Ezequiel F.F. no era un desconocido para la Justicia cuando volvió a atacar. El hombre de 39 años ya cargaba con una condena por abuso sexual de menores en la Ciudad de Buenos Aires cuando, según la acusación, eligió nuevas víctimas en Villa Rita y Llavallol.
Esa condena previa no lo detuvo. Entre 2020 y 2025, abusó sexualmente de cinco niños y niñas de entre 11 y 14 años, según el fiscal Hugo Carrión, quien el pasado martes pidió 50 años de prisión ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de Lomas de Zamora.
El modus operandi era siempre el mismo. Ezequiel F.F. atraía a los chicos a su vivienda con alimentos, consola de videojuegos, celulares e internet banda ancha. Se instalaba como una figura de confianza en el barrio, sabiendo que las víctimas llegaban por amistad con un menor que vivía en esa casa.
Una vez dentro, atacaba. El fiscal Carrión describió un patrón de sometimiento sexual "gravemente ultrajante", aprovechando la corta edad de los chicos y el carácter sorpresivo de los ataques. También los obligaba a ver material pornográfico.
La reincidencia es el eje central del pedido de pena máxima. Ezequiel F.F. ya había sido juzgado y condenado por el mismo tipo de delito en CABA — y aun así repitió el patrón en el conurbano bonaerense, con nuevas víctimas y el mismo método.
Por eso el fiscal Carrión acumuló los cargos: abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal agravado, exhibiciones obscenas y corrupción agravada en concurso real, en cinco casos. Y pidió la pena más alta posible: 50 años.
La defensa solicitó la absolución o, como alternativa, que los hechos se reencuadren como abuso sexual simple, con una pena mucho menor. Ahora la sentencia quedará en manos de los jueces Sebastián De Césare, Darío Segundo y Federico Carrillo, y se espera para la semana próxima.