Por: Federico Cedarri
El gobernador Axel Kicillof insiste ante la Legislatura con el proyecto de creación del centro de industria farmacéutica bonaerense que perdió estado parlamentario el año pasado en el Senado por las desavenencias internas del propio peronismo.
El objetivo de la iniciativa que apadrina el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, tiene por objetivo garantizar el suministro de medicamentos, vacunas, insumos, productos médicos e ingredientes farmacéuticos activos. El centro de producción industrial de medicamentos se desenvolverá como una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria.
En tanto, se establece que la producción en cualquiera de sus presentaciones y especialidades se destinará prioritariamente al abastecimiento de servicios de salud pública provinciales y municipales.
En rigor, el Gobernador se apresuró a enviar nuevamente al Parlamento la propuesta y la introdujo por el Senado bonaerense donde el oficialismo detenta mayoría propia.
En la Cámara Baja provincial, la iniciativa había obtenido media sanción durante el año 2024 con el apoyo del oficialismo y el acompañamiento crucial de los libertarios dialoguistas. Entonces, tanto el abadismo, el PRO y los libertarios mileístas habían objetado la propuesta por considerar que engrosaba el gasto público del Estado y en ese sentido se embanderaron en el rechazo.
Con la nueva composición de la Cámara Baja, el oficialismo deberá acentuar el ingenio para conseguir nuevos aliados, ya que los legisladores dialoguistas han mermado su influencia y le resultará más complejo al peronismo llegar al bendito número de 46 manos levantadas que representa a la mitad más uno de los integrantes del Cuerpo.
A este expediente de producción de medicamentos por el que insiste el Gobernador se le suma además otra iniciativa más ambiciosa del Ejecutivo que promueve la creación del sistema integrado de salud de la provincia de Buenos Aires (SIPBA). El objetivo de esta red será concretamente, según reza la letra del proyecto, la de integrar a todos los subsectores, incluyendo el público, privado y entidades que brindan coberturas de salud.
Se buscará, además, promover la coordinación entre todos estos actores y asimismo un avance en la elaboración de políticas públicas en conjunto que los incluya. En rigor, la propuesta del Ejecutivo tiene como fin último garantizar el acceso universal a los servicios de salud del territorio, con criterios de equidad, integralidad y calidad, a través de acciones que contemplen la soberanía sanitaria y la democratización del sistema de salud.
En los fundamentos de la iniciativa se destaca que uno de los objetivos prioritarios del Plan Quinquenal de Salud 2023-2027 establece como orientación estratégica la transformación hacia un sistema de salud integrado, definiendo la garantía del derecho a la salud y la equidad como ejes rectores de la política sanitaria provincial.
Estos expedientes que ya han tomado estado parlamentario en el Senado bonaerense serán girados de manera perentoria a la comisión de Salud que maneja el axelista Pedro Borgini. Allí, pese a que el oficialismo detenta mayoría deberá convivir con otro expediente que hizo ruido en las filas del Gobernador: el pedido de emergencia sanitaria que promueve el cristinista ex alcalde de José C Paz y vicepresidente Primero del Senado, Mario Ishii.
Vale recordar que en la última reunión de Labor Parlamentaria el paceño intentó meter la propuesta en cuestión en el Sobre Tablas, además del pedido de emergencia alimentaria, y la oposición en conjunto con el kicillofismo lograron bloquearla y direccionarla a comisión. En rigor, el peronismo trasladará irremediablemente su interna al ámbito de la comisió de Salud del Senado bonaerense donde esperan tratamiento los dos expedientes del Ejecutivo y la propuesta de Ishii.
La oposición, en tanto, ya avisó que no convalidará el análisis de ninguna de las iniciativas provenientes del Ejecutivo si antes no se prioriza el tratamiento de sus proyectos respecto a la problemática del IOMA. Tanto los libertarios mileístas como el PRO y en particular el radicalismo han hecho una bandera del reclamo por la situación imperante en el IOMA.
De hecho, en Diputados se juntaron todos los actores de la variopinta oposición y consiguieron llevar adelante una sesión especial juntando 46 voluntades, aunque finalmente no lograron los dos tercios necesarios para que sus propuestas Sobre Tablas prosperaran. Entre ellas se destacaban dos expedientes enarbolados por el abadismo: la petición de autarquía financiera del organismo y el pedido de interpelación en el recinto de la Cámara Baja al titular del Instituto de Obra Médico Asistencial, Homero Giles.