jueves 25 de junio de 2026 - Edición Nº2759

Gremiales | 25 jun 2026

JUSTICIA

Además de las paritarias, la intervención de la UOM pretende discutir el nuevo convenio colectivo

Como parte de la decisión de la secretaría de Trabajo de revisar unos 800 acuerdos, la conducción que dispuso la justicia se dispone a renegociar condiciones laborales, pese a que la dirigencia desplazada pide a la justicia revisar la decisión.


En el marco de la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la polémica medida dispuesta por la justicia laboral que rechaza todo el arco sindical, se definió quienes serán los encargados de sentarse a negociar las paritarias sectoriales. Así, el principal sindicato de la industria sigue bajo la órbita judicial, y ahora deberá enfrentar otra situación clave para el futuro de sus afiliados: la revisión integral del convenio colectivo, una discusión que adquirió mayor relevancia tras la reforma laboral impulsada por el gobierno.

 

Mientras que el secretario general Abel Furlán presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia para intentar revertir la intervención que lo desplazó de la conducción, el interventor Alberto Biglieri resolvió designar a cinco dirigentes para encabezar las negociaciones salariales con las seis cámaras empresarias del sector. Dentro del espacio que responde al dirigente desplazado interpretaron la decisión como un intento de reconfigurar el mapa de poder interno del gremio aprovechando la intervención judicial.

Además, la intervención podría discutir y firmar el nuevo convenio colectivo, a partir de la decisión del gobierno de iniciar la revisión de 800 convenios colectivos y abrió una nueva negociación con sindicatos y empresas. Varias entidades empresarias impulsan abandonar el esquema de negociación unificada y avanzar hacia convenios diferenciados por ramas de actividad, argumentando que la diversidad productiva del sector hace cada vez más difícil acordar reglas comunes.

 

Desde la UOM rechazan esa posibilidad porque consideran que una fragmentación de las negociaciones debilitaría el poder sindical y podría generar condiciones laborales distintas entre trabajadores alcanzados hasta ahora por un mismo convenio. A ese escenario se suma la discusión por las denominadas cuotas solidarias, uno de los principales mecanismos de financiamiento tanto de los sindicatos como de las cámaras empresarias.

 

La incertidumbre también genera preocupación entre las cámaras empresarias, donde admiten dudas respecto de quién posee hoy la representación efectiva del gremio y sobre la validez de los acuerdos que eventualmente puedan firmarse.

Actualmente la UOM percibe un aporte equivalente al 2 por ciento del salario total, pero la reglamentación de la reforma laboral fijó ese mismo porcentaje únicamente sobre el salario básico de convenio, lo que implicaría una reducción significativa de los recursos del gremio. La modificación también alcanza a ADIMRA, cuya contribución empresaria pasaría del 1 al 0,5 por ciento, abriendo otro frente de conflicto durante las negociaciones.

 

La intervención colocó al frente de la discusión salarial a Enrique Salinas, Roberto Bonetti, Daniel Martínez, Adrián Pérez y Edgardo Holstein. El conflicto llega en un momento especialmente delicado para la actividad metalúrgica. La caída de la producción industrial, las suspensiones en numerosas fábricas y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios obligan a discutir no solo un nuevo aumento salarial sino también una actualización del convenio colectivo.

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