Por: Diego Lanese
Desde hace unos años, la Isla de Roatán en el Caribe hondureño se volvió un destino elegido por el turismo internacional. Sus paradisíacas playas, de arenas blancas y mar turquesa, atrae a visitantes de todo el mundo, en especial desde que algunas de las principales líneas aéreas comenzaron a volar de forma directa al archipiélago. En una parte de su territorio, equivalente a un 3 por ciento de sus 83 kilómetros cuadrados, grandes edificios de estilo futurista rompen con la típica postal caribeña. Allí se erige Próspera, una espacio independiente cedido por el gobierno de Honduras, donde un grupo de tecno-millonarios levantan el sueño libertario de una ciudad sin regulaciones, impuestos o Estado.
La experiencia genera controversia, y desde hace tiempo busca expandirse a otros lugares del mundo, incluyendo la Argentina. Es que la llegada de Javier Milei a la presidencia con su discurso anarco-capitalista puso al país en la lista de posibles nuevas experiencias similares a esta. Así dan cuenta varios periodistas que llegaron al lugar para contar lo que allí se vive.
Esta posibilidad cobró interés y fuerza esta semana, cuando el tecno-millonario Peter Thiel llegó al país, y se entrevistó con Milei en la Casa Rosada. El creador de PayPal, una de las primeras grandes plataformas de pagos digitales, fue uno de los inversores iniciales de Próspera, lo que desató las sospechas sobre el carácter de la reunión. Mucha más cuando el gobierno decidió revocar todas las acreditaciones periodísticas, evitando testigos de la cumbre.
Se sabe que en la experiencia hondureña muchos de estos magnates desarrollar terapias experimentales médicas, en especial aquellas que buscan estirar la vida más allá de los 100 años, un objetivo altruista si no estuviera pensado para hacer casi inmortales a quienes puedan pagarlos.
Según la información que suministró el Gobierno, Milei recibió en Casa Rosada a Thiel, para dialogar sobre posibles inversiones. Luego de más de una hora se reunión, lo único que trascendió fue la foto, y no mucho más.
Thiel fue el cofundador de la plataforma PayPal y el primer gran inversor externo de Facebook, dos hitos que lo llevaron a “consolidar una fortuna y una gran influencia en la industria tecnológica”. Además, participó en inversiones clave en empresas como Uber, Airbnb, Spotify y SpaceX. Cercano a Elon Musk y el presidente norteamericano Donald Trump, además fundó Parlantir, contratista de los departamentos de Guerra y Seguridad Interior de Estados Unidos, así como de la CIA.
Este mes, se publicó un manifiesto de la firma, resumen del libro The Tecnological Republic del cofundador Alex Karp, que generó revuelo y fue calificado como “tecnofascismo”. Entre sus postulados más polémicos, asegura que “Estados Unidos debe resistir la tentación de un pluralismo vacío y superficial” y recuerda que Silicon Valley tiene “una deuda moral con el país que propició su auge”.
Thiel fue unos de los aportantes principales de los 120 millones de dólares iniciales de Próspera, la ciudad libertaria de Honduras, que busca extenderse a otras partes del planeta. Según la periodista hondureña Jennifer Ávila estuvo en el lugar, y documentó la experiencia. Allí, habló con Niklas Anzinger, CEO de Infinita, una de las empresas más entusiastas de la experiencia.
“Niklas ha visto posibilidades de mudar su proyecto a otros países, como El Salvador, Paraguay, Uruguay o inclusive la Argentina”, reportó en abril de 2025 Ávila, que marcó que según el propio Niklas, “Infinita fue una de las primeras en promover ideas como el aceleracionismo efectivo, pro-crecimiento y tecno-optimista”, que dialoga con los discursos del presidente argentino Javier Milei y el flamante colaborador de Trump, Elon Musk”.
Because we get asked a lot.
— Palantir (@PalantirTech) April 18, 2026
The Technological Republic, in brief.
1. Silicon Valley owes a moral debt to the country that made its rise possible. The engineering elite of Silicon Valley has an affirmative obligation to participate in the defense of the nation.
