Por: Diego Lanese
Por un fallo de la justicia, la filial argentina de la multinacional Shell debe reinstalar en su puesto a varios despedidos, en el marco de un plan de ajuste en la planta Avellaneda. La decisión incluye la intimación penal contra el CEO de la firma, por no cumplir con los mandatos que se dieron este día. A partir de la situación de esa empresa, varios grupos de cesanteados comenzaron a organizarse, y realizaron en este tiempo varias acciones para denunciar la crisis laboral, que toma a los trabajadores como “variante de ajuste”.
Lo mismo sucede en el norte del conurbano bonaerense, donde una coordinadora viene realizando acciones para denunciar lo que pasa en uno de los polos productivos de la provincia de Buenos Aires. Es que en la región, el desempleo se acerca peligrosamente a los dos dígitos, y aumenta la tensión en materia laboral. De hecho, según los datos oficiales este año hubo al menos 100 mil empleos perdidos y una desocupación del 9,5 por ciento, lo que hace del conurbano el epicentro del impacto del modelo económico libertario. Para frenar esta realidad, los espacios se coordinan por fuera de las estructuras obreras, suman sectores clasistas y no descartan medidas en conjunto.
Los grupos de despedidos del conurbano se vienen organizando más allá de los planes de lucha de la CGT y las dos CTA, y plantan su voz contra el modelo libertario. En el sur del gran Buenos Aires, se da una experiencia de organización, que vienen haciendo acciones de visibilización.
En este caso, hay reuniones en Avellaneda, donde se coordinan las luchas de varios grupos, como los empleados de la planta de Villa Inflamable de Shell, donde hace meses que se pelea por la reinstalación de despedidos por acciones gremiales. “Estamos evaluando medidas de acción directa con otros grupos”, sostuvo Gustavo Michel, uno de los operarios despedidos que espera volver a su puesto.
En diálogo con Política del Sur, recordó que la empresa no cumple el fallo que está firme para volver a mi puesto de trabajo, por eso con otros sectores estamos evaluando acciones en la calle”. Además, el Juzgado Nacional del Trabajo N° 40 emitió una intimación penal contra el presidente de la firma, Andrés Cavallari, exigiendo “la reincorporación definitiva” de Michel. “Estamos evaluando los pasos a seguir con otros trabajadores de la zona, no vemos perspectivas que haya mejores condiciones de trabajo en el corto plazo todo lo contrario, siguen los despidos y los intentos de precarizar las condiciones laborales”, concluyó Michel.
*Fallo de la justicia por despido discriminatorio en Shell Raizen*
— Gustavo Michel (@Michel_gus) July 14, 2025
Luego de seis meses de fuertes reclamos por parte de los trabajadores de Shell, despedidos de forma discriminatoria a principios de año. El juzgado Nº40 ordenó la reinstalación cautelar de Gustavo Michell a su… pic.twitter.com/LYYiLZiK4x
En el norte, esta iniciativa está más institucionalizada, ya que está funcionando la llamada Mesa de Coordinación de Zona Norte, que incluye a despedidos y sectores en conflicto que reclaman soluciones a situaciones complejas, como la que se vive en FATE de San Fernando, donde la empresa pretende cerrar dejando a cerca de mil empleados en la calle. “La situación es muy complicada”, aseguró Maximiliano Montero, trabajar de la empresa Georgalos, en la localidad de Victoria. Allí, le explicó a Política del Sur el operario, se viene aplicando “un sistema de suspensiones con el pago del 80 por ciento de los salarios, empezando con 80 trabajadores, en los últimos seis meses”.
En el lugar, agregó Montero, “intentan cambiar el Convenio Colectivo de Trabajo, pasar al personal a uno de tareas de limpieza cuando antes eran parte del sector alimenticio”. Estos ataques a las condiciones de trabajo generaron conflictos que se vienen dando en el lugar, ante la resistencia de los empleados a ser “la variante de ajuste ante la decisión de la empresa de seguir maximizando su rentabilidad”.
En la caravana de la semana pasada, los trabajadores denunciaron estas situaciones en la zona norte. La coordinadora nuclea a varias comisiones internas y grupos de trabajadores en conflicto, como Frigorífico Rioplatense, Lustramax y Mondelez, además de Georgalos. Además, están los despedidos de FATE y empleados públicos, como los integrantes de SUTEBA de Tigre y empleados del INTA y el INTI.
“Lo que vemos en Georgalos y las alimenticias en general es que están tratando de mantener la rentabilidad en base del ataque de las conquistas y las condiciones laborales de los trabajadores”, insistió Montero.
Además, en la jornada denunciaron que en el frigorífico Rioplatense, murió Alan Paz, un trabajador que murió el año pasado aplastado allí en la planta por la caída de un mural. En general, todos los sectores aseguran que existe una “persecución a la actividad sindical”, que hace que sea tan importante la organización por fuera de las estructuras tradicionales.
“El común denominador es que las empresas están avanzando y los trabajadores estamos resistiendo”, sintetizó Montero. Esto está llevando al desempleo cerca de los 10 puntos, con unos 100 mil puestos de trabajo perdidos y unas 5.300 empresas que cerraron sus puertas. Estos son datos oficiales que confirman que la provincia de Buenos Aires concentra “el mayor deterioro laboral del país”.
Según estos datos del Observatorio Económico Bonaerense, a los que tuvo acceso Política del Sur, la tasa de desocupación bonaerense escaló al 9,5por ciento, dos puntos por encima del nivel país, mientras que la tasa de empleo cayó al 43,5 por ciento. A la par, también retrocede la tasa de actividad. El informe muestra que el ajuste no es homogéneo. Tiene territorio. Y ese territorio es el conurbano bonaerense. Allí, la estructura productiva depende en gran medida del mercado interno, hoy afectado por la caída del consumo y la retracción de la actividad. La consecuencia es directa: cierre de empresas, reducción de planteles y desplazamiento hacia la informalidad.
Los trabajadores de #Georgalos cortan el acceso Tigre - Panamericana por la reincorporación de cinco despedidos y contra la flexibilización laboral. pic.twitter.com/vgbYTojoNS
— Vanina Biasi (@vaninabiasi) June 24, 2025
Desde fines de 2023, más de 280 mil empleos registrados se perdieron en todo el país. Más de un tercio corresponde a la provincia de Buenos Aires. En paralelo, cerraron más de 5 mil empresas en territorio bonaerense, lo que evidencia que la contracción no se limita a un sector puntual sino que atraviesa todo el entramado productivo.
El deterioro también impacta en la calidad del empleo. Un 16,5 por ciento de quienes aún trabajan busca otro empleo, señal de ingresos insuficientes o condiciones laborales deterioradas. En sectores históricamente sensibles, como el trabajo en casas particulares, la caída es aún más marcada, reflejando el ajuste en los hogares de clase media.
El golpe más profundo se da entre los jóvenes. La desocupación en menores de 30 años supera el 16 por ciento tanto en mujeres como en varones. Esto no solo agrava el presente, sino que compromete el futuro: sin acceso al primer empleo, las trayectorias laborales se vuelven más frágiles y discontinuas. “El resultado es una ecuación incómoda: menos empleo formal, más informalidad, menor consumo y mayor fragilidad social. En ese circuito, el conurbano funciona como termómetro adelantado de lo que ocurre en el resto del país”, concluyó el observatorio.