miércoles 22 de abril de 2026 - Edición Nº2695

Gremiales | 21 abr 2026

TRANSPORTE PUBLICO

Gremio de maquinistas denunció el “deterioro sostenido” de los trenes

La Fraternidad alertó sobre la situación que viven las líneas de pasajeros y de carga, en un contexto de ajuste. Según sus datos, los servicios ferroviarios vienen disminuyendo en un porcentaje promedio del 33 por ciento.


El Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad que lidera Omar Maturano lanzó una fuerte advertencia sobre la situación del sistema ferroviario argentino y alertó por un “deterioro sostenido” en los servicios durante los últimos dos años. Según el gremio, los servicios ferroviarios vienen disminuyendo en un porcentaje promedio del 33 por ciento. La entidad sindical atribuye esta situación a la falta de material rodante y repuestos, la reducción de personal —que se retira sin ser reemplazado— y el estado deficiente de la infraestructura.

 

En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la organización remarcó que los trenes de pasajeros registran un 33 por ciento menos de frecuencias. En cuanto a los trenes de larga distancia, el sindicato sostuvo que en su gran mayoría se encuentran sin funcionar. Entre los servicios afectados se encuentran Retiro–Tucumán, Retiro–Córdoba, Buenos Aires–Mendoza–San Luis, el expreso Retiro–Rosario, Constitución–Bahía Blanca, Once–Pehuajó y Constitución–Pinamar.

El comunicado también incluye otros recorridos que no están operativos, como el tren turístico Mercedes–Tomás Jofré y servicios regionales como La Banda–Fernández y Rosario–Cañada de Gómez. A su vez, se indicó que varios ramales funcionan con serios inconvenientes, entre ellos el Tren de las Sierras, el Tren del Chaco, el tramo Salta–Güemes y el servicio Rosario–Retiro.

 

Respecto al transporte de cargas, La Fraternidad advirtió que tanto en el sector estatal como en el privado los trenes circulan a una velocidad promedio de 15 kilómetros por hora, y que se registran en promedio tres descarrilamientos diarios. “¿Debemos esperar que los ferrocarriles desaparezcan?”, plantea un documento difundido por el gremio, que además advierte que el sistema ferroviario “está involucionando”. “Pronto, usted y nosotros, perderemos para el país un sistema que no tiene reemplazo: los ferrocarriles”, concluyó La Fraternidad.

En tanto, en el marco de un encuentro de debate realizado en la provincia de Chubut, referentes de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) remarcaron que “la industria sigue siendo el principal componente de la producción”, y rechazaron el proyecto de país que impulsa el gobierno, que reprimariza la matriz de la economía. Juan Carlos Schmid y Mariano Vilar participaron de las Jornadas “Construyendo el Nodo Industrial Patagonia Austral”, desarrolladas en el marco de la Red APIA en la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la Patagonia argentina.

 

En su intervención, Schmid subrayó el peso de la industria en la economía nacional y la necesidad de repensar el modelo productivo: “Solemos pensar a la Argentina como un país primario, pero la industria sigue siendo el principal componente de la producción. El desafío es construir un nuevo perfil industrial acorde a la transformación social en curso, que no puede replicar esquemas del pasado”, afirmó el titular de la CATT.

 

Por su parte, el secretario de Seguridad y Acción Social de la CATT y líder del SICONARA, Mariano Vilar, centró su exposición en la dimensión estratégica de la marina mercante, la soberanía marítima y el desarrollo logístico del país: “La Argentina vive de espaldas al mar. Tenemos más de 15 mil kilómetros de litoral marítimo, fluvial y bicontinental, pero no lo asumimos como una ventaja estratégica”. En ese marco, destacó el rol central de la marina mercante en la defensa de la soberanía y revalorizó el papel de los trabajadores al afirmar que “la soberanía también se ejerce con presencia, y son los trabajadores embarcados quienes, navegando nuestros ríos y mares, cumplen un rol clave en el control y la defensa de nuestros recursos”.

 

Siguiendo con su exposición, Vilar fue contundente al referirse al deterioro del sector: “La destrucción de la marina mercante y de la industria naval no fue casual ni por desconocimiento, fue una decisión deliberada. Hoy la Argentina no tiene un solo buque de ultramar con bandera nacional, mientras exporta millones de toneladas de producción sin participación propia en el transporte”. Vilar también cuestionó las deficiencias del sistema logístico y su impacto en las economías regionales: “Es inadmisible que en un país con enormes autopistas naturales como nuestros ríos y el mar, los contenedores viajen en camión desde Ushuaia a Buenos Aires. Los costos logísticos no responden al salario de los trabajadores, sino a problemas estructurales, regulatorios e impositivos que encarecen la actividad y afectan directamente a la producción patagónica”.

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