Por: Federico Cedarri
La interna del peronismo no da un ápice de tregua. Si bien el axelismo busca manejarse con determinada autonomía, se supone que en algún momento los dos sectores en pugna deberán aprestarse a conciliar posiciones respecto a dos temas trascendentes: la posibilidad de que las PASO continúen vigentes en la provincia y la definición de un hipotético desdoblamiento electoral.
Lo concreto es que respecto a las primarias, el gobierno bonaerense está aguardando una definición sobre la suerte de la misma instancia a nivel nacional. Si bien el jefe de gabinete Diego Santilli tenía encaminada la posible eliminación o suspensión de las primarias con los gobernadores dialoguistas, los últimos episodios de rebeldía de los mandatarios peronistas respecto a ley de tierras siembra incertidumbre.
Más allá de lo que decida el Congreso Nacional, y como viene informando PDS, el peronismo desea que las Paso continúen vigentes en la provincia. Para ese menester deberá aprobarse una ley en la Legislatura bonaerense que las desenganche de la órbita nacional y posteriormente establecerlas institucionalmente mediante otra normativa en el ámbito bonaerense.
Hay un consenso importante entre los principales bloques de la oposición para materializar la continuidad de las primarias, aunque los costos deberán correr por parte de Ejecutivo bonaerense. Salvo los libertarios mileístas que se manifiestan contrarios a la continuidad de las Paso, el resto del abanico político desea una continuidad de las primarias aunque con algunos matices: la Coalición Cívica propone que no sean de carácter obligatorias y que se realicen en los espacios que detenten dos o más candidatos.
El oficialismo ve esta instancia electoral como la chance de dirimir en las urnas una disputa que viene increscendo desde el año pasado.
En esa dirección, el axelismo ya mandó a la cancha a varios referentes propios que comenzarán a caminar la provincia: Julio Alak; Jorge Ferraresi; Carlos Bianco y Gabriel Katopodis. En el cristinismo asoma el nombre de Máximo Kirchner como una posible alternativa para ir por la gobernación bonaerense.
La mayoría de los sectores opositores son entusiastas partidarios de que continúen las Paso: imaginan un gran frente opositor al kirchnerismo con varios candidatos en la cancha en el marco de un proceso interno. Inclusive en el PRO vienen pensando en plantar un candidato propio en el marco de una interna opositora, más allá de que Santilli sea finalmente ungido como el candidato del oficialismo nacional para pelear por la sucesión de Axel Kicillof.
La otra cuestión que debe dirimir el peronismo tiene que ver concretamente con un posible desdoblamiento electoral en la provincia de Buenos Aires.
El gobernador bonaerense escucha a sus intendentes, que le vienen pidiendo que dé nuevamente el paso y desdoble los comicios bonaerense como en el 2025. Arguyen que podrían capitalizar mejor la bronca de vastos sectores sociales con la situación económica, sobre todo en el populoso conurbano bonaerense
El cristinismo se opone tenazmente a un hipotético desdoblamiento como ya lo hizo el año pasado, fundamentan que eso contribuiría a reagrupar al antiperonismo en la elección presidencial. También sostienen que la estrategia electoral debe encararse priorizando un proyecto nacional.
La chance de un desdoblamiento que había cobrado fuerza en el marco del sostenido pedido de los intendentes axelistas al gobernador comenzó a perder impulso en los últimos días. El Ejecutivo bonaerense han resuelto por el momento activar el freno de mano respecto a una definición y piensan en la instancia de una primaria provincial como la gran posibilidad de discernir la interna peronista.