Priscila V. no era una figura menor dentro de la banda. Era la novia del narcotraficante peruano apodado "Marvin", el hombre que lideraba un poderoso circuito de tráfico de drogas en un complejo habitacional de Llavallol y que manejaba el negocio en toda la zona sur del conurbano bonaerense.
Cuando "Marvin" huyó y quedó prófugo, Priscila no desapareció del mapa. Tomó el control. Los investigadores determinaron que la joven de 28 años pasó a coordinar la logística, la distribución y el funcionamiento de todos los puntos de venta en Llavallol, Burzaco y Malvinas Argentinas.
La organización operaba bajo la modalidad de pasamano y contaba con satélites que alertaban sobre la presencia policial en tiempo real. Además, disponía de custodia armada para mantener el control territorial en cada uno de los barrios donde operaba.
La pesquisa se inició en noviembre del año pasado y tardó meses en desarticular el esquema. En los allanamientos en los que cayó Priscila V. se secuestraron grandes cantidades de droga y dinero, además de 10 teléfonos celulares que serán peritados para rastrear las conexiones de la red.
Priscila V. está detenida desde principios de mayo. Esta semana, la Justicia de Garantías de Lomas de Zamora dio un paso más y le dictó la prisión preventiva, confirmando que no recuperará la libertad mientras avanza la causa.
Quedó imputada por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, a disposición de la UFI 14, a cargo del fiscal Leonardo Kaszewski. Mientras tanto, "Marvin" sigue prófugo y es intensamente buscado.