lunes 08 de junio de 2026 - Edición Nº2742

Gremiales | 8 jun 2026

CUMBRE DE LA OIT

Nuevas denuncias contra el gobierno argentino por sus políticas laborales

En Ginebra la delegación de gremios nacionales volvieron a cargar contra la reforma laboral y otras medidas tomadas por la administración de Javier Milei.


Los representantes de la CTA Autónoma y de la CTA de los Trabajadores destacaron el alcance internacional de la presentación realizada ante la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT, en Ginebra, Suiza, donde denunciaron el “brutal ataque “contra las centrales sindicales, los derechos laborales y el desmantelamiento sistemático de las instituciones laborales del país. Además, el representante de la CGT, el albañil Gerardo Martínez, también cargó contra la reforma laboral, a la que calificó de “propatronal”.

 

Durante una comunicación virtual con los dirigentes sindicales, Daniel Jorajuría y Roberto Baradel -que representan a la CTA-Autónoma y a la CTA de los Trabajadores ante la OIT-,  analizaron los resultados de la denuncia contra el gobierno argentino. En ese marco, Jorge Sola, secretario general de la CGT, fue quien expuso en representación de las tres centrales. En su presentación, cuestionó la degradación institucional del área laboral, las reformas degradantes impulsadas por el Gobierno nacional y las restricciones al derecho de huelga.

Jorajuría destacó “la estrategia conjunta desarrollada por las centrales sindicales” y el respaldo obtenido por las organizaciones de trabajadores, a la que calificó como “una solidaridad internacional impresionante que se manifestó en cada reclamo que hicimos ante la OIT, lo que puso en el banquillo de los acusados a Milei y su gobierno, hechos por los que deberán rendir cuentas”. Según explicó, la denuncia incluyó cuestionamientos a la reducción de presupuesto y personal en el área laboral del Estado, así como al debilitamiento de organismos vinculados a la protección de los derechos de los trabajadores.

 

Por su parte, Baradel señaló que la actuación coordinada entre las CTA y la CGT evidenció “fortaleza y unidad del movimiento sindical argentino”. También afirmó que la exposición de los representantes sindicales recibió “una ovación de las delegaciones presentes en la conferencia” y subrayó que “el gobierno argentino se vio muy desguarnecido y se notó la ausencia de funcionarios del área laboral argentina durante el debate”.

 

Los dirigentes indicales consideraron que la situación argentina quedó fuertemente expuesta en el ámbito internacional y destacaron la intervención de casi la totalidad de las organizaciones sindicales regionales y mundiales en respaldo de los reclamos presentados ante la OIT.

 

Jorajuría sostuvo además que varias de las iniciativas de desregulación impulsadas por el Gobierno argentino entran en contradicción con compromisos laborales asumidos en acuerdos internacionales, dado que estos incorporan estándares mínimos establecidos por la OIT y “esto le hace ruido a los propios empresarios”

 

Otro de los temas que generó repercusión durante la conferencia fue la publicación del Índice Global de Derechos 2026 elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI). El informe ubicó por primera vez a Argentina entre los diez países con peores condiciones para los trabajadores y trabajadoras, al descender a la categoría 5, la más baja de la clasificación. Baradel afirmó que “la difusión de ese informe tuvo un fuerte impacto entre los participantes de la conferencia”, ya que refleja “un deterioro consecutivo de los indicadores vinculados a los derechos laborales y sindicales en el país”. Cabe destacar que las resoluciones y conclusiones sobre el caso argentino serán difundidas durante la próxima semana, una vez finalicen las deliberaciones de los órganos competentes de la OIT.

Por su parte, Gerardo Martínez, de UOCRA, acusó al gobierno de precarizar el empleo y de aprobar “en connivencia” con las provincias “una norma propatronal”. Dirigiéndose al presidente de la Conferencia y al director general de la OIT, Gerardo Martínez criticó tanto al gobierno como a la dirigencia empresarial. “En Argentina, el mensaje de la política sigue siendo la confrontación y el desprecio al que vive en la pobreza o al que trabaja en la informalidad. El gobierno desatiende demandas urgentes en términos económicos y sociales. Los costos del ajuste profundizan la pérdida del poder adquisitivo y la precarización del empleo existe”, descerrajó.

 

El dirigente acusó al Gobierno de desfinanciar la salud y la educación, no promover el empleo y atacó frontalmente la ley que elogió la UIA. “En connivencia con las administraciones provinciales, el Gobierno nacional aprobó la ley de reforma laboral propatronal, que elimina derechos que aplauden y celebran los empresarios oportunistas. Sabemos que esta ley tiene autores materiales e intelectuales”, dijo, en un lenguaje que sugiere la comisión de un delito.

 

Asistentes al evento internacional destacaron también que, cuando se trató el caso argentino a partir de una denuncia impulsada por la CGT por presuntos incumplimientos y deficiencias en materia de derechos laborales y mecanismos de control, la delegación sindical tuvo una actitud hostil y confrontativa y, en un momento, entonó a viva voz la marcha peronista, ante la sorpresa de los asistentes de otros países y fuera del clima habitual de las deliberaciones de la OIT. El cotitular de la CGT, Jorge Sola, ya había denunciado “graves violaciones a los derechos laborales” y acusado al Gobierno por la “demolición” de las protecciones laborales. Por su parte, Roberto Baradel, por la CTA y CTERA, denunció el deterioro de la institucionalidad y “el debilitamiento de las capacidades estatales destinadas a garantizar el trabajo decente y los derechos fundamentales de los trabajadores”.

 

Otro hecho llamativo fue que la dirigencia sindical decidió no asistir a la recepción que, como se hace habitualmente, ofreció el embajador argentino ante los organismos internacionales en Ginebra, Carlos Foradori, a la delegación argentina.

 

En el marco de la conferencia también se debatió la situación de Palestina dentro del organismo. Según explicaron los representantes sindicales, una propuesta impulsada por Israel, Estados Unidos y Argentina para revisar el estatus de Palestina como Estado observador fue derrotada categóricamente y explicita en este ámbito el apoyo a la causa palestina y la condena al Genocidio que perpetra Israel en la Franja de Gaza y la ocupación en Cisjordania. La Organización Internacional del Trabajo es una agencia especializada de las Naciones Unidas creada en 1919 para promover el trabajo decente, la justicia social y el respeto de los derechos laborales. Se distingue por su estructura tripartita, integrada por representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores.

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