Un juez de Ejecución de Lomas de Zamora le redujo la pena a Daniel Lagostena, condenado a 22 años de prisión por el femicidio de Érica Soriano, la joven embarazada asesinada en 2010. El descuento es de un año y tres meses, bajo la figura de estímulo educativo.
La resolución fue dictada por el juez Juan Ignacio Sorrentino, quien tomó en cuenta los talleres y carreras universitarias que Lagostena cursó mientras está alojado en la Unidad Penitenciaria de Olmos.
La medida desató el rechazo inmediato de la familia de la víctima, que ya presentó una apelación para que la Cámara en lo Penal de Lomas de Zamora revoque el beneficio en los próximos días.
El abogado querellante Marcelo Mazzeo cuestionó el criterio de la Justicia lomense. "Lagostena viene pidiendo este tipo de beneficios hace rato y siempre se lo denegaron", señaló.
"Pero ahora están haciendo una interpretación poco feliz de la ley. El estímulo educativo está solo para aquel que se resocializa, que se arrepiente o dice la verdad, y este no es el caso", aseveró el letrado.
Mazzeo remarcó además que se le están otorgando casi 16 meses de descuento "solo por hacer un par de cursitos". Según el expediente, Lagostena acreditó la Tecnicatura Superior en Industria Textil e Indumentaria, materias del Profesorado, la Licenciatura en Sociología en la UNLP, y talleres de cocina, panadería, electricidad, programación y braille.
Para la querella, la acumulación de certificados no compensa que el imputado nunca haya colaborado con la causa. "Lagostena hizo todo lo posible por salir impune de este homicidio y todavía sigue ocultando dónde está su cuerpo. Es un psicópata que siempre intentó burlar a la Justicia", enfatizó Mazzeo.
De quedar firme el fallo, Lagostena podría acceder a la libertad asistida el 1° de septiembre de 2028, más de un año antes del tope original fijado para diciembre de 2029. El vencimiento total de su condena está previsto para octubre de 2037.
Lagostena fue condenado el 12 de julio de 2018 a 22 años de cárcel por "homicidio en concurso real con aborto". La Justicia dio por acreditado que el crimen de Érica Soriano, de 30 años y embarazada, ocurrió entre la noche del 20 de agosto de 2010 y la tarde siguiente, en la vivienda que compartían en Lanús.
El cuerpo de la joven nunca fue hallado. Aun así, la Justicia determinó la responsabilidad de Lagostena y estableció que incineró los restos para borrar evidencias.