Matías Ezequiel Daller, de 28 años, acusado de ser el autor material y último prófugo de la banda que asesinó al estudiante Agustín Rivero para robarle el celular en Temperley, fue detenido por la Policía Bonaerense durante un operativo realizado en La Plata.
La captura se concretó luego de varias semanas de tareas de inteligencia, seguimientos encubiertos y el análisis de movimientos financieros y digitales, según indicaron fuentes policiales vinculadas a la causa.
La investigación se inició el pasado 24 de abril, cuando la víctima, de 21 años y estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, regresaba de cursar y fue interceptado por delincuentes armados en la esquina de Dinamarca y Ericson, en el barrio San José.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el joven reaccionó de inmediato ante el asalto y arrojó su mochila al piso para entregársela a los ladrones. Sin embargo, el atacante buscaba específicamente su teléfono celular. Según determinaron los investigadores, el delincuente se abalanzó sobre la víctima, le arrebató el aparato de las manos y luego le disparó en el abdomen antes de escapar junto a sus cómplices.
Las cámaras de seguridad resultaron claves para reconstruir la secuencia del crimen e identificar los vehículos utilizados por la banda. Los investigadores establecieron que los agresores se movilizaban en un Volkswagen Voyage robado horas antes en Lanús, mientras que una Renault Kangoo era utilizada como vehículo de apoyo.
Ambos rodados fueron encontrados abandonados esa misma noche en distintos puntos del sur del conurbano bonaerense, mientras que en los días posteriores, efectivos de la DDI de Lomas de Zamora y del Departamento de Homicidios llevaron adelante tareas de análisis fílmico, pericias científicas y múltiples allanamientos.

El 25 de abril fueron detenidos Lautaro Ezequiel Silva y Miguel Ángel “Minion” Silva, quienes permanecen imputados por “homicidio criminis causa y robo agravado”. Durante esos operativos también se secuestraron teléfonos celulares y prendas de vestir presuntamente utilizadas durante el ataque.
Con los principales sospechosos identificados, la investigación se concentró en localizar a Daller, quien había cortado todo contacto telefónico y dejado de utilizar su tarjeta SUBE para evitar ser rastreado.
Las pesquisas incluyeron el análisis de impactos de antenas telefónicas, movimientos de billeteras virtuales y vigilancias sobre domicilios de familiares y allegados.
Según revelaron fuentes del caso, los detectives descubrieron que el acusado mantenía contacto con dos exparejas mediante redes sociales, llamadas y transferencias de dinero.
Una de las mujeres declaró como testigo y aseguró que Daller se presentó en su vivienda poco después del crimen y le confesó el asesinato. De acuerdo con su relato, el acusado le dijo que había actuado junto a los hermanos “Lauti” y “Minion” y otro implicado cuya identidad desconocía.
La testigo afirmó además que, tras pedirle refugio, el sospechoso se llevó ropa y la tarjeta SUBE del hijo de la mujer antes de abandonar el domicilio. Horas más tarde habría regresado buscando volver a esconderse, aunque nuevamente fue expulsado del lugar.

El avance decisivo se produjo cuando los investigadores detectaron que otra expareja del acusado ofrecía a la venta en redes sociales un teléfono celular vinculado al prófugo.
A partir de esa publicación, los agentes montaron un operativo de vigilancia en Villa Elvira, en La Plata, donde se había pactado el encuentro para concretar la operación.
En ese lugar, Daller fue finalmente interceptado y detenido. Durante el procedimiento, la Policía secuestró el celular investigado y notificó de inmediato a la UFI 7 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando pruebas recolectadas durante los allanamientos y buscan determinar si existieron otros involucrados en el crimen.