Víctor Grosi, secretario general de SITRAIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción), afirmó que el sector ha caído “notablemente” y que la poca actividad que aparece para los trabajadores es en un 70% precarizada. “La construcción privada puede seguir avanzando debido a la inocencia fiscal y todo eso, sobre la base de casi esclavitud de los trabajadores”, expresó en diálogo con Política del Sur.
El secretario de Interior de la CTA explicó que, ante el panorama de una reforma laboral vigente, decidieron “sindicalizar a todos los trabajadores en la situación que estén en el plano de contratación laboral para ir haciendo cumplir las cuestiones de convenio, las cuestiones salariales, que por supuesto son muy malas”.
Grosi recordó la posibilidad de que los empresarios despidan trabajadores y utilicen un 3% de los fondos de ANSES para pagar las indemnizaciones, que, manifestó, “pagan los jubilados”. “De ahí también ya manotearon 1.500.000.000 de dólares y están jugando en la actividad privada para sostener el mercado. Todo esto en medio de una fuga feroz de capitales”, denunció.
“La ley de modernización laboral no es otra cosa que el sometimiento, no sólo de los trabajadores, sino también de sus organizaciones. Y esto está pesando cada vez más, y va a pesar cada vez más”, consideró el dirigente, al tiempo que advirtió que “la construcción privada puede seguir avanzando debido a la inocencia fiscal y todo eso, sobre la base de casi esclavitud de los trabajadores”.
Asimismo, afirmó que el hecho de que el Gobierno nacional beneficie al sector empresario, en detrimento de los trabajadores, “trae como consecuencia una situación absolutamente difícil e irregular”, sumado a su vez a los números de la inflación que calificó de “mentirosa”. En ese sentido, cuestionó también la recesión que profundiza cada vez más la crisis en el comercio y la industria, y el constante aumento de las tarifas de los servicios. “Evidentemente esto no va a parar porque es un barril sin fondo”, planteó el secretario general.
“Desde hace varios años se viene hablando de que las tarifas están retrasadas y todo eso. Macri le dio un aumento del 200% y acá no para de aumentar todo eso mes a mes. Con lo cual, un salario, en el caso de la industria de la construcción, un ayudante tiene un salario de $700.800, si tiene que tomar dos colectivos de ida y de vuelta, el 30% de su salario se está yendo en transporte”, remarcó Grosi.
Siguiendo con lo anterior, consideró que cuando el gobierno de Javier Milei habla de un gran crecimiento económico en cuanto a la minería, la energía eléctrica, del gas, del agua y del agro, “todo eso es mentira”. “Acá se están llevando los recursos naturales a costa del empobrecimiento de los trabajadores y los jubilados, y de una recesión que está volteando toda la vida interna comercial de la Argentina”, lamentó Grosi.
En este escenario de crisis económica y social, Grosi criticó el accionar de la CGT: “La CGT no tiene poder, el movimiento obrero histórico no tiene poder porque han renunciado muchos de ellos, al empoderamiento de los trabajadores. Si no, no se entiende cómo el pueblo boliviano hace una semana que está en la calle con sus organizaciones. Esa organización es la que empodera a los trabajadores y al pueblo en general”, reflexionó. Del mismo modo, subrayó: “Eso, a través de los años, se fue debilitando. Y hoy dentro de los planes del Gobierno está la destrucción absoluta del sindicalismo o el sometimiento, como en muchos casos ocurre, como en el caso de las paritarias que firma la UOCRA”.
“La destrucción que se está produciendo de la Argentina que más o menos conocíamos nosotros, es prácticamente por muchos años, irreversible. La única manera de empoderar a los trabajadores es la urna”, aseguró.