Una madre de Wilde denunció públicamente que su hija de 19 años fue asesinada por su expareja y que luego intentaron hacer pasar el crimen como un suicidio. A pesar de sus denuncias y de las pruebas que asegura haber aportado a la causa, el hecho continúa sin detenidos y la investigación aún no avanzó hacia el esclarecimiento del caso ocurrido en junio del 2025.
Se trata de Camila, una joven que fue encontrada sin vida en el departamento donde convivía con novio, de quien, según el relato de la familia a Política del Sur, había decidido separarse luego de sufrir episodios de violencia de género.
En una extensa publicación difundida en redes sociales, la madre de la víctima expresó su dolor y volvió a reclamar justicia. "Hoy tengo que contar la peor tragedia que puede vivir una madre. A mi hija Camila me la arrebataron de una manera brutal. No fue una despedida, no fue una enfermedad, no fue el destino", escribió.
Según relató, la noche del hecho su hija había regresado a la vivienda familiar tras una discusión con su pareja. Sin embargo, alrededor de las 0.53 recibió un llamado del joven para que volviera al departamento donde convivían.

De acuerdo con la denuncia, horas después el mismo hombre, junto a su madre y su hermano, alertó a la Policía tras asegurar que habían encontrado el cuerpo de Camila sin vida.
La mujer sostiene que desde el comienzo de la investigación hubo irregularidades que impidieron esclarecer el caso. "Camila sufrió violencia antes de morir. Omitieron los golpes que tenía en el cuerpo, hubo contradicciones en las declaraciones y falsos testimonios", afirmó.
Además, cuestionó el accionar de la Policía y de la Fiscalía que intervino en la causa. "El destrato que recibí por parte de la fiscalía y la información que pasaban por debajo de la mesa fue terrible. Mientras el cuerpo de mi hija todavía estaba en el departamento, ya estaban haciendo una mudanza rápida de sus pertenencias", denunció.
La madre aseguró que su hija tenía proyectos, sueños y una vida por delante que fueron truncados de manera violenta. "A mi hija le robaron la vida, sus sueños de ser madre, su futuro y todo lo que tenía por delante. Yo seguiré nombrándola, recordándola y exigiendo justicia hasta mi último suspiro", expresó.
Mientras tanto, la familia insiste en que existen elementos suficientes para profundizar la investigación, que está a cargo de la UFI 2 del Departamento Judicial de Avellaneda - Lanús, según pudo averiguar este medio.