Debido a la paralización de la obra pública impulsada por el Gobierno nacional, empeora día a día el estado de las rutas nacionales de todo el país, que significa un aumento de accidentes graves. Para conversar sobre esta cuestión, Política del Sur consultó a Fabián Catanzaro, secretario adjunto de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA).
“Hemos llegado a un cuello de botella y a un triste récord histórico para los 94 años de vida que va a tener Vialidad Nacional”, afirmó Catanzaro, quien precisó que cerca del 70% de la red vial nacional presenta condiciones de regulares a malas y esto “es parte de la decisión política de paralizar la obra pública, que implica las tareas de mantenimiento de las rutas, que son una obligación de ley”.
El dirigente remarcó que por cada mantenimiento anual que no se hace, se pierden entre 3 y 5 años de vida útil de los pavimentos. “También por eso, rápidamente durante estos 2 años y medio, esto se aceleró de una manera casi inaudita”, alertó Catanzaro. Asimismo, detalló que según el relevamiento de Vialidad Nacional desde el año pasado aumentaron un 20% los siniestros y un poco menos las víctimas fatales. “Se han triplicado los muertos. Estamos hablando de alrededor de 7.000 muertos por año en todo el país sobre las rutas nacionales”, remarcó.
Además, explicó que esta estadística generalmente la hace la Agencia Nacional de Seguridad Vial pero “lamentablemente, el organismo hermano de vialidad, está viviendo un momento muy similar de vaciamiento y achicamiento de tareas”. Comentó que “en los últimos 2 años hay información parcializada de sectores que están desmantelando” y desde FEPEVINA, consideran esto como “un apagón estadístico que está haciendo el Gobierno nacional sobre el tema de los siniestros y de las muertes en la ruta”.
“Muchas veces el error humano está condicionado por la infraestructura”, manifestó sobre maniobras arriesgadas al volante que se ven dificultadas por el estado de las rutas. “Esas maniobras temerarias están condicionadas y ahí hay una íntima relación con la seguridad vial, con la vida, que evidentemente el Gobierno también se ocupa de tratar de barrerlo debajo de la alfombra, todo esto”, remarcó Catanzaro.
Por otro lado, sobre la intención del Gobierno nacional de concesionar la mayoría de los Corredores Viales, Catanzaro recordó que esto inició con el gobierno de Mauricio Macri en 2017, y alertó: “El Gobierno nacional va a pasar de un esquema de 6.500 kilómetros concesionados al día de hoy en la Argentina, a un esquema de 9.500. Donde obviamente se multiplica casi por 3 la cantidad de cabinas de peaje en la Argentina, prácticamente va a haber un peaje cada 80 kilómetros”.
Catanzaro criticó la creación de la figura de inversión privada en la ley bases que a su vez, modifica la ley de concesiones para realizar las licitaciones bajo esta figura. Además subrayó que el BICE, el Banco Internacional de Comercio Exterior, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Economía, modificó su Carta Orgánica para poder financiar las concesiones viales. “O sea, Caputo está entregando las concesiones y está del votro lado del mostrador poniendo los recursos”.
“El crédito del BICE es a tasa preferencial, 2% sobre el UVA, con 2 años de gracia. Mientras tanto, en estos 2 años de gracia tiene los recursos del peaje, que ya los aumentan casi un 300% al poco tiempo de tomar posesión, tienen los recursos del BICE -que se los ponen hacer bicicleta financiera durante 2 años- y aparte tienen las garantías. Y encima de todo esto, no tienen obras de envergadura”, cuestionó Catanzaro.
Por último, sostuvo: “Vamos a entregar durante 20 años nuestras rutas nacionales nuevamente a este gran negocio financiero. El modelo de concesiones es para recuperar una inversión que hace el privado en el tiempo y acá volvemos a lo mismo de los 90: ponen la cabina de peaje sin hacer inversiones y ya sabemos cómo termina esto”.