Por: Diego Lanese
La semana pasada, en el marco de una cumbre realizada en la sede de la CGT, las centrales obreras del país parecen haber salido del letargo mundialista, y acordaron una serie de medidas de protesta, que comenzarán el próximo 22 de julio.
Con un tono menos explosivo del esperado por los sectores más combativos, la dirigencia cegetista, junto a las dos fracciones de la CTA, se pusieron de acuerdo para apuntalar un plan de lucha junto a otros sectores, en especial los movimientos sociales. La idea es pasar a la calle los reclamos que se hacen en medios y redes sociales, empezando por la necesidad de limitar la reforma laboral.
En los últimos días, algunas medidas como el avance de la ley que permite la venta de grandes extensiones de terrenos a extranjeros y el cierre del ex Potenciar Trabajo –que afecta a cerca de un millones de trabajadores informales –elevaron el tino de los reclamos, y hace pensar en un segundo semestre del año conflictivo.
La agenda no incluye un paro general, el quinto desde que asumió Javier Milei, algo que habían pedido algunos gremios a la conducción de la CGT, en una reunión previa. La idea de ir escalonando los reclamos, por ramas de la actividad, conocida como “a la francesa”, era en la previa “demasiado liviano” para la conducción del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que reúne a la dirigencia más radical en sus reclamos. Pero una vez conocido el plan de lucha, decidieron avalarlo, a favor de una unidad que permita hacer más fuerza ante el modelo libertario.
La agenda acordada por el pleno de las dirigencias de la CGT y las dos CTA fue confirmada en la última reunión conjunta, e incluye una serie de acciones junto a otros sectores, que buscará visibilizar el malestar que genera el modelo libertario, en especial su muy criticada y resistida Ley de Modernización Laboral.
Para esto, se acordó una marcha en conjunto con la UTEP y los jubilados el próximo miércoles 22 de este mes, frente al Congreso nacional. Además, el próximo 7 de agosto, en el Día de San Cayetano, patrono del trabajo, se realizará la siempre multitudinaria marcha de Pan, paz, trabajo, que trae además la participación de la iglesia Católica.
“Este plan tendrá su continuidad con una movilización al Ministerio de Economía durante la tercera semana de agosto”, anunciaron las centrales obreras mediante un comunicado. En tanto, habrá una nueva movilización en conjunto cuando se confirma la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Las discusiones estuvieron encabezadas por el triunvirato cegetista, conformado por Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio); José Sola (Seguro); y Octavo Argüello (Camioneros), y los referentes de las dos CTA, Hugo Godoy (Autónoma) y Roberto Baradel (De los Trabajadores).
🇦🇷 LA SEGURIDAD SOCIAL ES UN DERECHO: MARCHAMOS JUNTO A LAS Y LOS JUBILADOS
— CGT (@cgtoficialra) July 16, 2026
Movilizamos junto a las y los jubilados en defensa de sus derechos, sus ingresos y una vida digna.
🗓️ Miércoles 22 de julio
🕒 15:00
📍 Av. Rivadavia y Rodríguez Peña pic.twitter.com/LAty0W9SQZ
En la previa, un grupo de gremios liderados por Luis Barrionuevo propuso un paro de 36 horas a la CGT, pero fue rechazado por su consejo directivo. Esta era la propuesta del FreSU, que integrantes entidades de las tres centrales obreras, y viene reclamando más acciones directas y concretas contra el gobierno libertario, como un paro general.
Pero ante el consenso de las medidas anunciadas, decidió plegarse para “evitar la dispersión” que debilite el plan de lucha. Uno de los espacios, con participación en las tres centrales, que presiona para esta medida es el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nació en los últimos tiempos como una expresión de la línea combativa de los gremios.