2. We must rebel…
Esta declaración lograda por la periodista hondureña, y la visita de Thiel a Casa Rosada, unieron los puntos y dejaron la duda sobre la visita del empresario al país. Próspera es lo que se denomina ZEDE, Zona de Empleo y Desarrollo Económico. El proyecto fue creado en 2017 por una sociedad registrada en Delaware, Estados Unidos, y se lo conoce como un charter cities, una definición formulada en 2009 por el economista Paul Romer, más tarde Premio Nobel (2018), quien planteaba la posibilidad de que países en desarrollo “delegaran la administración de territorios poco poblados a regímenes institucionales alternativos con el fin de estimular el crecimiento”.
La idea en territorio hondureño es avanzar en este punto. Según la página web de la Secretaría de Desarrollo Económico de Honduras, estas son áreas del territorio nacional sujetas a un “régimen especial" en las que los inversionistas estarían a cargo de la política fiscal, de seguridad y de resolución de conflictos, entre otras competencias.
Eso significa que las ZEDE “deben establecer sus propios órganos de seguridad interna (....) incluyendo su propia policía, órganos de investigación del delito, inteligencia, persecución penal y sistema penitenciario”, se estipula en su ley creadora, aprobada en 2013. Y aunque sus tribunales internos seguirían siendo parte del sistema judicial hondureño, en principio estarían habilitados para funcionar “de manera autónoma e independiente y bajo el derecho anglosajón (Common Law)”, para lo que incluso podrían recurrir a jueces extranjeros. “Es un espacio dentro de nuestro territorio que ya no va a formar parte de nuestro territorio”, resume el gobierno.
De llegar a la Argentina, es difícil pensar donde se podría instalar una ZEDE. En Honduras, muchas de las empresas instaladas son biotecnológicas, y trabajan en terapias experimentales para atacar graves enfermedades sin cura. Según relató Ávila, dos cuestiones están en el centro del interés de las firmas: terapias con folistatina y hackeo de ADN o biohackeo.
Según el genetista Aaron Gardner, la folistatina es una pequeña glicoproteína secretada que se expresa ampliamente en diversos órganos y tejidos. Su expresión aumenta aún más en respuesta al estrés fisiológico, la inflamación y las lesiones tisulares. Unida a la activina A y la miostatina, ayuda a reducir la inflamación y a limitar la pérdida de masa muscular. Esto puede ser la “fuente de la juventud.
Bryan Johnson, otro miltimillonario que apuesta a Próspera, se aplicó tratamiento de rejuvenecimiento a principios de 2024, y lo contó en un video que se hizo viral (ver aparte). Hoy hay distintos estudios abiertos con folistatina, algunos prometedores, bajo estricto protocolo de investigación, pero todos usados en ratones. En Honduras, se aplican inyecciones de 25 mil dólares, sin control de nadie.
En cuanto al biohackeo, se refiere a los esfuerzos de las personas para modificar su propia biología. Para realizarlo, utilizan una variedad de medios que incluyen cambios de estilo de vida, cambios en su dieta y sobre todo, muchas cirugías. CEOs y ejecutivos utilizan técnicas extremas de biohacking para aumentar su productividad y rendimiento laboral, a menudo combinando dietas cetogénicas o ayunos prolongados.
La posibilidad de crear una ZEDE en la Argentina parece lejana, pero luego que se izara la bandera del estado de Israel en el Monumento a la Bandera de Rosario, homenajeando el día de la independencia de ese país, el tema de la soberanía puede ser menos rígido de lo esperado. Además, el país tiene una larga tradición en materia de ensayos clínicos, con una red de laboratorios y establecimientos sanitarios –públicos y privados –que puede ser muy útil para las pruebas de estas terapias de vida eterna.
Además, según el centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la visita podría estar vinculada al desarrollo de la firma Palantir en el país. La firma de Thiel está apuntada por su avance en la privacidad de la población, y la posibilidad de recopilar grandes cantidades de datos de forma rápida. “Con el DNU 941/25 que reforma la SIDE, el gobierno dispuso que todas las agencias del Estado produzcan información para los servicios de inteligencia”, recordó el centro.
Esta tarea podría ser potenciada por la empresa, por lo que muchos vinculan su llegada “para conocer la experiencia anarco-capitalista”, incluya la implementación de esta tecnología para apaciguar la protesta social, que crece a medida que la crisis económica impacta en las familias.
Ya sea como conejillos de India, para vigilarnos o para intentar crear una nueva “utopía libertaria” al estilo Grafton, un diminuto pueblo rural en New Hampshire, la visita de Peter Thiel abre tantos interrogantes como temores. Como postura el decálogo de Palantir, bienvenida la era de la desmesura.