La Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora detuvo a José Exequiel Medina, principal sospechoso del homicidio de Juan Donato Pignataro, un oficial de la Policía bonaerense hallado sin vida en su domicilio de Burzaco, y cuya muerte en principio se creyó que se trataba de un suicidio.
El operativo fue llevado a cabo por pedido de la UFI 2 Descentralizada de Almirante Brown y autorizado por el Juzgado de Garantías 3 de Lomas de Zamora, en el marco de una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad y el rastreo de teléfonos celulares. Esos datos fueron claves para un giro determinante en el caso.
Pignataro, de 48 años, se desempeñaba en el servicio de custodia y traslado de detenidos. El 27 de septiembre de 2024 fue encontrado muerto por su hermana en una de las habitaciones de su vivienda, ubicada en la intersección de Viale y Moreno, con una herida de arma de fuego en el cráneo.
En un primer momento, la hipótesis de suicidio cobró fuerza debido a que, según su entorno, el oficial atravesaba un cuadro de depresión y se encontraba de licencia. Sin embargo, la ausencia del arma y del teléfono celular de la víctima generaron dudas entre los investigadores.
El avance de la causa permitió determinar, a través de cámaras de seguridad, que el día previo al hallazgo Pignataro había ingresado a su casa acompañado por otro hombre, sin que se registraran movimientos posteriores.
Un dato clave surgió al comprobar que el celular de la víctima fue activado al día siguiente por una línea vinculada a una billetera virtual a nombre de Medina. A su vez, el análisis de antenas de telefonía permitió establecer coincidencias en los movimientos de ambos en la zona del barrio Rayo de Sol, en Longchamps.
Con estos elementos, la fiscalía solicitó la detención del sospechoso y el allanamiento de su vivienda, ubicada sobre la avenida Argentina. Durante el operativo, se secuestraron dos teléfonos celulares y una carcasa con módulo de interés para la causa.