuerzo de unidad y, si hay mucha paridad, la idea es que resuelva la PASO”, fue la reconstrucción de lo discutido.

La frase que mejor sintetiza el planteo quizás sea otra: “Que salgan a jugar todos los que quieran para medirlos, porque todo es mucho más sencillo de lo que la quieren hacer ver”.

La defensa de las primarias adquiere así otra dimensión. El Gobierno envió al Congreso un proyecto de reforma electoral que elimina las PASO para evitar que el PRO le compita a Milei y el presidente tenga una mala performance en las primarias, y el Senado ya inició su tratamiento. Para el peronismo, conservarlas no sería solamente una batalla institucional. Sería preservar el mecanismo para resolver una interna que todavía nadie puede cerrar.

El otro problema es el otro frente para este peronismo opositor: los gobernadores que mantienen una relación fluida con la Casa Rosada. Según una fuente del Frente Renovador,  la estrategia es “apretar lo más que se pueda” a mandatarios como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz para que definan si quieren formar parte de la oposición o continuar cerca del oficialismo.

El razonamiento es que no alcanza con una identidad peronista si, llegado el momento, cada gobernador negocia por separado con Milei. La ecuación que empezó a instalarse sería entonces: primero medir, después ordenar y finalmente definir quién está adentro.

Kicillof, Massa y Máximo no necesitan resolver hoy quién conduce. Pueden competir, medir fuerzas y dejar que la eventual primaria determine el orden. El verdadero temor parece ser otro: que el peronismo llegue fragmentado a 2027 y que, mientras discute su interna, aparezca un candidato competitivo construido desde afuera.

Por eso la reunión puede haber dejado algo más importante que un acuerdo sobre las PASO. Dejó un método. Y ahora falta comprobar quién se anima a someterse a él. PD: De ahora en más los próximos encuentros no se anunciarán públicamente para evitar que la SIDE coloque sus micrófonos espías. “Las brujas no existen, pero que las hay, las hay”, dijo la fuente consultada del Movimiento Derecho al Futuro.

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