El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Quilmes comenzó a juzgar a un mecánico acusado de asesinar de 30 puñaladas a un hombre con enanismo en Bernal Oeste para robarle una importante suma de dinero en efectivo y tratar de ocultar el hecho.
El imputado, Pablo Daniel Calatayud, de 42 años, llegó al debate oral acusado por un crimen ocurrido el 24 de octubre de 2024 dentro de un predio de camiones atmosféricos y volquetes ubicado sobre Camino General Belgrano, entre Misiones Bis y Montevideo.
En los primeros días posteriores al hecho había trascendido una versión según la cual el acusado, presuntamente bajo los efectos de sustancias estupefacientes, habría confundido a la víctima con el "Pomberito", un personaje de la mitología guaraní. Sin embargo, esa hipótesis fue desestimada durante la investigación judicial y no forma parte de la acusación que llegó a juicio.
Para los investigadores, el móvil del crimen fue económico. Según la requisitoria de elevación a juicio, Calatayud habría actuado junto a un cómplice que permanece prófugo, apodado "Marcelo", con el objetivo de apoderarse de 300 mil pesos que la víctima guardaba en una pequeña caja fuerte metálica.
La víctima fue identificada como Gastón Javier Altamirano, de 46 años, quien padecía enanismo y residía en una habitación acondicionada dentro del predio donde trabajaba. De acuerdo a la acusación, el dueño del lugar le había permitido vivir allí.
La investigación determinó que Calatayud, quien trabajaba como mecánico en el establecimiento desde hacía poco tiempo, pasó la noche junto a Altamirano y aprovechó que se encontraba dormido para concretar el ataque.
Los investigadores sostienen que la víctima fue sorprendida en una situación de absoluta indefensión y recibió alrededor de 30 puñaladas. Tras el crimen, los acusados habrían escapado con el dinero.
Antes de morir, Altamirano alcanzó a identificar a su agresor. Según consta en la causa, con las pocas fuerzas que le quedaban logró mencionar el nombre de quien lo había atacado.
La detención de Calatayud se produjo casi dos semanas después del homicidio, tras una intensa búsqueda policial. Desde entonces permanece privado de la libertad a la espera del juicio.
El debate continuará con la declaración de peritos y testigos, mientras el Tribunal analiza las pruebas reunidas durante la instrucción para determinar la responsabilidad del acusado en uno de los crímenes más estremecedores ocurridos en la región durante los últimos años.