La denuncia por un grave caso de bullying en la Escuela N° 87 del barrio La Matera, en Quilmes Oeste, generó indignación de la familia de la víctima: un alumno que sufrió la rotura de dos dientes tras ser agredido por otros estudiantes, justamente el día de su cumpleaños número 10.
En diálogo con el programa de streaming Política del Sur, Patricia, madre del menor, explicó que el ataque fue la consecuencia de una situación de hostigamiento que se habría prolongado durante varios meses y que ya había sido advertida a las autoridades de la institución.
"A mi hijo lo atacaron de una manera brutal adentro del colegio el mismo día que cumplía años. Un grupo de chicos que lo venía hostigando lo arrinconó y le dieron un golpe tremendo en la boca que le rompió los dientes. El festejo que tenía que ser un día feliz para él se transformó en una pesadilla, terminó llorando, ensangrentado y con un trauma que no se lo va a sacar nadie", expresó la mujer.
Según la familia, la agresión no fue un episodio aislado, sino el desenlace de una situación de bullying que venían denunciando desde hacía tiempo sin obtener respuestas concretas.
"Mi hijo venía sufriendo bullying desde hacía meses. Cambió su personalidad, no quería ir a la escuela, inventaba dolores de panza o de cabeza con tal de quedarse en casa. Nosotros fuimos a hablar con las autoridades de la institución, les avisamos lo que estaba pasando, pero no hicieron absolutamente nada, miraron para otro lado hasta que pasó esto", aseguró.
Ademàs, denunció que no solo faltó prevención, sino también contención una vez ocurrido el ataque. "No activaron los protocolos de manera inmediata, intentaron minimizar la situación y ni siquiera nos dieron una contención psicológica o un acompañamiento médico adecuado para el nene en ese momento. Se lavaron las manos", afirmó Patricia.
Mientras tanto, el niño continúa atravesando las consecuencias emocionales del episodio."Hoy mi hijo tiene miedo de volver a clases, tiene miedo de salir a la calle y encontrarse con estos chicos", expresó la madre.
"Exigimos que las autoridades del colegio se hagan cargo, que los inspectores actúen y que se sancione a los responsables tanto del ataque como de la negligencia institucional. No vamos a parar hasta que haya justicia y se garantice que ningún otro chico tenga que pasar por el calvario que está viviendo mi hijo", agregó.
El caso reavivó el debate sobre la violencia escolar y la necesidad de implementar mecanismos de prevención, intervención y acompañamiento para proteger a los estudiantes que sufren situaciones de acoso dentro de los establecimientos educativos.