Una nueva encuesta nacional ubicó a la corrupción como la principal preocupación de los argentinos. El relevamiento de Latam Pulse, una iniciativa conjunta de AtlasIntel y Bloomberg, indicó que el 47,9 por ciento de los consultados la señaló entre los principales problemas del país, por encima del desempleo, la impunidad, el deterioro institucional y la situación económica. El estudio fue realizado entre el 26 y el 30 de junio sobre 2.202 casos en todo el país, con un margen de error de 2 puntos porcentuales. La metodología utilizada fue el Reclutamiento Digital Aleatorio, un sistema por el cual los participantes son convocados de manera aleatoria durante su navegación habitual en la web.
El dato aparece en medio de un clima político atravesado por distintas denuncias y escándalos públicos, entre ellos el caso de Manuel Adorni y el caso $LIBRA, que volvieron a instalar el tema de la corrupción en el centro de la agenda. De acuerdo con el relevamiento, la corrupción fue mencionada por el 47,9 por ciento de los encuestados. En segundo lugar apareció el desempleo, con el 39,5 por ciento, seguido por la impunidad y el sistema judicial, con el 37,8 por ciento.
El debilitamiento de la democracia y las instituciones se ubicó cuarto, con el 30,3 por ciento, mientras que la situación económica general quedó en quinto lugar, con el 30,1 por ciento. Más atrás aparecieron los altos precios y la inflación, con el 20,8 por ciento, los impuestos altos y la falta de facilidades para negocios, con el 18,8 por ciento, y la inseguridad, con el 16,1 por ciento.
El listado se completó con educación, que alcanzó el 15,8 por ciento; narcotráfico, con el 9,4 por ciento; obras públicas, con el 5,2 por ciento; salud, con el 4,9 por ciento; migración, con el 3,9 por ciento; medioambiente, con el 1,7 por ciento; y electricidad, con apenas el 0,3 por ciento. La serie temporal del informe también mostró que la preocupación por la corrupción creció en los últimos años. En octubre de 2024 se ubicaba en el 36 por ciento, llegó al 55 por ciento en agosto de 2025 y actualmente se mantiene en 47,9 por ciento, con una leve baja respecto del 51 por ciento registrado en mayo.
Uno de los datos más relevantes del estudio es el lugar que ocupan los altos precios y la inflación. Aunque fueron una preocupación central durante buena parte de los últimos años, en junio quedaron en el sexto lugar, con el 20,8 por ciento. El informe marcó que la inflación había llegado al 44 por ciento en mayo de 2024, pero ahora registró su nivel más bajo de la serie. Ese desplazamiento sugiere que, para una parte importante de la sociedad, la presión inflacionaria cedió espacio frente a otros temas vinculados con la corrupción, el empleo, la justicia y el deterioro institucional.
El desempleo, en cambio, se mantuvo en niveles altos y quedó como la segunda preocupación nacional. La percepción sobre el mercado de trabajo también fue una de las más negativas de todo el relevamiento. El sondeo también midió la evaluación de los argentinos sobre la situación económica actual. El 62 por ciento calificó la economía del país como “mala”, mientras que el 27 por ciento la consideró “buena” y el 11 por ciento la definió como “normal”.
La situación económica familiar también recibió una evaluación mayoritariamente negativa. El 54 por ciento dijo que es “mala”, el 29% la calificó como “normal” y solo el 17 por ciento la consideró “buena”. El mercado de trabajo fue el indicador con peor desempeño: el 73 por ciento de los encuestados lo evaluó como “malo”, frente a un 13 por ciento que lo consideró “bueno” y un 14 por ciento que lo definió como “normal”.
Las expectativas para los próximos seis meses tampoco muestran un panorama despejado. El 49 por ciento cree que la economía va a empeorar, contra un 41 por ciento que espera una mejora y un 10 por ciento que prevé estabilidad. En el caso del mercado laboral, otro 49 por ciento anticipa un deterioro, mientras que el 34 por ciento espera una mejora y el 17 por ciento cree que se mantendrá igual.
El estudio también relevó la percepción sobre la gestión del Gobierno de Javier Milei. La desaprobación presidencial llegó al 58,2 por ciento, frente a una aprobación del 39,7 por ciento y un 2,1 por ciento que no emitió opinión. En la evaluación general de la administración libertaria, el 53,8 por ciento calificó la gestión como “mala” o “muy mala”, mientras que el 33,5 por ciento la consideró “buena” o “excelente”. Otro 12,7 por ciento la evaluó como “regular”.
La imagen del Presidente mostró una dinámica similar: el 57 por ciento tiene una mirada negativa y el 40 por ciento una positiva. Según la serie del informe, la imagen positiva había llegado al 55 por ciento en octubre de 2024, pero luego fue perdiendo terreno hasta tocar un piso del 36 por ciento en marzo de 2026. El relevamiento deja una foto de malestar extendido: la corrupción aparece como el principal problema para casi la mitad de los argentinos, mientras la economía, el empleo y la evaluación del Gobierno mantienen altos niveles de rechazo o preocupación.