Por: Federico Cedarri
Luego de que La Cámpora y el cristinismo consiguieran finalmente el propósito de quedarse con la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado, parecen haberse tranquilizados las aguas por lo que se continuará avanzando sin más ruido con el resto de la constitución de los restantes entes de análisis.
El avallanedense Emmanuel González Santalla quedó nuevamente al frente de la relevante comisión mientras que la vicepresidencia la ejercerá el dialoguista Sergio Vargas.
Esta designación trajo sorpresas porque se esperaba que fuera para la LLA, pero el titular del bloque oficialista Sergio Berni contradijo los usos y costumbres de apegarse al decreto que ubicaban en segundo lugar a la libertaria María Luz Bambaci. La legisladora parejista se encontraba de manera remota y con dificultades de conexión, por lo que ante esa circunstancia Berni jugó rápido y propuso a Vargas para el puesto: el bahíense fue refrendado inmediatamente por la mayoría peronista presente desencadenando la posterior bronca mileísta.
En rigor, más allá de estas movidas políticas lo cierto es que ACA se constituye en este año no legislativo en una comisión neurálgica.
El titular del espacio, el camporista Emmanel González Santalla adelantó que el objetivo inmediato pasa por apurar el llenado de vacancias en la justicia bonaerense. Se espera para los próximos días el ingreso de más de 200 pliegos que deberán ser analizados por los integrantes del órgano parlamentario.
Santalla confirmó además que realizarán un trabajo mancomunado con el ministro de Justica Juan Martin Mena y con los miembros del Consejo de la Magistratura, este último órgano se encuentra ultimando la conformación de las ternas de candidatos a funcionarios judiciales para elevarlas al Ejecutivo.
ACA es una comisión que reviste la necesidad de llegar a consensos profundos, debido que los pliegos deben salir de la comisión con apoyo unánime por lo que la idea de una interacción previa entre el ente de análisis, el Consejo de la Magistratura y el Ejecutivo es indispensable.
Otra cuestión a la que deberá abocarse la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos tiene que ver con el expediente recientemente presentado por la Corte Suprema de Justica de autarquía financiera. Los cortesanos ya le hicieron la entrega de la iniciativa a los titulares de la dos Cámaras legislativas, tanto a la vicegobernadora Verónica Magario como al presidente de Diputados Alejandro Dichiara.
La propuesta apunta a que el Poder Judicial en su conjunto emule al Poder Legislativo y tenga un presupuesto propio que le permita administrar sus recursos.
Otro objetivo del expediente que elevó la Corte al Parlamento tiene que ver con la cuestión salarial, ya que sostiene que los sueldos del personal y funcionarios se encuentran relegados en relación al Poder Judicial de la Nación.
Seguramente ACA compartirá el tratamiento de este proyecto con la comisión de Presupuesto e impuestos que maneja el massismo con la juninense Valeria Arata.
Otro tema trascendente por el que la comisión de ACA deberá avanzar raudamente y sin más dilaciones tiene que ver con la cobertura de los cuatro lugares vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
En rigor, el máximo tribunal al momento de llevar adelante las acordadas debe solicitar la presencia de jueces de instancia menores para lograr el quórum necesario para sesionar. Ante esta situación es que tanto el ministro Mena como los cortesanos han pedido que antes de fin de año se completen las sillas vacías.
Hoy el máximo tribunal tiene solamente tres integrantes de los siete que impone la Constitución Provincial: su titular actual Sergio Torres, Hilda Kogan y Daniel Soria.
PDS adelantó que el propósito que tenía hace un tiempo el gobernador Axel Kicillof pasaba por otorgarle una silla a cada tribu interna del peronismo, mientras que la siguiente sería en principio para el abadismo.
Luego se avinieron los desaguisados internos entre axelistas y cristinistas y aquella primera especulación del mandatario provincial se disipó rápidamente.
A lo que debe agregarse también que el abadismo ha perdido preponderancia dentro del nuevo esquema parlamentario, aunque ha trascendido de que la cuarta silla podría eventualmente terminar en manos de un radical, alguien ligado al fiscal de Estado Hernán Gómez: se menciona con insistencia al ex decano de la Facultad de Derecho de UNLP, Miguel Berri.