Un espacio multisectorial formado por cámaras empresarias, personal del INTI, la UNSAM, el sector científico-tecnológico, universidades, sindicatos y funcionarios de la provincia de Buenos Aires realizaron ayer miércoles un reclamo por las 25 mil pymes fundidas por el gobierno de Javier Milei e iniciar un plan de acción que declare la emergencia nacional en los 2.300 municipios del país. En el documento firmado se solicitan líneas de financiamiento específicas, ya que hoy sólo una de cada tres pymes accede al crédito; programas de regularización impositiva destinados puntualmente a las pymes; revisar el esquema de precios relativos, con costos fijo. Asimismo, una política comercial inteligente, que facilite la importación de bienes de capital e insumos y no destruya la producción y el trabajo nacionales; y cambio en la política de ingresos.
“Estamos en San Martín, una de las ciudades industriales de nuestra provincia, junto a empresarios, trabajadores, trabajadoras, sindicatos, gremios, el INTI y la UNSAM para frenar la destrucción del país, del tejido productivo, de la universidad y de lo que necesitamos para pensar en una Argentina para todos. Son 25 mil pymes fundidas por Milei”, dijo el ministro de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, quien estuvo encabezado por el intendente de San Martín Fernando Moreira. Y continuó: “Queremos que se declare la emergencia pyme a nivel nacional, que se pare la avalancha de productos importados y tomen medidas en favor del trabajo argentino”. “Milei solo trabaja para los ricos y destruye a la industria nacional. No lo vamos a permitir”, concluyó.
Están rompiendo este país, dejando a millones de argentinos y argentinas sin sistema de salud, sin remedios, vacunas y sin cuidado.
— Gabriel Katopodis (@gkatopodis) May 20, 2026
Estamos hoy acompañando la marcha en defensa de la salud pública y vamos a estar en la calle cada vez que haga falta para ponerle un freno a tanta,… pic.twitter.com/Ioc51C7FEm
Según un relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG), que nuclea los equipos técnicos de Katopodis, desde que asumió Milei cerraron más de 25 mil empresas, convirtiéndose en el peor proceso de destrucción de empresas de los últimos 30 años en el país.
En promedio, 930 empresas dejaron de existir por mes. Ese número representa 31 pymes menos por día, y más de una empresa cerrada por hora con el gobierno actual. En estos últimos años hubo más empresas destruidas que en pandemia y que todo el gobierno de Mauricio Macri, aun cuando las políticas tampoco favorecían a la industria nacional.
En ese sentido, los principales sectores con caída son transporte y almacenamiento (-6.193); comercio y reparación de vehículos (-5.794); servicios inmobiliarios (-3.555) e industria manufacturera (-3.073). Asimismo, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 se destruyeron 205.680 empleos privados registrados, equivalentes a 254 puestos de trabajo perdidos por día. La provincia de Buenos Aires es la más afectada, con el cierre de 5.374 pymes y la caída de 73.370 empleos registrados privados, seguida por Córdoba y Santa Fe.
El cierre de 25 mil empresas, la pérdida de más de 200 mil puestos de trabajo registrados privados, la caída de los salarios y las jubilaciones, el encarecimiento del crédito y el avance de las importaciones configuran un escenario de fuerte retroceso para las pymes en todo el país. Los datos muestran que este deterioro no responde a una crisis aislada ni coyuntural, sino a un modelo económico que concentra beneficios en sectores financieros y extractivos, mientras debilita a la producción nacional y al mercado interno.
Las pymes representan una parte central de la producción, el empleo y el desarrollo local en la Argentina. Su retroceso no sólo implica menos empresas funcionando: significa menos trabajo, menos consumo y una economía cada vez más concentrada.
Todos los días se van a encontrar con gente que en la calle defiende la salud, a las personas con discapacidad, la universidad pública y como ayer a las PyMES. ¿Nos van a reprimir a todos?
— Gabriel Katopodis (@gkatopodis) May 21, 2026
En ese puente de San Martín estaban los empresarios y trabajadores defendiendo lo mismo.… pic.twitter.com/5b9VGA24oZ
En la jornada, la Policía de la Ciudad reprimió con palos y gases a los trabajadores y empresarios de distintas pymes, estudiantes y personal del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) que se habían movilizado para rechazar el desguace de ese organismo y exigirle al gobierno de Javier Milei que revierta las políticas que empujan al cierre de pequeñas y medianas empresas. La represión tuvo lugar en los alrededores de la sede del INTI, en una de las colectoras de la autovía General Paz pero en el partido de San Martín, del lado de la provincia de Buenos Aires. Hasta allí, es decir fuera de su jurisdicción, la policía porteña desplegó un operativo que arrastró a los manifestantes hacia las veredas, para liberar el carril obstruido.
Arrojaron gas pimienta, palazos y golpearon con sus escudos. Hubo heridos por los golpes y personas intoxicadas. A pesar de la excusa de liberar el carril, el cordón policial mantuvo el corte del tránsito avanzando contra los trabajadores, dirigentes gremiales y hasta el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, que se acercó al lugar e intentó frenar la violencia. El momento de mayor tensión se generó cuando los manifestantes intentaron desplegar una bandera que denunciaba el cierre de 25 mil pymes en San Martín y exigía la declaración de la “emergencia económica pyme” a nivel nacional.
“Nos estamos haciendo escuchar. Es hora de que empecemos a hacerlo porque nos han colocado en el lugar de villanos, cuando en realidad somos los que generamos puestos de trabajo”, afirmó Rubén Paleone, presidente de la Cámara de Manufactura del Cuero, “uno de los sectores más castigados junto con los de indumentarias, textil y calzado.