Su postura fue clara desde un comienzo, y si bien todavía no consigue una mayoría que motorice sus planes de acción, respalda esta actual agenda. “Estamos conformes con las medidas anunciadas”, le ratificó a Política del Sur una fuente del sector, que expresó que “toda iniciativa que vaya por los carriles de construir articulación entre los distintos sectores del movimiento obrero es bienvenido”.
El FreSU incluye en su armado y conducción dirigentes de la CTA Autónoma, como el estatal Rodolfo Aguiar, de la CTA de los Trabajadores como la titular de la CONADU Clara Chevalier y de la CGT, entre ellos Abel Furlán (UOM) y Daniel Yofra (aceiteros). Si bien el pedido previo era un paro, que muchos de estos dirigentes expresaron, una vez acordadas las medidas, dieron su apoyo.
“La situación del pueblo argentino es cada día más grave, por el desempleo creciente y por el endeudamiento de las familias, que se vuelve insostenible por eso lo importante es plantarle un límite al gobierno y ser una oposición a sus planes”, agregó la misma fuente. Por eso, desde el FreSU hicieron “una evaluación positiva” de lo anunciado por las tres centrales.
“Pertenecemos a nuestras centrales, y vamos a trabajar para construir planes de lucha que den cuenta de esas medidas que son urgentes y necesarias en este momento”, cerró otra de las fuentes consultadas.
Este apoyo no impide que haya nuevos reclamos por mejoras salariales. Esta semana, por ejemplo, el FreSU difundió un documento donde analiza la situación de los ingresos, y anunció que los trabajadores necesitaron en junio pasado un Salario Mínimo Vital y Móvil de 3.000.352 pesos para cubrir las nueve necesidades vitales que establecen la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo.
El número representa “más de ocho veces el actual salario mínimo, que es el más bajo de la historia argentina”, agregó el reporte, al que tuvo acceso Política del Sur. "Desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, que impulsó una serie de políticas para licuar salarios, los asalariados perdieron más de 67 billones de pesos en el acumulado de sus ingresos mensuales", argumentó el espacio, sosteniendo que esa pérdida “se aceleró en los últimos siete meses y los salarios reales del sector público cayeron más de 6 por ciento, mientras que privados se deterioraron más de 5 por ciento.
Para los sindicatos que impulsan el reclamo, la pérdida del poder adquisitivo es un ataque que "forma parte de una política de destrucción de la industria nacional, concentración económica, desigualdad creciente y debilitamiento de la representación democrática".
AHORA!!
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) July 15, 2026
PARA EL FRESU, EL SALARIO MÍNIMO DEBERIA SER DE $3.000.352!!
NOS DICEN QUE LA INFLACIÓN BAJA, PERO A LOS TRABAJADORES LA VIDA SE NOS ENCARECE CADA DÍA MÁS!!
El Salario Mínimo, Vital y Móvil ha sido derogado de hecho en la Argentina. Hoy vale 8 veces menos de lo que… pic.twitter.com/e5I4K4tS1B
"Durante este gobierno, cada trabajador y trabajadora del sector privado perdió más de 2,5 millones de pesos, en tanto que cada empleado estatal perdió más de 14 millones de pesos", advirtieron los gremios. En ese sentido, señalaron que la "destrucción de salarios" produjo que miles de trabajadores y trabajadoras recurrieran a préstamos para sostener la vida cotidiana.
"La deuda de las familias creció en 46 billones de pesos desde que Milei llegó a la Casa Rosada. La morosidad se multiplicó por 4 sólo en el último año y el mercado de crédito a los hogares se saturó", señaló el FreSU. El Frente de Sindicatos Unidos destacó que "para determinar el valor que debiera ser el SMVyM, se toman como referencia los costos necesarios para cubrir las nueve necesidades vitales que establecidas por ley: Alimentación adecuada (640.428 pesos); vivienda digna (596.339 pesos); educación (268.502 pesos); vestimenta (148.624 pesos); salud (365.553 pesos); transporte, esparcimiento y vacaciones (650.867 pesos); y previsión social (330.039 pesos)".