Mariano Moreno, secretario general del Centro de Patrones, reiteró las críticas -en diálogo con Política del Sur- al planteo de las empresas pesqueras sobre eliminar al segundo oficial. La sugerencia fue de la Asociación Cámara Argentina Pesquera (CAPEAR ALFA).
El capitán explicó que este puesto "es clave" para los buques pesqueros de determinadas dimensiones y que la norma considera incluso que si no hubiera personal titulado para cubrir ese puesto, se puede autorizar a otro con un título inferior -marinero familiarizado-, a quien la Prefectura le otorga un permiso para ejercer esa posición por un cierto período de tiempo.
“Hoy en la bolsa de trabajo que tenemos, hay más de 70 compañeros titulados adecuadamente para cubrir ese puesto. Pero las empresas están haciendo hincapié ante la Prefectura Naval y en los medios de comunicación, manifestando que es una ley vetusta y una presión de los gremios. Esto está formulado por la PNA y es una norma”, afirmó Moreno.
En ese marco, el dirigente planteó que es una época crítica para la actividad y que el esfuerzo lo tienen que hacer tanto los trabajadores como quienes se encargan de la seguridad de la navegación. “Lo que nosotros decimos es que tenemos la gente para que esos barcos salgan a navegar nuevamente”, señaló.
Asimismo explicó que las empresas aprovecharon la posibilidad de que un marinero de menor rango pueda ocupar un cargo como suboficial para “ahorrarse un tripulante”. “Cuando toma un marinero familiarizado, este hombre deja la cubierta del barco y pasa a cumplir funciones en el puente de mando como oficial del barco y el lugar de ese hombre queda desafectado. Lo que está buscando la empresa con ciertos artilugios es ahorrarse un tripulante a bordo, en desmedro de la seguridad de la navegación de las personas”, remarcó Moreno.
En ese sentido y evaluando la situación actual de los trabajadores marítimos, Moreno reflexionó: “El Gobierno busca a toda costa destruir las actividades y entregarlas al mejor postor extranjero. Como la hidrovía, como intentó en Ley Bases con el primer borrador que en el artículo 2 hablaba específicamente de la derogación de la Ley Federal de Pesca y entregarle el caladero al mejor postor”.
“Ya sabemos lo que pasó en otros países del mundo donde se les entregó el caladero a flotas extranjeras, les duró 10 o 15 años el caladero y cuando lo destruyeron, se fueron a pescar a otro lado. Si lo dejamos, acá va a pasar exactamente lo mismo”, señaló.