La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FESIMUBO), conducida por su Secretario General, Hernán Doval, declaró el “estado de alerta y movilización” en toda la provincia de Buenos Aires y lanzó un plan de lucha contra los gobiernos municipales en reclamo de "salarios dignos y el pago del aguinaldo en tiempo y forma",
La resolución fue tomada durante un plenario de secretarios y secretarias generales y quedó plasmada en una fuerte declaración institucional respaldada por más de 300 dirigentes sindicales de distintos puntos de la provincia y del país.
Pero el comunicado no solo tuvo un eje salarial. También funcionó como una contundente respuesta política y sindical a los cuestionamientos lanzados en los últimos días desde el sindicato de Camioneros, luego de que Doval se manifestara a favor de que algunos municipios vuelvan a hacerse cargo del servicio de recolección de residuos para reducir costos y enfrentar la caída de recursos.
La discusión se abrió luego de que el titular de FESIMUBO planteara la necesidad de “remunicipalizar” el servicio de recolección urbana, aunque aclarando que debía hacerse “resguardando los puestos de trabajo”. La propuesta generó una inmediata reacción del Secretario Adjunto de Camioneres, Pablo Moyano, que acusó al dirigente municipal de impulsar precarización laboral y compararon su postura con la del Gobierno nacional.
En ese contexto, el documento difundido por FESIMUBO buscó marcar posición y aclarar que el reclamo salarial de los municipales no implica avanzar hacia privatizaciones ni pérdida de derechos laborales.
“Defendemos el Estado Municipal y no las privatizaciones”, señalaron en el texto, donde además remarcaron que la organización no avala “ningún tipo” de privatización de servicios públicos municipales.
La federación sostuvo que la discusión sobre los bajos salarios municipales no puede utilizarse para instalar debates que terminen favoreciendo negocios privados. Por el contrario, reivindicaron el rol del Estado municipal y defendieron la necesidad de fortalecer los servicios públicos bajo administración comunal.
El eje central del pronunciamiento, sin embargo, estuvo puesto en la situación salarial de los trabajadores municipales bonaerenses. Desde FESIMUBO denunciaron que en numerosos distritos los empleados comunales perciben salarios de pobreza y responsabilizaron a los gobiernos municipales por el deterioro de las condiciones laborales.
En ese marco, el plenario, que contó con la presencia del ex Secretario General de la federación, Rubén "Cholo " Garcia, resolvió avanzar con un plan de lucha que comenzará en San Pedro y convocó a otras organizaciones sindicales municipales a sumarse a las medidas “por la dignidad de los trabajadores y trabajadoras municipales”.
Además, el documento destacó el rol de los empleados comunales durante emergencias y situaciones críticas, desde la pandemia hasta catástrofes climáticas, y cuestionó “el menosprecio y la estigmatización” hacia el sector.
La declaración lleva la firma de dirigentes sindicales de distintos municipios bonaerenses, entre ellos representantes de Lomas de Zamora, Quilmes, Avellaneda, Lanús, La Matanza, Bahía Blanca y Azul, lo que le otorgó un fuerte respaldo territorial al posicionamiento impulsado por Doval.
Con este escenario, la tensión sindical alrededor de la recolección de residuos y el debate sobre el rol del Estado municipal sumó un nuevo capítulo, mientras FESIMUBO redobló la presión sobre los intendentes bonaerenses con un reclamo que promete escalar en las próximas semanas.